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La ciencia que alumbra el futuro de Avilés

Más de 400 personas trabajan en los ocho centros comarcales de I+D al servicio de la industria, un polo de innovación sobre el que pivotará la pretendida reactivación económica

Equipo del área de fabricación aditiva de ArcelorMittal.

Equipo del área de fabricación aditiva de ArcelorMittal. Ricardo Solís

Gemelos digitales, telemonitorización, inteligencia artificial, big data, simulación de comportamientos estructurales, industria 4.0, descarbonización de procesos, fabricación aditiva, economía circular... Todos esos y otros muchos campos del conocimiento de rabiosa actualidad están en las agendas de los ocho centros de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) existentes en la comarca de Avilés, siete de ellos vinculados a otras tantas empresas y el octavo, el de la Fundación Idonial, estrechamente vinculado a ellas. En esos centros trabajan, según las necesidades temporales, entre 430 y 450 personas: físicos, químicos, matemáticos, informáticos, ingenieros, economistas, geólogos, biólogos... Talento en estado puro al servicio de un objetivo: generar innovación aplicable a los procesos industriales o a los productos “made in Avilés”.

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A juicio de expertos en I+D, junto con Valencia, Tarragona, Barcelona y Bilbao en el terreno del conocimiento industrial y Madrid y Málaga en el ámbito de lo estrictamente tecnológico, Avilés se ha hecho un hueco en la Primera División de la innovación e investigación española. Y hablando de metalurgia y nuevos materiales, la posición de la comarca avilesina es puntera y referente a nivel europeo. Este potencial ha sido debidamente destacado esta semana en la reunión que mantuvieron los miembros de la Mesa por la Industria de la Comarca de Avilés (MICA) al objeto de definir la estrategia y las línea de trabajo a emprender para reactivar la actividad económica en la etapa postcovid.

El gobierno avilesino que lidera Mariví Monteserín ha diseñado el paquete de proyectos con el que Avilés competirá en la carrera por obtener fondos europeos para la reconstrucción vertebrando el apartado industrial en torno al polo de conocimiento que forman los ocho centros de I+D en funcionamiento. “La industria asume un papel estratégico entre las manifestaciones de interés con las que el Ayuntamiento de Avilés aspira a obtener fondos europeos NextGenerationEU dentro del Programa de Recuperación ‘España Puede’”, manifestó ayer mismo la Regidora.

Tanto las organizaciones sindicales mayoritarias, CC OO y la UGT, como el Gobierno del Principado

Un soldador en las instalaciones de Windar Renovables.

Pero, ¿cuáles son los ocho centros de investigación en los que tantas esperanzas hay depositadas, a qué se dedican, quién trabaja en ellos y qué grado de implicación tienen los responsables de los mismos en los planes que trazan los poderes públicos? LA NUEVA ESPAÑA les ha lanzado esas y otras preguntas y este que sigue es el resumen de las respuestas que han facilitado.

De mayor a menor número de personas en plantilla, el máximo referente de la I+D+i al servicio de la industria en la comarca avilesina –y en cierto modo uno de los pioneros– es ArcelorMittal. La multinacional del acero tiene dos centros de I+D en Avilés, que a su vez albergan diferentes laboratorios: el llamado GRID, 7.000 metros cuadrados dedicados a la investigación en las áreas de refractarios, subproductos, energía, acabados y tecnología de producto, medio Ambiente y fluidos, desarrollo del negocio mediante la utilización de inteligencia artificial y técnicas de optimización matemática y mecatrónica (visión artificial e instrumentación avanzada); y New Frontier, cerca de 10.000 metros cuadrados en los que se incluye el edificio “Slab” (investigación rupturista: internet de las cosas, big data, realidad aumentada, robots y drones…), el “3D Workshop 4.0” (fabricación aditiva, análisis computacional y de diseño, post-procesado, caracterización y certificación) y el “S-workshop” (sostenibilidad e investigación en el área de minería: caracterización y geotécnica, deshidratación de minerales y transporte, monitorización de minas...) En el GRID trabajan 85 ingenieros y 8 técnicos, a los que hay que añadir 30 colaboradores externos. En New Frontier, 76 ingenieros y 50 colaboradores externos.

ArcelorMittal orienta fundamentalmente el trabajo de sus investigadores al proceso de producción de acero, “pero con soluciones exportables a otros sectores”, recalca un portavoz de la compañía.

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ArcelorMittal orienta fundamentalmente el trabajo de sus investigadores al proceso de producción de acero, “pero con soluciones exportables a otros sectores”, recalca un portavoz de la compañía. Como muestra de esa “polivalencia”, cabe citar las tecnologías de filtración híbrida para el sector industrial o la fabricación aditiva para el sector de la salud (véase los ventiladores mecánicos invasivos y no invasivos desarrollados el último año para hacer frente a la emergencia sanitaria del covid-19).

El polo de innovación existente en la comarca, en opinión del gigante del acero, “ofrece no solo soluciones innovadoras que pueden implantarse en el actual tejido industrial más próximo, sino que puede servir para la atracción de talento y el desarrollo de una nueva industria ligada a la innovación. Como ejemplo, ‘TheSteelPrinters”, la spin-off creada a partir de la investigación sobre fabricación aditiva y que se ha ubicado en el PEPA”.

Trabajadores en Hiasa.

Heredera del Instituto Tecnológico de los Materiales de Asturias (ITMA), Fundación Idonial estudia en su sede de Avilés nuevos materiales y aleaciones metálicas para la mejora de sus propiedades e investiga en el campo de la automatización y robotización de procesos de manufactura como la soldadura en todo lo relacionado con la Industria 4.0; también desarrolla superficies y recubrimientos avanzados para la mejora al comportamiento ante corrosión o el desgaste, así como superficies con nuevas funcionalidades.

Así mismo, el equipo de 78 personas que trabaja en Idonial investiga sobre valorización de residuos y economía circular (por ejemplo los bio-plásticos), simulación y generación de gemelos digitales tanto de producto como de proceso, cadena de valor completa en fabricación aditiva o impresión 3D. “Todo ello con la capacidad que supone disponer en Avilés de una infraestructura singular a nivel internacional como es la Manzana del Acero”, destaca el director del complejo, Íñigo Felgueroso.

“Ya se trabaja para aprovechar las oportunidades que van a surgir en toda la cadena de valor del hidrógeno, favorecidos por que el posicionamiento de partida del centro en cuanto a conocimientos previos en muchas de las disciplinas tecnológicas"

Íñigo Felgueroso - Director de Fundación Idonial

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Idonial está tomando, por otra parte, un posicionamiento estratégico ante los nuevos retos tecnológicos que están por venir en el ámbito de la llamada “economía verde” y la sostenibilidad, y en concreto con el papel que jugará el hidrógeno como vector energético. “Ya se trabaja para aprovechar las oportunidades que van a surgir en toda la cadena de valor del hidrógeno (producción, almacenamiento, transporte y consumo), favorecidos por que el posicionamiento de partida del centro en cuanto a conocimientos previos en muchas de las disciplinas tecnológicas descritas anteriormente y existencia de infraestructuras tecnológicas singulares es relevante”, abunda Felgueroso.

Por su posición “transversal” (aporta conocimiento de forma indiferenciada en varios ámbitos de la ciencia), Idonial colabora con distintos sectores: metalúrgico, refractario, energía (eólica, fotovoltaica, termosolar…), bienes de equipo, transporte (automoción, aeronáutico, ferroviario, naval…), metal-mecánico, industria de la ciencia... Un comodín de la I+D+i.

En opinión de Felgueroso, “la I+D+i es un elemento clave y fundamental para la consolidación y crecimiento de la actividad industrial. Hoy en día, por las distintas disciplinas que se hacen necesarias para abordar la innovación en la empresa, se necesita de sistemas cercanos de innovación, donde poder realizar colaboraciones entre distintos agentes del sistema para poder avanzar. El binomio innovación-colaboración se hace fundamental y esta circunstancia es un valor que existe en la comarca de Avilés. Este tipo de ecosistemas de innovación necesitan de muchos años para su consolidación y el haber llegado a la situación actual es fruto del trabajo realizado desde hace décadas”.

Actualmente, Windar Technology and Innovation está integrado por 25 personas y dirige sus esfuerzos de investigación a la producción de componentes para el sector de las energías renovables.

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El centro de investigación que recientemente ha puesto en marcha Windar Renovables (Grupo Daniel Alonso) trabaja en las siguientes líneas estratégicas: simulación avanzada de comportamiento estructural e integración de nuevos materiales, fabricación digital (automatización de procesos, robótica, nuevos procesos industriales), explotación de datos de negocio y despliegue de redes industriales, además de en sostenibilidad y reducción de la huella de carbono. Actualmente, Windar Technology and Innovation está integrado por 25 personas y dirige sus esfuerzos de investigación a la producción de componentes para el sector de las energías renovables.

Uno de los centros de I+D de la comarca que más tiempo lleva funcionando es AdZ Tecnología, la apuesta de Asturiana de Zinc (Azsa) por la innovación. En estrecha coordinación con el personal técnico de planta, unas 25 personas trabajan en distintas iniciativas de I+D+i enfocadas a mejorar los distintos procesos productivos tanto de la fábrica de cinc de San Juan de Nieva como de otras plantas del Grupo Glencore. Adicionalmente, Azsa también exporta su “know how” del proceso de obtención del cinc a otras compañías.

Helena Herrada y David Rodríguez, investigadores de Idonial. Ricardo Solís

Igualmente veterano es el ARDC (Avilés Research and Development Centre), el departamento de Saint-Gobain para la investigación y el desarrollo de vidrio plano, que cuenta con un equipo de 20 personas. En el ARDC, según un portavoz de la compañía, “se desarrollan proyectos de I+D para ofrecer nuevos productos y para la innovación en procesos industriales: vidrio para ventanas y fachadas que mejoran el aislamiento térmico a través de capas delgadas con funciones de control solar o bajo emisivas, vidrios para nuevas soluciones constructivas, con la participación en la iniciativa empresarial ROOM2030 que ofrece un enfoque constructivo de carácter experimental (Living Lab) y abierto a la innovación colaborativa (Open Innovation); investigación en vidrio para espacios interiores con nuevas funcionalidades: capas que facilitan la limpieza, capas resistentes al rayado o recubrimientos de funcionalidades antimicrobianas.

Química del Nalón, que recientemente ha incrementado su presencia en Avilés con la apertura de Deganta Aguas, empresa que aplica procesos innovadores al tratamiento de aguas industriales, ha sido consecuente con su filosofía fundacional: apostar por la innovación como una de las palancas que impulsan a la empresa a mejorar su competitividad en mercados internacionales. Por eso, Química del Nalón, en colaboración con diferentes entidades y centros de investigación, promueve proyectos de I+D+i que abarcan distintos campos como la biotecnología, los materiales carbonosos avanzados y la participación en empresas de corte tecnológico.

La empresa tiene, además, una docena de personas dedicadas específicamente a desarrollos de innovación y se ha dotado de un consejo científico asesor, integrado por personas de prestigio internacional. “En el ecosistema industrial de Avilés están presentes compañías asturianas, nacionales e internacionales que aplican una marcada agenda innovadora en su estrategia industrial, algo que es muy relevante independientemente de que la innovación se gestione en Avilés o en otros entornos donde las citadas compañías tienen presencia”, resaltan fuentes de la empresa.

Satec Hub, que es el nombre que da la empresa a su departamento de innovación, encuadra su trabajo en cuatro áreas: salud, telecomunicaciones, industria y “utilities” (energía y agua).

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La multinacional tecnológica de origen asturiano Satec, con instalaciones en Avilés, tiene a once personas en su departamento de I+D, si bien la innovación es el principio que preside el trabajo diario de toda la plantilla. Satec Hub, que es el nombre que da la empresa a su departamento de innovación, encuadra su trabajo en cuatro áreas: salud, telecomunicaciones, industria y “utilities” (energía y agua). El centro de Avilés está focalizado en tres áreas concretas: desarrollo de sistemas operativos de telecomunicaciones asociados al inventario y seguimiento de los recursos de red con monitorización y procesos de “machine learning” asociados que optimicen su gestión; investigación e innovación de soluciones de inteligencia artificial en el ámbito de la salud; y optimización de procesos industriales, desde su rediseño hasta la digitalización, considerando la sensorización de recursos, tratamiento de los datos, uso de gemelo digital, etcétera.

La octava pata del conglomerado innovador avilesino la pone Hiasa (Grupo Gonvarri), en los últimos años volcada en proyectos de I+D de inteligencia artificial y robotización. El Instituto de Desarrollo Económico del Principado (IDEPA) recompensó el esfuerzo investigador de Hiasa en 2019 con un premio.

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