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“Esto es la ruina total, nos van a echar a pedir a todos”, critican en Avilés tras el cierre perimetral

Los alcaldes de la comarca pide un "último esfuerzo" | l Monteserín: “Cuanto más nos confinemos, mejor” l “Es un cierre encubierto”, protesta SOS Hostelería

"Asturias no es para estar sentados en terraza en invierno", claman los hosteleros de Avilés ante las nuevas restricciones Mara Villamuza

“Esto es la ruina total, nos van a echar a pedir a todos”. Lo dice el avilesino Roberto Antomil, hostelero que cerró su negocio hace un año en El Carbayedo y harto de “volver a contarle la vida” a las fuerzas de seguridad cada vez que tiene que cambiar de concejo. El caso de Antomil es el de no pocos vecinos de la comarca de Avilés que viven o tienen familiares en Corvera, como es el caso, o Castrillón. “Vivo en Las Vegas, tengo un negocio en Avilés y otra vez tendré que dar explicaciones en los controles, me parece todo muy mal”, señala Antomil mientras toma un café en la plaza del Parche. A pocos metros, el hostelero Manuel Tejada aún no es capaz de aventurarse a hablar de los posibles efectos económicos del último cierre perimetral: “Si Avilés se cierra, veremos a ver si afecta a la clientela. Lo que sí se nota es tener que usar solo la terraza: hace frío y en unos días da lluvia, no sé cómo vamos a hacer”. Mientras conversa con LA NUEVA ESPAÑA un cliente quiere entrar en el interior del local. “Desde hoy –por ayer– no se puede”, le dejó claro Tejada.

Roberto Antomil, con LA NUEVA ESPAÑA, en una terraza de Avilés. Mara Villamuza

Pilar García González apura un café en El Parche. Sobre el cierre perimetral tiene claro que las medidas hay que respetarlas en todo momento. “Hay que tener en cuenta que la crisis es doble: por covid y por las consecuencias económicas”. La camarera Laura Raquel Niño trabaja en una cafetería de la calle La Cámara y tras atender una mesa se mostró crítica con el cierre perimetral de Avilés: “Si con el anterior dijeron que no había surtido efecto, no entiendo porque plantean otro”. Habla también esta empleada de la situación de la hostelería y fía el negocio a los días sin lluvia para poder paliar la imposibilidad de usar el interior: “Tenemos que aprovechar este tiempo (por ayer), pero no hay que olvidar que estamos en Asturias”. En la misma línea, el hostelero Carlos Nieto remarcó que “el otro cierre perimetral de Avilés no valió para nada. Lo veo absurdo. La situación de la hostelería está cada vez peor, está fatal, estas fechas no están para estar sentado en una terraza y estamos esperando por un día bueno, a este paso vale más cerrar los locales y marchar para casa”, defendió Nieto, a la puerta de su cafetería, en la calle La Fruta.

Una camarera atiende en una terraza de Avilés Mara Villamuza

Unos metros más allá, en el entronque de La Fruta con la calle del Sol, Diana Lazcano acaba de servir un café en la terraza a Santiago Medina, también hostelero. Ambos conversan sobre la actualidad vinculada al covid y el futuro de su sector. Coinciden en que las limitaciones que se le imponen a los negocios hosteleros “hacen cada día más difícil mantener abiertos los bares”. Sobre las últimas medidas, Lazcano señaló que visto como está la hostelería y la pérdida de clientes de los últimos meses, en gran medida, por las restricciones, no es capaz de aventurarse a decir cómo le vendrá a su negocio. “Tenemos tan poco que, por desgracia, no sé ni si lo notaremos, el otro cierre perimetral sí se notó”, remarcó.

Medina defiende, mientras da un sorbo a su café con leche, que la hostelería “no supone ningún peligro” para el virus. “Nosotros tomamos medidas, en casa la gente se relaja, se confía y quita la mascarilla... los hosteleros solo queremos trabajar, las ayudas son insuficientes y mientras todo son trabas cuando solo queremos tener un sueldo para vivir”, remató. A su juicio, tampoco resulta adecuado el último candado de la Administración que aísla a Avilés del resto de concejos, especialmente de Corvera y Castrillón, también cerrados perimetralmente.

Controles de tráfico en los límites entre Castrillón y Avilés. M. Villamuza

"Falta de previsión no ha habido", dicen en Castrillón

Los avilesinos amanecieron ayer de nuevo encerrados en su concejo por el cierre perimetral impuesto por el Principado por la evolución de la pandemia, un encierro al que se han sumado otros dos concejos de la comarca, tal y como se había avanzado el pasado sábado: Castrillón y Corvera. La jornada se sucedió sin sobresaltos, según los regidores de los tres municipios, que piden “un último esfuerzo” a los vecinos para contener la pandemia. Los alcaldes reclaman a sus ciudadanos extremar las precauciones (“Cuanto más nos confinemos, mejor”, incidió la regidora avilesina, Mariví Monteserín) mientras los hosteleros y restauradores hablan de un “cierre encubierto” que también enarbola Vox.

“La ciudad ya tiene experiencia en el cierre perimetral”, subrayó Monteserín (Avilés experimentó restricciones similares en la segunda ola), quien pide a los suyos “salir de casa para lo absolutamente imprescindible”. “Quiero transmitir un mensaje de esperanza: estamos en la última fase, espero que sea un último sacrificio hasta que la vacuna sea eficaz. Pido un esfuerzo más para surfear la última ola”, agregó.

Ambiente en una terraza del centro M. Villamuza

“Dentro de lo extraordinario de la situación las primeras horas han transcurrido con normalidad y sin mayor incidencia. Esto se debe a que el conjunto de la ciudadanía contaba con la información con anterioridad y están plenamente concienciados para hacer un nuevo sacrificio y cumplir las normas, por el bien de uno mismo y de todos”, señaló su homólogo en Corvera, el también socialista Iván Fernández.

“Toda protección es poca. Cuidémonos mucho, nosotros mismos y a los nuestros”, pidió la alcaldesa de Castrillón, Yasmina Triguero, quien llamó a “estar a la altura”. “Falta de previsión no ha habido ninguna, sabemos a lo que nos atenemos”, aseguró Triguero.

Los tres regidores habían solicitado un cierre conjunto de los tres concejos, pero ninguno de ellos hizo leña del árbol caído. “Estamos dispuestos a colaborar lo máximo posible y no vamos a quejarnos por eso”, apuntó Monteserín, que tuvo palabras de apoyo para “la hostelería y la restauración, un sector que se está sacrificando por todos nosotros”. 

Situación tremenda, para SOS Hostelería

Las nuevas restricciones han generado aún “más desesperación”. La asociación SOS Hostelería acabó desconvocando el cierre patronal anunciado para ayer. “No nos podemos permitir ni perder un día: la situación en que nos encontramos es tremenda”, señaló su presidenta, Carmen Fernández. La representante del colectivo que protagonizó las movilizaciones de este otoño en Avilés (concentraciones, caravanas de protesta…) siente que la administración les sangra más de lo que ellos mismos pueden permitir. “Ahora estoy aquí, en mi bar, tengo la terraza abierta y hace frío… Ahora sólo hace frío, pero dan lluvia toda la semana: estamos en Asturias, aquí llueve”. Siente la presidenta de SOS Hostelería que el Gobierno está aplicando “un cierre encubierto” con el permiso de las terrazas: “Así no se tiene que hacer cargo de las bonificaciones”, se lamenta. “Hemos pedido permiso al Ayuntamiento que nos permita instalar pérgolas que mejoren el servicio a los clientes, pero nos lo han negado. Sólo permiten unos pequeños anclajes, pero hemos observado que hay bares que cuentan con pérgolas. Pedimos el mismo trato para todos”, señaló Fernández.

Los portavoces de los grupos municipales de la comarca avilesina donde Vox obtuvo representación en los pasados comicios –Arancha Martínez Riola (Avilés) y Alberto García Hevia (Castrillón)– arremetieron ayer contra los cierres perimetrales y urgieron al Principado la activación de ayudas para los hosteleros: “Causan un daño económico de cuantía impredecible”.

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