Juan Luis Gutiérrez Gómez es el director del colegio público La Carriona-Miranda

–¿Qué ha cambiado este año en las aulas?

–Los cambios han sido muchos, desde la manera de desplazarse por el centro con señalizaciones, rotondas y sentidos únicos, pasando por la colocación de las mesas y las sillas o la apertura generalizada de ventanas y puertas a pesar del tiempo, hasta la forma de relacionarnos, la creación de grupos burbuja con la imposibilidad de socializar con otros, el mantenimiento de esos 1,5 metros que pese a parecer una pequeña distancia, es todo un mundo cuando de lo que hablamos es de relacionarnos, socializar, acoger emocionalmente. En lo personal, yo que soy maestro de educación infantil y me está costando un horror ese metro y medio, pero no nos queda otra. Volverán los tiempos para los besos y los abrazos, tan importantes en estas edades.

–¿Cómo se está adaptando el equipo docente a las nuevas medidas?

–Está realizando una labor excepcional, los cambios han sido muchos y el tiempo de adaptación muy escaso, esta situación ha transformado por un lado, los tiempos de trabajo, reuniones de equipo docente por las tardes, entrevistas con las familias adaptadas a sus necesidades y por otro la manera de enseñar, cuando lo que toca es quedarse en casa y trabajar vía online, con la correspondiente preparación de materiales, actividades, proyectos, etc. Todo ello, no solo eleva nuestra carga de trabajo diaria, sino también nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios de una manera más eficaz

–¿Y los alumnos?

–Tienen la maravillosa capacidad de adaptarse a los cambios mucho mejor que nosotros. Verles respetando escrupulosamente las distancias, las filas, poniéndose los abrigos en el aula ventilada sin protestar, si las clases deben ser online, ahí los tienes tras la pantalla con una gran sonrisa, si hay que lavarse las manos seis veces al día, ahí están ellos siendo muy escrupulosos y empleando depuradas técnicas de higiene. Pese a que a los docentes nos corresponde enseñar, nuestro alumnado nunca dejará de darnos lecciones.

–¿Están preparados para las nuevas formas de educación vía online?

–La educación vía online es un recurso que llega para quedarse, utilizado como complementario de la educación presencial, claro está. Sobre todo en las edades más tempranas las dificultades para trabajar de esa forma son muchas, preparar a un alumno de diez años para trabajar vía online con cierta autonomía es factible, pretender lo mismo con alumnado de 3, es imposible.

–¿Cómo está siendo la colaboración de las familias en este proceso?

–Es buena. Bien es cierto que existe el miedo al contagio, sobre todo en el arranque del curso, con el paso de los meses, las familias han ido ganando en confianza, mantenerlas informadas en todo momento de los cambios y actualizaciones normativas y sobre todo ofrecer la certidumbre de que éste, nuestro cole, es un espacio seguro, han sido las claves para que dicha colaboración siga creciendo.