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El comité rechaza esperar a la venta de Alcoa-Lugo para reflotar la planta de Avilés

El plazo de la hipotética “solución gallega” que plantea el Principado se podría ir a mayo, según acordaron ayer el Gobierno y la multinacional

Álvaro Dorado, a su llegada hace días a los juzgados de Lugo.

Álvaro Dorado, a su llegada hace días a los juzgados de Lugo.

La que ya se conoce como “solución gallega” para la fábrica de aluminio de Avilés –esperar a que se concrete la venta de la fábrica de Alcoa en Lugo y, a continuación, tratar de salvar las planta de San Balandrán y La Coruña– gusta cada día menos a los miembros del comité de empresa de la aluminera asturiana. Pese a ser la salida que abandera el Principado –así lo planteó hace unos días el consejero Enrique Fernández en la comisión de Industria de la Junta General–, noticias como la que ayer llegó de Galicia al respecto de los plazos que se manejan para la venta de la fábrica lucense generan desaliento entre los sindicalistas avilesinos.

En concreto, el Ministerio de Industria y Alcoa, bajo la observación de los representantes de los trabajadores de la planta de aluminio de San Ciprián (Lugo), acordaron no llevar más allá del 30 de abril la negociación abierta para la venta a la SEPI de la fábrica lucense. Los trabajadores afectados directamente por esa venta se mostraron conformes, pero a los asturianos les ratifica en su convencimiento de que “esperar es un disparate”.

Dorado, presidente de Alcoa, hizo ver que la pelota está en el tejado de la SEPI: “Estamos a la espera de una contrapropuesta en contestación a la nuestra”

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A juicio del presidente del comité de empresa de Alu Ibérica en Avilés (antigua Alcoa), José Manuel Gómez de la Uz (CC OO), “nuestra fábrica tiene plazo de caducidad marcado: el 31 de julio, que es cuando Alcoa dejará de inyectar dinero. No podemos estar de brazos cruzados hasta mayo, el tiempo para revertir la actual situación de deterioro de la instalación se agota”.

Durante la reunión de ayer, el presidente de Alcoa en España, Álvaro Dorado, respondió a la pregunta de cuál es el calendario elaborado para poder materializar con éxito la venta de la planta de Lugo a fecha 30 de abril asegurando que “no hay calendario, lo antes posible”. Palabras que suscribió Raúl Blanco, secretario general de Industria. Dorado también hizo ver que la pelota está en el tejado de la SEPI: “Estamos a la espera de una contrapropuesta en contestación a la nuestra”.

Así mismo, se puso de manifiesto que solo hay una compañía interesada en tomar el control de la fábrica lucense una vez que SEPI la compre y, posteriormente, la traspase a manos nuevamente privadas: Liberty House, el gigante del “aluminio verde” que en su día trató infructuosamente de adquirir la fábrica de Avilés. Desde Avilés se ve con creciente preocupación la falta de acciones concretas para salvar la planta local, presa de la parálisis productiva y con sus gestores pendientes de responder judicialmente de sus actos.

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