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La hostelería avilesina, irritada por la presión policial, rechaza ser "guardiana" de las normas

“Si hay irresponsabilidad individual, no somos quienes tenemos que solucionarlo”, clama Otea Avilés, tras su reunión con el gobierno local

Los representantes de Otea, reunidos ayer en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Avilés con los concejales Raquel Ruiz y Manuel Campa. | Mara Villamuza

Los representantes de Otea, reunidos ayer en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Avilés con los concejales Raquel Ruiz y Manuel Campa. | Mara Villamuza

El presidente de la patronal turística Otea, José Luis Álvarez Almeida, lo llama el “libro gordo de Petete”, por analogía con aquel otro que en la década de los años ochenta hizo popular Televisión Española y que enseñaba a los niños el porqué de las cosas. Lo cierto es que no es tan gordo como el de Petete –éste solo llega a las 36 páginas–, pero sí que tiene ánimo didáctico: trata de dar las soluciones para sacar a la hostelería, la restauración y el sector turístico en general del pozo en donde los ha metido la epidemia de covid.

Ese libro, que también puede ser visto como una hoja de ruta, fue el que ayer presentaron a los ediles de Desarrollo Económico y Hacienda, Manuel Campa y Raquel Ruiz, respectivamente, el propio Almeida y la coordinadora local de la asociación, María José Díaz Modino, a los que acompañaron otros directivos de Otea en Avilés. Este diario ha destripado con Díaz Modino el contenido del dossier que contiene las reivindicaciones hosteleras para Avilés –en algunos casos coincidentes con las de otras localidades–, y el resultado de esa profundización es el siguiente. Plantean mejoras para la futura ordenanza de terrazas, critican la “excesiva presión policial” que existe sobre el sector, llaman a contar con su opinión en la futura programación de los festejos locales y tildan de “insuficientes” las ayudas planteadas hasta el momento.

Terrazas. El polémico alejamiento de las terrazas de las fachadas (deben situarse a 1,8 metros), la ocupación de plazas de aparcamiento como medida extraordinaria en estos tiempos de covid, las licencias “graciables” igualmente vinculadas al covid, el acondicionamiento futuro que habrán de tener estos espacios... Es decir la palabra “terraza” y todos los hosteleros se ponen tensos. Otea Avilés propone constituir un grupo de trabajo de perfil técnico en el que se aborden estas y otras cuestiones relacionadas con la ocupación de la vía pública y ya anticipa que querrá que el Ayuntamiento colabore en la financiación de las obras que deben llevarse a cabo para adaptar las terrazas a futuros diseños o formatos que se aprueben.

Presión policial. Hay descontento entre la hostelería por la “excesiva” presión policial de la que son objeto. “No nos parecería mal que nos controlasen a diario si viésemos esa misma actitud fiscalizadora en otros negocios y con el común de los ciudadanos”, protesta María José Díaz, que también rechaza delegar en los hosteleros el papel de “guardianes” de las normativas sanitarias. “Si existe un problema de irresponsabilidad individual en el cumplimiento de las normas, los hosteleros no somos quienes debemos solucionarlo”, sentencia.

Botellón. “Lo que esperamos es que se combata, tanto en su práctica como en su origen”, remarca la coordinadora avilesina de Otea. Y a este respecto añade la problemática de los “negocios fantasma” que han empezado a surgir, locales sin licencia en los que se vende comida o bebida: “Es competencia desleal y como tal tiene que ser perseguida”.

Horarios de apertura. Otea rechaza que los bares tengan que soportar un horario más restrictivo que otros negocios, como los de alimentación. “El daño que esto está haciendo a bares y restaurantes es notable; proponemos llevar el asunto a esa comisión técnica que solicitamos constituir”, explica Modino.

Ayudas. En Otea prefieren hablar, más que de ayudas, de “indemnizaciones”. Y lo prefieren porque entienden que si el Estado ha impedido a los empresarios trabajar les ha causado un daño patrimonial y eso, desde un punto de vista jurídico, podría ser un hecho merecedor de indemnizaciones. Interpretaciones jurídicas al margen, la coordinadora de Otea en Avilés critica de las ayudas que han aprobado en varias tandas tanto el Principado como el Ayuntamiento la imposibilidad de cobrarlas en el caso de tener contraídas deudas con alguna administración pública, “así sea un multa de Tráfico”. Ha llegado a darse la paradoja de que empresarios que habían aplazado sus obligaciones fiscales, acordando el pago de la misma en plazos, son considerados “deudores” al entender la burocracia que los quince días que median entre el comienzo de un mes y el pago del plazo correspondiente constituyen morosidad. Sobre la cuantía de las “mal llamadas ayudas”, llueve sobre mojado: Otea las tilda de insuficientes. “¿De qué me vale que me den 800 euros si el mismo día me llega la factura de la luz del bar por importe de 500?”, razona la hostelera. Es por eso que desde Otea Avilés solo se ve una salida: “Un plan de rescate que involucre a todas las administraciones, desde la estatal a la local. Y que no solo contemple la entrega de indemnizaciones, sino que aborde la compensación desde otras ópticas: exenciones de tasas, medidas exonerativas de alquileres... No todo tiene por qué ser dinero”.

Festejos. Otea no concibe que la programación de festejos de Avilés se siga haciendo al margen de la hostelería. “Aspiramos a dar ideas, a que nos dejen colaborar, a opinar, a sumar... Y en ese sentido exigimos ser tenidos en cuenta, entre otras cosas porque, con todos los respetos, algo sabremos del tema dado que somos parte sustancial de la fiesta”.

Acciones dinamizadoras. Los asociados en Otea consideran que hay margen para ampliar el catálogo de actividades de promoción de la ciudad que tienen a la hostelería como protagonista: festivales gastronómicos, jornadas o rutas del vino y otros productos, micrococina (tapas)... “La actual oferta está anquilosada; siempre participan los mismos –cuando no menos– y la capacidad de atracción de clientes de afuera es nula. hay que darle un impulso a todo esto y tenemos ideas”, asegura Díaz Modino.

En palabras de la presidenta, todo lo anterior pretende ser llevado a cabo “desde la leal colaboración con el Ayuntamiento” y con política de mano tendida hacia el resto de las organizaciones de la ciudad: “Unidos seremos más fuertes y necesitamos esa fortaleza para superar esta crisis”.

La de Otea no fue la única reunión del gremio celebrada ayer con representantes del gobierno local. La asociación SOS Hostelería, fundada durante la pandemia, salió con buenas sensaciones del encuentro que había solicitado para analizar varios asuntos, entre ellos las nuevas convocatorias de ayudas municipales.

Satisfechos están los socios de esta entidad porque se haya incluido a los negocios de hostelería entre los beneficiarios de la ayuda de 800 euros que contempla la nueva convocatoria municipal (también habrá de 600 y 400 euros), y que se prevé comenzar a abonar a finales de este mes. “Está descartado anular la tasa de aguas y basuras este año, pero pretenden ampliar la ayuda en futuras convocatorias para compensar el pago de los suministros. Las terrazas se mantendrán como hasta ahora todo el año y nos darán margen suficiente para adaptarlas a la nueva ordenanza. Confiamos, por otro lado, en que el Principado consiga encontrar una solución para que pueden recibir las ayudas quienes tienen deudas”, apuntó Pablo Vega, portavoz de SOS Hostelería.

El gobierno tomó nota de todas las reivindicaciones. “Desde el principio de esta pandemia tuvimos claro que teníamos que ir de la mano de diferentes agentes sociales, de entidades y también de grupos representativos de diferentes sectores de la ciudad. Se trata de conocer sus impresiones, escucharles y ver cómo podemos seguir caminando juntos”, explicó Raquel Ruiz

En palabras de la coordinadora local de Otea en Avilés, para ampliar el catálogo de actividades de promoción de la ciudad que tienen a la hostelería como protagonista, cualquier iniciativa que pretenda ser llevada a cabo en este sentido debe realizarse, insisten, “desde la leal colaboración con el Ayuntamiento”.

Raquel Ruiz señaló tras las reuniones con Otea y SOS Hostelería que el objetivo del gobierno local es “ver qué impresiones tienen, escucharles y ver cómo podemos caminar juntos”, subrayó.

“Los hosteleros de Avilés tienen que estar apiñados”, pide el presidente de la patronal asturiana

José Luis Álvarez Almeida, presidente de la patronal turística Otea, hizo ayer un llamamiento a la unido del sector hostelero avilesino, al que invitó a unirse a la asociación. “Los hosteleros de Avilés tienen que estar apiñados. En esta comarca tenemos el ejemplo de nuestros compañeros de la construcción y del metal, donde hay mucha unión. En Avilés tenemos que hacer lo mismo turísticamente”, señaló tras la reunión que mantuvo en el Ayuntamiento de Avilés con los concejales Manuel Campa y Raquel Ruiz. Hubo referencias a las plataformas que surgieron durante la pandemia, críticas con asociaciones como Otea o la Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca (Ucayc). “En la pandemia los hosteleros estuvimos muy solos ante decretos, cierres, medidas, ante como interpretar las cosas. Aquí, en Avilés, también. Fueron surgiendo grupos, que creían que habría que hacer las cosas de otra manera. Una cosa es un grupo de whatsapp y otra una asociación con 40 años de historia, en la que trabajan 24 personas, que cuenta con apoyo jurídico. Esas plataformas nacieron en un momento de máxima crispación, pero toca levantar la cabeza y trabajar todos juntos por Avilés”, expuso Almeida. El líder de Otea destacó que “el Ayuntamiento coge con muy buen agrado” la mano tendida para “trabajar juntos y con el resto de instituciones que están constituidas en Avilés”. “No sobra nadie. Avilés tiene mucho potencial turístico pero hay que trabajarlo y poner las miras en proyectos europeos, en el plan de desarrollo turístico...”, concluyó José Luis Álvarez Almeida.

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