David Fernández, investigador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, explicó ayer que la familia de José Manuel Peláez (Trubia, Oviedo, 1918-Raíces, Castrillón, 2006) se había puesto en contacto con él. “Dijeron que tenían un cuaderno que había escrito y querían saber si tenía interés. Y claro que lo tenía”, admitió uno de los presentadores de aquel cuaderno convertido ahora en libro, que se bautizó ayer tarde en el teatro del centro cultural Valey, lleno para el limitado aforo permitido.

Peláez, siguió Fernández, fue un histórico militante tanto de las Juventudes Comunistas, como del PCE y del sindicato Comisiones Obreras. Además, estuvo vinculado a todos los movimientos sociales de Castrillón y, concretamente, al barrio en el que decidió establecerse al final de su vida. “Lo que hace en este libro es señalar algunos episodios de su vida que le han marcado. Su libro está a medio camino entre el diario y las memorias”, apuntó Fernández. En la mesa que presidió la presentación de la nueva publicación estuvo también Yasmina Triguero, la alcaldesa del concejo. El libro se ha hecho realidad con una partida municipal para la memoria histórica.

La vida combativa de Peláez empezó muy pronto. “Quiso participar en la Revolución de Asturias, pero tenía 16 años y sólo pudo hacer recados. En la Guerra Civil combatió en el frente de Oviedo, participó en la toma de la Fábrica de Armas de Trubia. Lo encarcelaron, lo incorporaron a varios batallones de presos como mano de obra esclava. Le condenaron a muerte, se la conmutaron. Por un error burocrático le comunicaron hace pocos años, poco antes de morir, que había sido amnistiado en 1977”, terminó Fernández.