Otea, la patronal hostelera asturiana, hizo ayer su puesta de largo en Avilés en formato online –las restricciones sanitarias vigentes impidieron celebrar un acto presencial– y dio a conocer sus objetivos a corto y medio plazo por boca de su presidente regional, José Luis Álvarez Almeida: ganar masa social en el convencimiento de que desde la unidad “será más fácil mejorar las cosas”, servir de altavoz y cauce a las reivindicaciones del sector y aglutinar y llevar a término ideas y proyectos que sirvan para reactivar la actividad. Todas esas intenciones se podrían condensar en una sola, también defendida por Álvarez Almeida: “Queremos ser un motor de dinamización del turismo local. Gran parte del trabajo está hecho, en buena medida gracias al trabajo de estos últimos años de los hosteleros avilesinos. Avilés ya es una referencia turística, a lo que aspiramos ahora es a plasmar en papel nuevas acciones y proyectos para coger más impulso”.

Horas antes de la reunión de los hosteleros, el concejal de Desarrollo Urbano y Económico, Manuel Campa, firmó el decreto que pone en marcha una segunda convocatoria para la concesión extraordinaria de ayudas directas por parte del Ayuntamiento a sectores afectados por las medidas y restricciones para hacer frente al covid.

La idea es que los interesados puedan presentar sus solicitudes durante la primera quincena de marzo. Esta segunda convocatoria presenta novedades en cuanto a los destinatarios –podrán beneficiarse nuevos sectores de actividad– y las cantidades de las ayudas, que oscilan entre 400 y 800 euros en función de la afectación a la actividad de las restricciones implantadas. Además, podrán concurrir no solo personas físicas titulares de los negocios, sino también los autónomos societarios vinculados a entidades mercantiles o de economía social con domicilio social en Avilés, siendo el beneficiario de la ayuda el autónomo a título individual.

Tanto el presidente regional de Otea como la coordinadora local de la entidad, María José Díaz Modino, tendieron la mano a la unión de comerciantes Ucayc –la principal organización de referencia de la hostelería avilesina en los últimos años– y a la Cámara de Comercio para “colaborar” en beneficio de la hostelería, “que será tanto como ayudar a Avilés y a Asturias remontar la crisis que ha causado el covid”.

Tampoco se olvidaron del Ayuntamiento de Avilés, al que quieren tener de aliado y en concreto los responsables de Otea anunciaron su deseo de entrevistarse a la mayor brevedad posible con la Alcaldesa, Mariví Monteserín, para exponerle “ideas, reivindicaciones, quejas y proyectos”.

Una treintena de profesionales vinculados a la hostelería y al turismo participó en la reunión telemática. Álvarez Almeida aprovechó la ocasión para replicar al colectivo SOS Hostelería, que afeó a Otea su defensa del despido libre: “Nunca defendimos tal cosa, lo que planteamos es que aquellos negocios con problemas de subsistencia y con empleados en ERTE puedan despedirlos, por supuesto con la correspondiente indemnización legal, sin riesgo de ser sancionados por incumplir la condición de seis meses de mantenimiento del empleo asociada a los ERTE. Y esto, porque si primero no salvamos las empresas, flaco favor le hacemos al empleo”.