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El sector turístico, presa de la incertidumbre, rechaza que Asturias sea una isla cerrada en Semana Santa

José Luis Álvarez Almeida, de Otea, recrimina a Barbón “plegarse a las directrices estatales cuando plantean restricciones y desoírlas cuando cambian de signo”

Daniel González, presidente de la comisión de Comercio de la Cámara de Avilés; José Luis Álvarez Almeida, Luis Noguera, presidente de la Cámara de Comercio de Avilés; y María José Díaz Modino, delegada de Otea en Avilés.

Daniel González, presidente de la comisión de Comercio de la Cámara de Avilés; José Luis Álvarez Almeida, Luis Noguera, presidente de la Cámara de Comercio de Avilés; y María José Díaz Modino, delegada de Otea en Avilés.

El tajante anuncio que realizó el presidente del Principado, Adrián Barbón, descartando la apertura fronteriza de la región para Semana Santa, aun cuando el Consejo Interterritorial contemple esa posibilidad, enerva a los hosteleros y restauradores asturianos, que por boca del presidente de su patronal, José Luis Álvarez Almeida, recriminan al jefe del Ejecutivo “plegarse a las directrices estatales cuando plantean restricciones y desoírlas cuando cambian de signo”. Como telón de fondo, la polémica por el aprovechamiento que se pueda hacer de la Semana Santa, un periodo al que el sector turístico asturiano no quiere renunciar si las condiciones de riesgo epidémico son favorables: “Entre sacrificar la Semana Santa para salvar el verano o viceversa, me quedo con lo que dice el refrán de que mejor vale pájaro en mano”.

En declaraciones realizadas en Avilés, donde acudió para tener una reunión de trabajo con directivos de la Cámara de Comercio, Álvarez Almeida tildó de “sorprendentes” las declaraciones de Barbón: “Si lo hemos entendido bien, lo que ha dicho el Presidente es que, habiendo estado de acuerdo con las directrices del Consejo Interterritorial cuando lo que se plantearon fueron cierres y diseño de niveles de riesgo, ahora que se habla de desescalar pensando en la Semana Santa, el Presidente asturiano se desmarca”.

La toma de decisiones no debe estar orientada por criterios personales o partidistas

José Luis Álvarez Almeida - Presidente de Otea

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La patronal turística lamenta la incertidumbre que trasladan los gobiernos sobre las directrices generales y particulares que condicionarán en España y en Asturias el desarrollo de la Semana Santa: “En estos momentos, la confusión es generalizada y podríamos llegar a pensar que España entera estuviese abierta y Asturias cerrada, lo cual es inadmisible”. Álvarez Almeida es partidario, en la lucha contra el covid, de dejarse guiar por “datos sanitarios y, en concreto, por la evolución de los contagios: “La toma de decisiones no debe estar orientada por criterios personales o partidistas; si la evolución epidémica lo permite y descendemos de nivel de riesgo, conforme a la escala aprobada en enero, no hay razón objetiva para penalizar a la hostelería y demás sectores turísticos asturianos con el cierre de fronteras”.

Siguiendo con el estado de incertidumbre, el consejo del presidente de la patronal al respecto de la aceptación de reservas de alojamiento en Asturias para Semana Santa (los establecimientos ya están recibiendo llamadas en este sentido), es el siguiente: “Los empresarios de turismo estamos para vender sosiego, paz y vida; y el Gobierno, desde sus facultades, para legislar y controlar mediante el uso de las fuerzas de orden público. En consecuencia, debemos explicar a los clientes el estado de cosas en que nos encontramos y cada cual, Gobierno incluido, que se haga luego responsable de sus actos”.

El presidente de Otea remarcó que el empeño de la organización empresarial para flexibilizar las restricciones a la movilidad cuando el riesgo epidémico lo permita tiene que ver con que “los hosteleros nos estamos arruinando, no nos da para vivir y las ayudas que se conceden no tienen la condición de indemnizaciones suficientemente potentes para sacarnos del atolladero”.

Horarios de cierre

Al respecto del horario de cierre de la hostelería, que sigue fijado a las 20.00 horas, José Luis Álvarez Almeida abogó por ampliarlo hasta la medianoche, coincidiendo con el inicio del toque de queda: “Queremos poder dar cenas, servir hasta las 23.30 horas y que lo clientes tengan un margen de tiempo para volver a sus casas. Y si pedimos esto es desde la responsabilidad de saber que nuestros locales son espacios seguros y que no está probada relación alguna entre el horario de apertura y el índice de contagios. El virus se comporta igual a las 2 de la tarde que a las 11 de la noche. Y hubo comunidades, como Cantabria, que, pese a tener cerrado el interior de los locales de hostelería cuatro meses, registraron índices de contagios de coronavirus similares a los de otras regiones que fueron más permisivas”. Ya por último, Álvarez Almeida criticó la criminalización de la que, a su juicio, es objeto la hostelería y reivindicó igualdad de trato con otros sectores: “O todos arrimamos el hombro para combatir el covid y somos tratados con la misma vara de medir o no saldremos de ésta”. 

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