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Memoria tricolor

La Carriona acoge el homenaje a la II República con alcaldes de la comarca y familiares de víctimas del franquismo

Los alcaldes de Gozón, Illas, Avilés y Castrillón, junto al muro de la memoria, con Begoña Serrano, directora de Memoria Democrática, en el uso de la palabra. | Ricardo Solís

“¿Por qué les tuvieron que hacer todo eso? Mi abuelo paterno –Aurelio Gutiérrez Menéndez– era de izquierdas, sí, y una buena persona que nunca hizo daño a nadie; sabemos que fue llevado a la Quinta Pedregal, pero no sabemos dónde está su cuerpo”, explica entre sollozos Alicia Gutiérrez García, una mujer que acudió ayer al cementerio de La Carriona al acto que sirvió para conmemorar el 90.º aniversario de la II República y recordar a los represaliados y desaparecidos del franquismo. Gutiérrez recordó también junto a su hija, Isabel Area, que su suegro estuvo en la CNT y que sus restos descansan en la fosa común de Gijón, en el cementerio de Ceares.

José Manuel González busca también el paradero de su abuelo, José González Muñiz y de su tío Julián González Muñiz. “Sé que salieron de la Quinta Pedregal, pero no se dónde están enterrados, creo que en el Pinar de Salinas, pero no lo sé fijo”, señala el hombre, que solo desea, “poder enterrar sus restos, qué menos, es de justicia”. “Mi abuelo escribía para el periódico ‘Avance’, como corresponsal en Solís”, añade.

Estas son solo dos historias de familiares que buscan a sus fallecidos desde hace más de 80 años al objeto de darles “un funeral digno, como a cualquier persona”. Son solo dos de las 1.575 víctimas registradas en la comarca avilesina repartidas en dieciocho fosas comunes, como indicó la directora general de Memoria Democrática, Begoña Serrano, que habló de “ir más allá” y evitar que esas víctimas “dejen de ser números para convertirse en historias de vida”. Serrano habló de la II República como un período “luminoso” de la historia de España frente a la “oscuridad del golpe de estado de Franco” y los años de dictadura hasta la llegada de la democracia. “Durante 40 años, el franquismo hizo sus homenajes a los caídos por Dios y por España, por eso ahora hacemos homenajes a las personas que no pudieron contar su versión”, indicó Serrano, que insistió en romper con “la idea de los vencedores y vencidos” y “cambiar –con políticas de memoria– para evitar el desequilibrio”.

Isabel Area y su madre, Alicia Gutiérrez. | Ricardo Solís

Isabel Area y su madre, Alicia Gutiérrez. | Ricardo Solís

La directora general de Memoria expresó que tanto el Gobierno regional como el de España “están comprometidos con el desarrollo” de la ley de Memoria. Concluyó su alocución con unos versos del poeta Miguel Hernández, represaliado por el franquismo, del poema “Para la libertad”, todo después de relatar que el Ayuntamiento de Madrid eliminó unos versos del alicantino del cementerio de La Almudena hace unos meses.

Durante los dos minutos de silencio en recuerdo de los muertos por el franquismo, comenzó a sonar un tímido “Himno de Riego” procedente del exterior del cementerio, con motivo de una caravana de coches republicana que recorrió la ciudad.

Tras el acto institucional que contó con la presencia de alcaldes y ediles de la comarca y la visita de algunos familiares al Muro de la Memoria donde figuran más de seiscientos nombres de represaliados y desaparecidos por el franquismo, la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín (PSOE), explicó que el próximo otoño-invierno será instalada en el cementerio la obra escultórica del artista Carlos Suárez titulada la “Losa del tiempo”.

Suárez define su creación como un “contramonumento” por el hecho de huir de ideas triunfalistas y recordar a las víctimas de la represión franquista. Además, a preguntas de este periódico, Monteserín dejó en manos de la dirección general de Memoria del Principado el callejero franquista que aún permanece en la ciudad. Pese a todo, manifestó: “Nuestro callejero está bastante limpio, en 1979 quitaron muchos rastros, ahora quedan asuntos menores que tendrían discusión, como el de un rector en el franquismo que no quiere decir que fuera delator; si no existen hechos gravosos, las molestias serían muy grandes para todo el vecindario, no vamos a ser justicieros”. “Pediremos a los especialistas que hagan un estudio y aplicaremos la ley”, concluyó Begoña Serrano.

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