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La ONCE pide más accesibilidad para las estaciones de autobús y tren de Avilés

La organización reconoce avances en la eliminación de barreras en el centro de la ciudad “pero debería continuarse a las zonas adyacentes”

Ramón García

Ramón García Mara Villamuza

La ONCE celebró ayer el día internacional del perro guía. Lo hizo, además, de forma reivindicativa para “respetar el derecho de acceso a todo tipo de espacios, establecimientos y transportes” que las ley reconoce a las personas usuarias de este tipo de canes. Esa petición a escala nacional para una jornada como la de ayer no está reñida con otras propuestas planteadas por la ONCE en Asturias, que percibe “avances” en la eliminación de obstáculos a la movilidad a la hora, por ejemplo, de aplicar las ordenanzas de terrazas –con su consiguiente separación de más de 1,50 metros de las fachadas de los locales por norma general– y la generación de más espacios peatonales. En Avilés, en particular, la ONCE considera que “se han potenciado las actuaciones en el centro” de la ciudad de cara a la mejora de la accesibilidad, “pero deberían continuarse en las zonas adyacentes” y remarcando la necesidad de abordar la adaptación a personas con discapacidad de las estaciones de autobuses y tren.

Las administraciones, continúan desde la ONCE, deberían profundizar más en potenciar “actuaciones en grandes espacios públicos y en zonas de plataforma única”, como suelen ser las calles peatonales con un firme similar en la mayoría de sus partes. Dicen desde la ONCE que, en este tipo de vías, “la orientación es más difícil” para las personas con discapacidad visual y reclaman por ello “señalizaciones con un buen contraste cromático así como de textura” del pavimento para así diferencias las zonas.

La ONCE de Asturias entiende que las reclamaciones de este colectivo “tendrían que atenderse” también a la hora de la incorporación de las nuevas tecnologías en las áreas de señalización y comunicación.

En un comunicado público de la organización, se explica que más de 1.000 perros guía de la ONCE acompañan a otras tantas personas invidentes de España. Esta cifra supone, aproximadamente, un tercio de los 3.200 canes que ha facilitado la ONCE para mejorar la calidad de vida y la autonomía de las personas ciegas en sus desplazamientos y seguridad, convirtiendo a estos animales en un vecino más de cada ciudad. De esas cifras, cabe extraer que 131 perros guía fueron entregados en el pasado año, durante un año marcado por la pandemia. “Ni la llegada de la pandemia, ni la de ‘Filomena’, han impedido que el ritmo de entrega de perros guía haya disminuido con respecto a otros años”, rezan en el comunicado publicado con motivo del día del perro-guía.

Entre tanto, las reivindicaciones de las personas con discapacidad visual son claras para mejorar así sus desplazamientos, bien sea acompañados o no por un perro guía. Reclaman ser tenidos en cuenta a la hora de diseñar los nuevos cambios urbanísticos, la utilización de las nuevas tecnologías a la hora de favorecer la inclusión del colectivo así como marcar las diferencias cromáticas en el firme para evitar desorientación, entre otras medidas. Según un estudio realizado por la Fundación ONCE el pasado año, las personas con discapacidad visual denuncian fundamentalmente que sus principales barreras son la comunicación y la interacción (48%), seguido de las barreras en el transporte (19%) y en el entorno (18%).

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