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La condena al asesino confeso de Barreto: 10 años de cárcel y otros 10 expulsado de España

El joven, para el que la Fiscalía pedía 23 años, acabó confesando el crimen de su compatriota y ve rebajada así de forma considerable la pena

Un agente de la Policía Nacional, en el portal del edificio en el que se perpetró el crimen.

Un agente de la Policía Nacional, en el portal del edificio en el que se perpetró el crimen.

Diez años de prisión y, una vez cumplidos entre rejas, otros diez expulsado de España. Esta es la condena para el joven de origen brasileño acusado de matar a puñaladas en un piso de la calle La Cámara de Avilés a la transexual Paloma Barreto en la tarde del 20 de septiembre de 2019, el brasileño A. L. D. O., de 24 años.

El condenado, que desde el momento de su detención defendió su inocencia y rechazó mantener una relación sentimental con la víctima, ha acabado confesando el crimen y alcanzando un acuerdo con la Fiscalía, que pedía inicialmente para él una pena de 23 años de prisión por un delito de asesinato.

El condenado por el asesinato de Paloma Barreto.

“Soy víctima de una injusticia y estoy sufriendo: yo no maté a Paloma Barreto”, aseguró A. L. D. O. en abril del año pasado a este periódico. En esa entrevista incidió en que aquella tarde dejó a Paloma Barreto, también brasileña, discutiendo con un hombre en el domicilio en el que posteriormente fue hallada muerta: “El delito lo cometió otra persona. No recuerdo muchos detalles de cómo era el hombre, pero se trataba de un señor con poco pelo o calvo, un poco gordo y que llevaba una camisa o una cazadora negra. En ningún momento escuché a Paloma llamarlo por el nombre. No sé si fue él quien la mató. Sé que ambos discutieron en la vivienda y, dada mi situación irregular en el país, fue cuando decidí irme a León, donde tenía residencia”.

La víctima, Paloma Barreto.

Fue en León donde lo detuvieron las fuerzas de seguridad dos días después del crimen que ahora ha reconocido. Sobre las 19.30 horas de la tarde de aquel 20 de septiembre, A. L. D. O. y Paloma Barreto discutieron en el piso en el que convivían. En el transcurso de la trifulca, “con evidente intención de acabar con su vida”, el acusado propinó a Barreto hasta 18 puñaladas en el rostro, la espalda y en la parte anterior del tórax y el abdomen, sin posibilidad alguna de defensa. A. L. D. O. ingresó en prisión provisional cinco días después del crimen y se encuentra en situación irregular en España (carece de los permisos de estancia y residencia).

Tras todo esto tiempo negando el asesinato, acabó reconociéndolo por recomendación de su abogada, la letrada Salomé Miranda. Lo tenía todo en su contra y se enfrentaba a salir de la cárcel con más de 40 años. Desde el primer momento las sospechas se centraron en él. Nunca apareció el arma homicida (la Policía cree que se deshizo de ella), las pruebas lo incriminaban y no hubo otros sospechosos. “La rebaja de la pena es considerable y a partir de los seis años en la cárcel se podrá empezar a pedir la expulsión del país. Lleva ya año y medio preso”, señaló su abogada, quien confía en la inserción de su representado.

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