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El Antroxu avilesino se sobrepone al “bicho”

“Fue un año redondo: toda la población mundial con máscara”, ironiza Chus Rodríguez, del Santo Entierro, con la confianza puesta en que el Carnaval vuelva a la calle en 2022

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El Antroxu que no fue en Avilés Ricardo Solís / Mara Villamuza

“El carnaval fue redondo. Conseguimos que la utopía se hiciera realidad: ¡toda la población mundial con la máscara puesta todo el año! Nunca se vio más gorda”, ironiza Chus Rodríguez, consciente de que el Antroxu es la transgresión y la irreverencia y que ni el “bicho” pudo frenarlo.

David García, posando el pasado jueves 11 en su casa con sus lecturas para el Antroxu. | Ricardo Solís | RICARDO SOLÍS

Los avilesinos optaron por ataviarse con trapos, rebosantes de imaginación y cierta pena por no poder llenar las calles de luz y color por aquello de respetar las distancias de seguridad para contener el avance del covid. Pero el espíritu antroxero no se ha visto afectado, al menos, en parte, porque los amantes de esta fiesta continuaron con sus planes carnavaleros que, por cuestiones ajenas como la pandemia, tuvieron que celebrarse en casa o a través de internet.

José Herrero y Germán Rubín, el pasado sábado, durante el “Descenso en seco de Galiana”. | Mara Villamuza

“Realmente todo es Antroxu, ¡si hasta la primera potencia mundial estuvo regida cuatro años por un payaso!”, indica Rodríguez, que añade “La única pena que tenemos de este año es que no pudimos nombrar Rey del Goxu a ese payaso de pelo azafranado, a Trump, eso sí que nos duele”, continúa el avilesino que pertenece a la “santísima trinidad” del Antroxu: “La Pecera para surcar las aguas de Galiana, la orquestina de La Pecera para echar unos cantarinos en el concurso de murgas y la cofradía del Santo Entierro de la Sardina”.

Desfile anticovid en la calle José Maribona de Villalegre el pasado lunes. | Mara Villamuza

El virus sustituyó el jaleo callejero por la vida telemática; pero eso sí, antroxera, con vecinos viendo la gala municipal con un disfraz de bailarina sentados en el sofá o con una simple peluca de colores estridentes mientras leían un libro como la reciente traducción al asturiano de “La naranja mecánica”, como le ocurrió a David García. Los escolinos fueron el pasado viernes a las aulas a disfrutar con sus coloridos trajes en sus grupos burbuja y otros como la peña “Los Arrexuntaos” disfrutaban con su recreación del Descenso online. “Si es que el Antroxu ayuda a quitar las penas”, manifestaron no pocos avilesinos en esos días que, en otros años, tenían más de desenfreno que de confinamiento.

Alumnado del colegio Enrique Alonso, en su centro el pasado viernes 12.

Un buen antroxero sabe adaptarse a los tiempos y esperar, si el “bicho” lo permite, al próximo Carnaval que además coincidirá con el Martes de Antroxu como fiesta local. “Haremos algo grande”, señala Pepe Espiña, miembro de la peña Ébano y uno de los diseñadores de artilugios del Descenso con más años de experiencia. El resto de peñas corroboran esa visión y confían en que 2022 sea la vuelta a las andadas de esa utopía carnavalera en la que, al menos, no haya “bicho”.

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