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Kiwis La Isla aglutina toda su logística en Soto: “Como Amazon, daremos trabajo”

La firma reunificará el proceso frutícola cerca de la plantación, con un almacén de 3.000 metros cuadrados y una inversión de 400.000 euros

Un operario, en la isla del Arcubín, en Soto, durante la última campaña de recolección del fruto.

Kiwis La Isla, empresa de carácter familiar y pionera en la explotación a gran escala del fruto, arranca el nuevo año con un ambicioso proyecto para el bajo Nalón: la firma que dirige Juan Cimas ha iniciado los trámites para construir en Soto del Barco una nave de 3.000 metros cuadrados que supondrá una inversión superior a los 400.000 euros. “Como Amazon, daremos trabajo”, avanza. El objetivo de este plan es reunificar todo el proceso del kiwi, ahora dividido entre la isla del Arcubín, en Soto, donde están las plantaciones y Corvera, que cuenta con los almacenes centrales.

“El kiwi de la isla se almacena, envasa, clasifica y comercializa desde unas naves en el polígono industrial Rozona, en Corvera, y a nosotros estos kilómetros de distancia nos suponen gastos extras, entre ellos de transporte, porque están fuera de nuestro ámbito. La intención es vender esas naves y centrarnos en Soto, donde queremos agrupar todas las instalaciones si nos lo permiten”, explica el empresario, que está a la espera de que la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado de Asturias (CUOTA) dé el visto bueno al plan de expansión.

Milagros Lebrato, en la nave de Kiwis La Isla en Corvera, donde ahora se envasa el fruto para su comercialización. | M. V.

“Estamos pendientes de los permisos necesarios que empezamos a solicitar en 2019, pero todo se ralentizó por el covid”, apunta el empresario, quien avanza que la futura nave se construirá en una finca de 50.000 metros cuadrados a orillas del río Nalón. Aunque prefiere no hablar de fechas, Cimas espera que para primavera tenga resuelto el embrollo burocrático para dar salida al proyecto. Avanza que la construcción de la nave no se quedará ahí: “Estamos hablando de pagar el IBI (impuestos de bienes inmuebles) en Soto, de crear puestos de trabajo y de llenar de trabajadores un pueblo que puede recobrar vida a nivel servicios, entre otras cosas”. Destaca a su vez que las naves que utiliza actualmente para el envasado del kiwi en Corvera no se quedarían huérfanas: “Son cuatro naves pequeñas, se pueden dividir, y están en un polígono con bastante actividad”.

Este proyecto frutícola, de recibir el visto bueno del Principado, dará un empujón más al kiwi del bajo Nalón. Solo la isla del Arcubín tiene 25 hectáreas. Para Cimas, este año las ventas “van más lentas” respecto a 2019. Pero el kiwi mantiene su clientela fiel: “Es una fruta de buena calidad que tiene buena acogida en el mercado”. Para muchos, el kiwi es el oro verde asturiano.

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