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El nuevo comisario de Avilés anuncia “continuidad” en la gestión y política de “puertas abiertas”

Alejandro Valverde hereda una plantilla con veintiún vacantes y una ciudad con uno de los índices de criminalidad más bajos de España

Luisa María Benvenuty entrega el bastón de mando policial a Alejandro Valverde con Monteserín y Losa como testigos. | R. Solís

Luisa María Benvenuty entrega el bastón de mando policial a Alejandro Valverde con Monteserín y Losa como testigos. | R. Solís

El nuevo comisario jefe de la Policía Nacional de Avilés, Alejandro Valverde Vega, natural de Boo (Aller), tomó ayer posesión de su cargo en una ceremonia austera debido a las normas anticovid en cuyo transcurso dijo estar “motivado” para asumir el cargo, “satisfecho” de las primeras impresiones recabadas entre la plantilla de agentes a su mando y “esperanzado” en poder mantener los buenos índices de seguridad que exhibe Avilés, una ciudad muy por debajo de la media nacional en materia de criminalidad.

Las armas fundamentales que usará el nuevo comisario para mantener los delitos a raya serán, según hizo constar, una estrategia continuista en la gestión y una política de puertas abiertas, especialmente con los vecinos, a los que Alejandro Valverde aseguró ver como aliados de la acción policial a través de la colaboración ciudadana, un aspecto que prometió mimar.

La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín; la delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa; la comisaria jefe de la Policía Nacional en Asturias, Luisa María Benvenuty; el nuevo comisario de Avilés, Alejandro Valverde; el capitán de la compañía del a Guardia Civil de Avilés, Valentín Escobar; y el comisario jefe de la Policía Local de Avilés, Rafael Ángel Rodríguez. Ricardo Solís

Valverde Vega procede de la Brigada Policial de Información de Asturias, de la que era jefe; con anterioridad, y según describió la comisaria jefe de la Policía Nacional en Asturias, Luisa María Benvenuty, había estado entre otros destinos en Navarra, donde se especializó en lucha antiterrorista. Benvenuty destacó que la plaza ahora al mando de Valverde, Avilés, “destaca por sus índices contenidos de criminalidad”. La Delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa, ahondó en esa misma idea: “En los nueve primeros meses de 2020 Avilés registró 23,7 infracciones penales por cada mil habitantes, un 8,3 por ciento menos que en el mismo periodo de 2019 y siete décimas menos que la media asturiana, que a su vez es la segunda comunidad española con el dato más bajo”.

“Las cifras son óptimas y no hay razón objetiva para pensar que vayan a cambiar, por lo que intentaré que mi trabajo dé continuidad a este estado de cosas. Y si algo cambiase, actuaremos como corresponda en cada momento para corregir situaciones indeseables”, declaró el comisario, que a renglón seguido añadió: “Lo que más me preocupa es el ‘pequeño delito’, la delincuencia autóctona de baja escala”. Valverde tiene también muy presente que ha una tendencia creciente de aumento de los delitos cibernéticos y tecnológicos, “una consecuencia del mayor uso que todos estamos haciendo en tiempo de pandemia de las comunicaciones telemáticas o los medios de pago digitales”. En este sentido anunció que “incidiremos en ese tipo de delitos, procurando proteger especialmente a los colectivos más sensibles, como pueden ser las personas mayores por su menor conocimiento de cómo funcionan las herramientas tecnológicas”.

La comisaria superior de la Policía Nacional de Asturias agradeció los servicios prestados por el predecesor de Alejandro Valverde, Gregorio Valverde Verdugo, quien cesó en otoño en sus responsabilidades en Avilés para incorporarse a la Secretaría de Estado de Seguridad. Al nuevo comisario le dio un consejo: “Desde hoy estás al mando de un excelente equipo de personas, y digo personas no recursos humanos para resaltar la necesidad de escucharlas y ser empático”. Ese equipo de personas, no obstante, comienza cojo: de las 150 plazas que tiene la comisaría de Avilés por catálogo hay 21 sin cubrir. “De eso aún no hemos tenido tiempo de hablar, pero seguro que lo haremos”, apuntó el comisario.

En su turno de palabra, el flamante comisario agradeció el apoyo y la confianza que ha recibido de sus superiores en su promoción profesional, anunció su interés en trabajar para que la percepción de la Policía Nacional sea la de un cuerpo “de servicio público” y haciéndose eco del interés creciente que Avilés tiene en potenciar sus atractivos turísticos dijo que trabajará para “aportar seguridad, algo muy valorado por los turistas”.

Un momento de la toma de posesión del nuevo comisario de Avilés. R. Solís

Un hombre con “capacidad de liderazgo” y “sentido del deber”

La familia –ausente del acto por las restricciones sanitarias– ocupó un lugar de honor en la toma de posesión de Alejandro Valverde Vega como comisario jefe de la Policía Nacional de Avilés, pues para ella fue la dedicatoria más sentida del nuevo mando policial: “Quiero dar gracias de corazón a mi familia, en especial a mi esposa, a mis hijos y a mis nietos, por su comprensión con el tiempo que les he robado para dedicar a mi trabajo y por el que aún les seguiré robando”. Valverde Vega se retrató al desvelar la máxima que ha inculcado a sus seres queridos y que es la que orienta su vida profesional: “Es deber es el deber y su cumplimiento no entiende de excusas”. A todo esto añadió la comisaria jefa de la Policía Nacional de Asturias, Luisa María Benvenuty, otro rasgo de carácter: “Tiene capacidad de liderazgo y es un gran gestor de equipos”.

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