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Observatorios de cultura minúscula y mayúscula

Los resultados de las clasificaciones y las consecuencias de la crisis sanitaria en un sector castigado por la falta de financiación

Público accediendo al Centro Niemeyer para asistir a la representación de “Las criadas” el pasado enero. | R. Solís

Público accediendo al Centro Niemeyer para asistir a la representación de “Las criadas” el pasado enero. | R. Solís

Toda lista, por extravagante que parezca, excepto la de la de compra, resulta morbosa en sí misma. Esta semana se conocían los resultados del ranking de la Fundación Contemporánea, que sitúa en tercera posición en la comunidad asturiana a una de las instituciones culturales de referencia en Avilés, el Centro Niemeyer. El complejo de la ría ha revalidado la tercera posición alcanzada en 2019 en la última encuesta del observatorio de la cultura de la Fundación Contemporánea, entidad que desde 2009 elabora, a través de su observatorio cultural, una consulta a través de la cual analiza diversas cuestiones de actualidad del sector y establece una clasificación de las instituciones y acontecimientos más destacados del año, señalando a los mejor valorados por un panel de expertos del propio sector. El informe completo revela que las otras dos instituciones del Principado mejor valoradas en 2020 son, por este orden, el Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX) y el Museo de Bellas Artes de Asturias. Habida cuenta que el sector cultural, uno de los más afectados por las medidas restrictivas y de prevención por el covid-19, arrastra pérdidas millonarias y teme quedar relegado, como viene denunciando, en las políticas gubernamentales, cabría ordenar algunos conceptos en torno al ranking de la cultura.

Quiénes califican.

La Fundación Contemporánea es también la institución que organiza el Festival de fotografía y artes visuales PhotoEspaña. Quien programa con ellos siempre estará mejor valorado que aquellos que buscan otras alternativas independientes en su programación. Juzguen ustedes mismos. No hay lista buena.

El perjuicio del covid.

El sector cultural en España perdió el 29 por ciento de sus ingresos en 2020 y prevé caer hasta un 35 por ciento en 2021. Además, la pandemia ha destruido empleo en el 60 por ciento de las organizaciones culturales. Conviene atinar en lo que queda por delante y más que sacar pecho de las posiciones en un ranking nacional [Avilés tiene a dos de sus instituciones culturales de referencia, el Niemeyer y el teatro Palacio Valdés, en la tercera y octava posición], a los programadores y responsables políticos les queda por delante la difícil labor de “rescatar” también a la Cultura. Con mayúsculas.

La apuesta de las instituciones públicas.

Asegura la Fundación Contemporánea que en un 49% de los centros culturales siguen parcialmente en teletrabajo. Y aunque un 97% de ellos ha experimentado un incremento significativo en las audiencias digitales de sus webs y redes sociales, sin embargo, solo para un escaso 8% esto se ha traducido en mayores ingresos por servicios digitales o ventas online. Todo esto ha sido un empujón para las personas que no sabían que existían ese tipo de formatos o no estaban familiarizados con ello. El arranque en la era poscovid obligará a mantener uno y otro modelo y a un nuevo esfuerzo de los gestores culturales para atajar la menguada financiación. Sin mirar a los rankings. Cuidando de que la Cultura siga siendo para todos.

Otros rankings.

Más allá de la encuesta de la Fundación Contemporánea existe otro observatorio, en minúscula, el que atiende a los pormenores diarios de nuestras ciudades y a las muertes que va dejando la cultura en pequeño formato. Si hablamos de Avilés (patria del teatro en Asturias), hemos conocido hace poco un doble obituario de sendas librerías, pero también el armónico alumbramiento de otros proyectos como “Ene”, en el corazón de Galiana. ¿Les sucede a ustedes? No nos gustan que se cierren las librerías, ni que los teatros permanezcan en barbecho. Ni siquiera los bares. Pero esa imagen luctuosa de ciudad que nos ha traído el covid también puede hacer despertar nuevas ideas en torno la concepto de cultura. Con mayúsculas y con minúsculas. Todas tienen cabida en el ecosistema local, el mismo, como cuenta hoy en las páginas de este diario, en el que conviven el polvo gris del acero y el cinc con el verde esperanzador con el que pintan el futuro las empresas de nuevas tecnologías de la comarca.

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