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Los sindicatos temen que la acusación contra Álvaro Álvarez sea “un nuevo ‘caso Niemeyer’”

UGT y CC OO confían en que no se enturbie el proyecto de Baterías y que el proceso en manos de la Fiscalía no afecte a plazos ni a inversiones

Un operario cortando las conducciones que unían la planta de bombeo de agua con las Baterías, el pasado mayo. Ricardo Solís

La sombra que se cierne sobre uno de los proyectos estratégicos para Avilés a cuenta que la demanda remitida a la Fiscalía para esclarecer si existió algún tipo de ilícito en la reunión celebrada el pasado 31 de diciembre entre el dirigente socialista avilesino –ahora ya jubilado– Álvaro Álvarez y alguna de las empresas aspirantes al contrato para el desmantelamiento de las Baterías de coque preocupa entre las centrales sindicales de la comarca. “Me gustaría que no viviéramos un segundo ‘caso Niemeyer’”, subrayó ayer José Manuel Rodríguez Baltar, secretario general de la unión comarcal de CC OO. La presunta trama de falsificación de facturas en el centro cultural de la ría derivó en una larga investigación judicial, de más de 6 años, hasta que llegó a juicio.

En el caso del proyecto de Baterías, los sindicatos confían en que no se vean afectados los plazos ni las futuras inversiones “ya que es un espacio vital para atraer actividad económica que cree empleo y valor añadido”, aseveró Abel Suárez, presidente de la gestora de la unión comarcal de UGT. “Si hay algún tipo de falsedad, sea de quien sea, que pague las consecuencias”, continuó Baltar.

En el proceso ahora en investigación por parte de la Fiscalía se refiere a la licitación en la que participan una unión temporal de empresas (UTE) formada por Lezama Demoliciones junto a la constructora asturiana Los Álamos y dos firmas más, que pujan por el contrato millonario que salió a licitación por algo más de 15 millones de euros. En una primera valoración de las propuestas presentadas se evidenció que parte con ventaja la UTE, desde donde saltó la voz de alarma que ha desembocado en la denuncia interpuesta por la mesa de contratación ante la sección territorial de Avilés de la Fiscalía de Asturias. El proyecto de Lezama y Los Álamos obtuvo 73,25 puntos sobre 100 en la fase de evaluación frente a los 52,50 de Eiffage y los 56,75 de Erri-Berri. La obra incluye no solo la redacción del proyecto y ejecución de la obra de desmantelamiento, sino también la enajenación de materiales y residuos.

“Esperamos que esta investigación no se dilate tanto como el Niemeyer, la justicia tiene que actuar con celeridad”, pidió ayer el portavoz de la unión comarcal de UGT. Desde las filas de Comisiones Obreras anhelan que “en ese trabajo de la justicia” y siempre que el proceso se realice de forma transparente “como lo hace Sepides” (entidad con la decisión última en el contrato) exista una pronta resolución, de la manera más favorable, para que no derive en retrasos en el proyecto. “Esta denuncia no debe enturbiar la idea de ciudad que traslada el proyecto de Baterías para Avilés”, remarcó José Manuel Rodríguez Baltar.

La oposición exige aclarar los términos de la reunión celebrada el 31 de diciembre

La reunión de la pasada Nochevieja entre Álvaro Álvarez y las empresas que estaban participando en el proceso de adjudicación del contrato fue reconocida por el aludido, quien habló de “un encuentro informal” pero negó injerencia alguna: “Es falso y poco creíble. Estoy a disposición de la Fiscalía para aclarar cualquier supuesto y contribuir a que se resuelva este proceso cuanto antes”, señaló. En esa reunión, y según la información trasladada por las empresas, Álvarez, tras contactar con el gerente de una de las firmas de la UTE Lezama-Los Álamos, se ofreció a ayudarles en la adjudicación del contrato a cambio de un porcentaje de la cantidad adjudicada: 150.000 euros de los 15 millones de la licitación. Fueron los responsables de la empresa con la que se reunió Álvaro Álvarez quienes pusieron en conocimiento de la entidad Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA) la conversación mantenida con el histórico dirigente socialista avilesino, activándose así una investigación que ha desembocado en la denuncia ante la Fiscalía, con seis meses por delante para las diligencias de investigación. Con el “caso Niemeyer” también vincularon ayer estos hechos desde Cambia Avilés. “Son escándalos lamentables de su partido (por el PSOE), que deberían formar parte del pasado pero que han lastrado nuestro presente y nuestro futuro”, señalaron desde la formación.

“Es un escándalo”, remarcó ayer la portavoz de Cambia Avilés acerca del encuentro que el dirigente de al agrupación socialista de Avilés durante dos décadas, Álvaro Álvarez, habría mantenido el pasado 31 de diciembre con alguna de las empresas implicadas en el proceso de licitación de los trabajos de demolición y posterior urbanización del suelo de las antiguas Baterías de Avilés. “Cuando todo el país estaba quedándose en casa, renunciando a las reuniones familiares en unas Navidades difíciles, este señor estaba en una reunión y pretende justificarlo planteando que quería conocer la opinión de estas empresas”, subrayó la portavoz de la confluencia. Y añade: “No se entiende que el secretario general del PSOE haya salido a defender a capa y espada a esta persona, suspendida de militancia y sobre quien recaen cada vez más sospechas”. Por este motivo, desde la oposición, como ya hicieran otras fuerzas, exigen a los socialistas que “den explicaciones ante una situación que reviste una gran gravedad ” y que se puede “volver en contra del secretario general –Fernández Huerga– y de todo el PSOE avilesino” si se confirman los hechos.

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