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El bocarte de Avilés no tiene rival

Pescaderos y clientes ensalzan la calidad del pescado: “Es un pez gourmet, en dos horas está del mar en casa”

El bocarte de Avilés no tiene rival

“Está muy guapo, hermoso”. Son los piropos que a primera hora de ayer recibía el bocarte que se podía ver en las pescaderías de la plaza de abastos de Avilés por cajas. El precio: entorno a los seis euros el kilo. Antonio Fernández fue uno de los primeros en aproximarse a los mostradores: “Me gusta prepararlo con limón, como boquerones”, confesaba mientras Juan Manuel Ferrero, el alma de Pescados Juanín, ensalzaba las bondades del bocarte de Avilés. “Es único, espectacular, el de Avilés se diferencia de cualquier otro por calidad y este año también por tamaño y porque está en su punto de salazón. Y, además, se puede cocinar de muchas formas, hay muchas recetas”, enumeraba el pescadero. Frito con jamón, en vinagre, a la cazuela, relleno de anchoas y queso…

Antonio Pérez, tras el mostrador de Pescados Vicente, en la plaza de abastos de Avilés. M. V.

“En temporada de bocarte es lo que más vendemos, sin duda”, certificó Ferrero. La primera gran bocartada de la rula de Avilés –esta semana se vendieron casi 500. 000 kilos sin contar los registros de ayer– llevó a los mostradores “ejemplares gourmet”. Estos son, según Ferrero, los que tienen un peso que ronda los treinta gramos.

Pescadores descargando bocarte en la rula avilesina. M. V.

Igual de ajetreados que en Pescados Juanín estaban en Pescados Vicente, también en Hermanos Orbón. El producto estrella: el bocarte, sin duda. “Se vende más que ninguna otra especie estos días”, decía Antonio Pérez, quien explicó el por qué del éxito: “El de Avilés es especial por calidad y porque en menos de dos horas se puede tener en la sartén recién traído de la mar. Más fresco, imposible”. Lo sabían bien quienes ayer se apresuraron en comprar el preciado manjar, como María Isabel, que prefirió mantener su apellido en el anonimato: “Frito está muy rico y en un momento se cocina, es vuelta y vuelta”.

Iván Guillén, al mostrador de Casapesca. M. V.

En el mostrador de Casapesca en la plaza de abastos salían bocartes “asgaya”. “Habiendo esto, de lo demás se vende poco, lo malo es que, si viene mucho y muy seguido, la gente también se cansa de comerlo”, confesaba Iván Guillén. De momento, el pescadín azul está en su momento de oro. Carmen Maneiro, otra clienta del día, también compró bocarte: “Es de temporada, está muy fresco y es sano. Me gusta cocinarlo con un poco de jamón”, precisó. Otro habitual de Casapesca se declaraba fan de este pescado frito: “el de Avilés es muy bueno. Estuve en Santander y no se encuentra tan bueno ni se aprecia como aquí”, resaltó. Su receta: acompañarlo de una buena ensalada. La previsión es de una costera sobresaliente de bocarte.

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