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Férreo control policial en Galiana: 25 agentes controlan la fiesta con decenas de personas en la calle

Los veinteañeros piden que no se les demonice: “No somos gamberros, cumplimos las normas como los demás, sabemos lo que está en juego”

Gente pasando ayer la tarde en la calle Galiana de forma responsable con vigilancia estrecha de la Policía. | M. M.

Gente pasando ayer la tarde en la calle Galiana de forma responsable con vigilancia estrecha de la Policía. | M. M.

“El nordés que dura, de nueite tien calmura”. Este refrán popular del occidente asturiano se trasladó ayer a la calle avilesina: lejos de desmadres como los protagonizados el fin de semana pasado por unos pocos avilesinos y visitantes de otros rincones de Asturias, el toque de queda se cumplió a las once de la noche sin mayores sobresaltos. Los chavales y muchos otros que ya peinan canas disfrutaron de una tarde-noche futbolera mayoritariamente en las terrazas pese a la ventolera de “nordés” y bajo un férreo control policial desde primera hora de la tarde. A las cuatro y media, cinco agentes de la Policía Local controlaban ya la calle Galiana para evitar el incumplimiento de las medidas sanitarias: distancia social, uso de mascarilla… El estricto control llamó la atención de algunos visitantes, muchas familias, que apuraban el postre en restaurantes de la zona: “Da hasta miedo ver tanta policía”.

Los clientes de los establecimientos cumplieron con las normas, salvo excepciones minoritarias, que las hubo. Según fue avanzando la tarde, al operativo se unieron agentes de la Policía Nacional, a quienes correspondió en mayor grado el seguimiento de las medidas vigentes. En total, en las calles, había ayer 25 uniformados: dieciocho de la Policía Local y siete de la Policía Nacional.

La “folixa” de la pandemia se alargó hasta que llegaron las 11 de la noche. A unos les costó plegar velas más que a otros: “Hay ganas de fiesta”, confesaba un hombre de unos cuarenta mientras fumaba un cigarro separado de los soportales de Galiana, donde estaba su “burbuja”. Una chica más joven defendía a los de su quinta, veinteañeros: “No todos somos unos gamberros, cumplimos las normas como los demás, sabemos lo que está en juego con el dichoso covid”. Salud ha puesto esta semana el acento en los incrementos de casos positivos detectados especialmente entre los jóvenes de 15 a 25 años. Todos abandonaron las calles antes de que acabara la final de la Copa del Rey. Jugaban el Athletic de Bilbao y el Barcelona y antes lo habían hecho Sporting y Oviedo.

El control policial se extendió a otras zonas de la ciudad, aunque el epicentro festivo estaba en las inmediaciones del Carbayedo y fue principalmente en esta zona donde se dejaron ver más agentes. Además de disfrutar de una copa, aunque fuera al viento, algunos avilesinos también aprovecharon ayer para cenar fuera de casa, más si cabe que el fin de semana pasado. Eso sí, antes de las nueve de la noche, en interior. “Nosotros reservamos para tener mesa”, comentaba una pareja a la salida de una sidrería del centro, y añadía: “Aunque tan temprano, más que cenar casi es merendar”.

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