Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El geriátrico del Nodo abre zonas comunes, superado el brote covid

Los contagios se registraron justo antes de que los residentes desarrollasen la inmunidad de la segunda dosis de la vacuna

Un cartel de suspendidas las visitas en el geriátrico del Nodo con unos militares al fondo, durante la primera ola de la pandemia. | Mara Villamuza

Un cartel de suspendidas las visitas en el geriátrico del Nodo con unos militares al fondo, durante la primera ola de la pandemia. | Mara Villamuza

El geriátrico de los Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA) del Nodo ha superado su brote de coronavirus, que se saldó con cinco víctimas. Lo ha hecho tras más de un mes de estrictas medidas de aislamiento para tratar de evitar contagios entre los residentes y con la ilusión de recuperar poco a poco la normalidad en l actividad del centro.

Tras casi un año esquivándolo, el virus entró en el geriátrico del Nodo hace algo más de un mes. Fue justo después de que los residentes recibiesen la segunda dosis de la vacuna, pero antes de que pudiesen desarrollar la inmunidad. Desde entonces, las zonas comunes han estado vedadas y los ancianos han permanecido aislados en sus habitaciones para tratar de evitar nuevos contagios.

Esta dinámica fue así hasta ayer, día en que la dirección del centro recibió notificación oficial de que no quedaba ni rastro de coronavirus entre los usuarios. A partir de ahora se irá retomando progresivamente la actividad para los residentes. Está previsto que la cafetería abra para residentes y personal la próxima semana. También se espera que puedan retomarse las visitas en unos días, tal y como afirman que se les ha comunicado a los de la asociación de familiares de los residentes.

“Estamos muy contentos de que poco a poco vuelva la normalidad al centro. Para nosotros es fundamental que nuestros mayores recuperen su vida”, destaca Mari Butrón, vicepresidente de la asociación de familiares de los residentes, tras un brote que, reconoce, ha sido hasta cierto punto benevolente con los internos. “Hay que lamentar la pérdida de cinco vidas, que no son pocas; pero después de ver lo que ha pasado en otros geriátricos, no podemos decir que el virus se haya cebado”, agrega.

Donación estudiantil

La asociación de familiares de los residentes recibirá el viernes una donación de los estudiantes del Instituto Número 5, que les ha permitido adquirir material para los mayores, como un radiocasete para las clases de musicoterapia, pilas para transistores o cojines. “Estamos muy agradecidos”, destaca Butrón.

No es la primera ayuda externa que reciben las familias. Hace meses también obtuvieron una donación de la Fundación La Caixa con la que compraron una televisión para cada uno de los internos y una tablet para facilitar las videollamadas entre los internos y sus familias durante las fases de confinamiento.

Compartir el artículo

stats