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El Puerto de Avilés aún no ha cobrado ni un euro de la deuda que generó el barco ruso abandonado

La Autoridad Portuaria figura en la lista de acreedores, que es larga, a la espera de que el Juzgado reparta el dinero obtenido en la subasta

El “Severnaya Zemlya”, atracado en el muelle de Valliniello durante su estancia en el puerto de Avilés. | Ricardo Solís

El “Severnaya Zemlya”, atracado en el muelle de Valliniello durante su estancia en el puerto de Avilés. | Ricardo Solís

El barco “Severnaya Zemlya”, que pasó 35 meses en el puerto de Avilés abandonado a su suerte por el antiguo armador, ya navega sin ataduras rumbo a Turquía, donde pasará a formar parte de la flotilla mercante de la empresa chipriota Farisa Limited, que fue la que adquirió el buque en la subasta organizada para desbloquear l problema económico y administrativo que generó el abandono del barco, con catorce tripulantes a bordo.

La marcha del “Severnaya Zemlya” supone para la Autoridad Portuaria de Avilés un alivio, el fin de una pesadilla en tanto que la presencia del barco en la ría era más que nada un estorbo, por no hablar del riesgo de que la situación se enquistara y el casco del mercante acabara convirtiéndose en un bulto oxidado que entrañase riesgos ambientales o para la navegación. No obstante, la estela del barco es larga y lo que perdura en la memoria del puerto es la deuda que generó el “Severnaya Zemlya” en sus casi tres años de estancia en Avilés: 839.726 euros, de los que la administración portuaria no ha podido cobrar aún ni uno. Esa deuda total responde a varios conceptos: tasas portuarias (545.318 euros), servicios y mantenimiento (289.000), servicios técnico-náuticos como amarre y remolque (19.926), suministro de combustible (62.426), agua (5.190) y otros consumos y servicios de menor importe.

Si bien es cierto que la Autoridad Portuaria de Avilés procedió a la subasta del barco y obtuvo de ese proceso 1,68 millones de euros, ocurre que hay más acreedores (entre ellos los antiguos trabajadores y un banco ruso que había dado un préstamo con el barco como prenda). La ley establece al respecto que hay que hacer una prelación de cobro y esa tarea está en mano del Juzgado, que es quien custodiará el dinero de la subasta hasta que llegue el momento de ir pagando.

Cinco de los marinos de la draga en malas condiciones han vuelto a sus casas

Importante avance para desbloquear la situación de insalubridad a bordo que denunció la tripulación de una draga llegada hace semanas a Avilés para hacer reparaciones en el astillero de la ría: cinco marinos, todos ucranianos, ya están en sus casas. El viaje de retorno a sus hogares de estos marinos ha sido posible gracias a la mediación en el conflicto de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF). La coordinadora nacional de ITF, Luz Baz, aseguró ayer que, solucionado el asunto de los marineros ucranianos, “ahora seguiremos trabajando para regularizar los demás asuntos” que afectan al buque, de nombre “Ambika 2”. Entre esos “otros asuntos” figura, por ejemplo, la reparación de los sistemas de la embarcación que evitan la inundación de espacios como la cocina y los camarotes de los tripulantes, precisamente una de las razones que llevaron a la marinería a denunciar que vivían en “condiciones insalubres”. La casa armadora, según Baz, está siendo “razonablemente receptiva” a los requerimientos humanitarios y de seguridad.

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