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Urgen la protección del único vestigio de hornos altos comido por maleza en el PEPA

El Alfoz de Gauzón solicita la limpieza y recuperación de los restos de “Carmen” como “una pieza más del patrimonio cultural avilesino”

Por la izquierda, Rubén Domínguez, Raquel Castro y Juan José de la Roz, todos del Alfoz, junto a los restos de “Carmen”, en el Parque Empresarial. | Mara Villamuza

Por la izquierda, Rubén Domínguez, Raquel Castro y Juan José de la Roz, todos del Alfoz, junto a los restos de “Carmen”, en el Parque Empresarial. | Mara Villamuza

Los restos de “Carmen” y de su última colada constituyen el único vestigio de los hornos altos de la Empresa Nacional Siderúrgica en Avilés. Reposan en una rotonda del Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA) y la falta de mantenimiento ha deteriorado su conservación. Lo poco que queda de “Carmen” está invadido por la vegetación y la estructura férrea presenta daños importantes. Recuperar esos vestigios y ponerlos en valor, como “una pieza más del patrimonio cultural avilesino”, constituye uno de los objetivos del Centro de Estudios Alfoz de Gauzón, que ha planteado acometer su puesta a punto con cargo al presupuesto del Ayuntamiento de Avilés de 2022.

El colectivo plantea una limpieza de los restos del horno alto número 1, ornato de la rotonda en la que confluyen la calle Caldereros y la avenida del Aluminio. “Este elemento, único vestigio de los cuatro hornos altos de la siderúrgica avilesina, se encuentra gravemente deteriorado por la proliferación de hierbas, árboles, acumulaciones de suciedad y debilitamiento de algunos de los materiales férreos empleados en su fabricación”, explica Rubén Domínguez, licenciado en Historia del Arte y presidente de la entidad.

Lo que propone el Centro de Estudios Alfoz de Gauzón (CEAG) es limpiar y adecuar tanto los restos como la rotonda y que estos trabajos se desarrollen bajo la supervisión de personal especializado en restauración y conservación “para aplicar los tratamientos más óptimos y garantizar su preservación futura”. También plantea instalar un panel en las inmediaciones con contenido didáctico sobre la historia del horno alto y en que se detalle qué parte de la estructura es la conservada.

Esta actuación, defienden desde la asociación, no solo mejoraría el estado de conservación del patrimonio industrial avilesino, para disfrute de vecinos y visitantes, sino que mejoraría la imagen del Parque Empresarial Principado de Asturias y facilitaría que los avilesinos se sintiesen identificados y reconocidos en su propio patrimonio cultural.

La esposa del dictador Francisco Franco, la aristocrática española Carmen Polo, actuó como maestra de ceremonias aquel 24 de septiembre de 1957, cuando se encendió el primero de los cuatros hornos altos de Ensidesa en Avilés: “Carmen”, “Joaquina”, “Rosario” y “IV Carmen”. El papel de los hornos altos en el proceso siderúrgico fue clave. En ellos se realiza el primer paso de la transformación del hierro en acero, con la reducción del mineral para conseguir el arrabio. En 1989, tras 32 años de coladas, el Carmen apagó su existencia. Con una capacidad diaria de producción de entre 1.300 y 1.500 toneladas, produjo en los 32 años que estuvo en funcionamiento 15,9 millones de toneladas de arrabio, y estuvo atendido por 300 trabajadores.

El Centro de Estudios Alfoz de Gauzón es una entidad que promueve la investigación, la conservación y la divulgación de los valores históricos y patrimoniales, materiales e inmateriales, del territorio histórico del Alfoz de Gauzón que comprende los actuales municipios de Avilés, Castrillón, Corvera de Asturias, Illas, Gozón y Carreño.

Solicitan que se sustituyan los pasamanos de las escaleras de la calle Galiana

El grupo municipal de Ciudadanos Avilés ha registrado una petición en el Ayuntamiento con la que solicita que se actúe en la calle Galiana para sustituir todos los pasamanos situados en las escaleras de acceso a los soportales “ante su evidente estado de deterioro”. La edil del partido naranja, Sharon Calderón-Gordo, considera necesario que “estas barandillas estén en estado óptimo puesto que son escaleras incómodas por su altura y desigualdad y muchas personas mayores tienen dificultades de acceso”. La concejala pide también que, al sustituir los pasamanos, se tenga en cuenta las peculiaridades estéticas de esta vía. “La calle Galiana es uno de los activos turísticos de la ciudad y todos sus elementos deben guardar una uniformidad estética para no perder su identidad”, puntualiza. Galiana fue construida en el siglo XVII, coincidiendo con la expansión de la ciudad fuera del conjunto amurallado. Tiene gran zona totalmente soportalada: son 252 metros a cubierto. Muchos de los edificios construidos entonces siguen hoy existiendo sin muchas alteraciones.

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