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Enmudecen las voces de “San Pedro”

La coral, a punto de celebrar las bodas de plata, se disuelve “por la ausencia compañeros y la falta de relevo”

La coral durante su participación en una edición del Concurso “Ciudad de Oviedo”. A la izquierda,el Alcalde, al órgano. | L. M y R. S.

Enmudecen las voces de “San Pedro”

La Coral “San Pedro” de Soto del Barco cesa su actividad. A punto de cumplir las bodas de plata, de su fundación, la falta de relevo generacional y la muerte en los últimos meses de algunos de sus componentes como Marcelino Iglesias de 84 años, uno de los fundadores del coro, ha llevado a los últimos resistentes a disolverse. Los certifica María del Mar Marinas, viuda de Marcelino Iglesias y cofundadora de la coral. “Son dos décadas y media de alegría, música y amistad que empezaron allá por 1996 con la labor de nuestro querido fundador, Marcelino Iglesias Peláez, recientemente fallecido”, explicó en nombre de todos los componentes.

“No nos vamos por falta de ganas, que las mantenemos como el primer día. Pero nada es eterno, y la ausencia de tantos compañeros y la imposibilidad de relevo generacional nos han llevado hasta aquí. Queremos darle las gracias a toda la gente que nos ha acompañado en este maravilloso viaje: a nuestros familiares y amigos, al resto de corales con las que compartimos escenario, al Ayuntamiento, que siempre nos tendió la mano para ponerle una nota de música al Concejo”, señaló Mar Marinas (Mary).

Los miembros de la coral “San Pedro” fueron los fundadores, hace veinte años, de las Jornadas Musicales de Otoño en el concejo. “Cantamos en muchos sitios: Galicia, País Vasco, León. En Oviedo, en el Campoamor”, explica quien fuera pescadora, que animó a su marido a fundar la coral porque “estábamos en otro grupo pero nos dimos cuenta que Soto del Barco necesitaba una coral”.

“Empezamos siendo unos 30 componentes y ahora quedábamos 10. Pusimos carteles por Soto, La Arena, San Esteban, pero nada no encontramos nuevas voces. Pese a todo, esto no es una despedida. No estamos cerrando la puerta, de hecho la dejamos abierta para las generaciones venideras, que a buen seguro buscarán en la música el placer y el sentimiento de comunidad que nosotros hemos encontrado en ella”, asegura.

La música le tira a María del Mar Marinas y, la desaparición de la coral “San Pedro” no le impide seguir cantando. “Formo parte del coro de la iglesia, somos diez, todo mujeres y nos dirige el alcalde, Jaime Menéndez Corral, que es el encargado de tocar el órgano. Cantamos en las misas, en bodas, funerales, bautizos, en las parroquias que nos llamen”, señala. “Es un consuelo para mí desde que murió mi marido, aunque me llamaron de otros coros pero estoy en el de la iglesia”, concluye.

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