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La voz de Paraguay en Asturias

Un empresario con negocios en Angola, Javier Marqués Flórez, cónsul honorario del país guaraní en el Principado, ha recorrido medio mundo y es caballero de la Orden del Camino de Santiago

Javier Marqués Flórez, en el paseo marítimo de Salinas. | Mara Villamuza

Javier Marqués Flórez, en el paseo marítimo de Salinas. | Mara Villamuza

El cónsul honorario de Paraguay en Asturias, Javier Marqués Flórez, iba para médico pero pudo más su inquietud empresarial que la vocación sanitaria. Este castrillonense de adopción natural del suroccidente asturiano (Cangas del Narcea, 1960) es un hombre inquieto al que la pandemia de coronavirus no ha hecho más que constatar que el “tiempo que tenemos es prestado” y “hay que aprovecharlo”. No es de quienes cuentan los años para la jubilación. Al contrario. “Hay muchas cosas que hacer en la vida como para desperdiciar el tiempo que ésta nos regala”, dice. Su última aventura, la de cónsul honorario, no puede ser más gratificante. Y en ella, dice, pondrá todo su empeño, como en cada reto en el que se embarca este hombre de mundo.

Marqués Flórez dejó su Cangas del Narcea natal a los 17 años, cuando comenzó los estudios de Medicina en la Universidad de Oviedo. Contrajo matrimonio con la avilesina Eva Fernández en sexto de carrera (tienen dos hijos) y, aunque en un principio intentó compatibilizar su vocación sanitaria con los negocios, acabó decantándose por la empresa.

Puso en marcha los primeros laboratorios de revelado rápido de Asturias (en Avilés y comarca abrió establecimientos frente a Simago, en Doctor Graíño, la Cámara, Parque Astur…) y tuvo que hacer frente a la revolución que supuso el paso de lo analógico a lo digital, hasta que iniciada la década de 2000 encontró alternativas laborales fuera de España.

En 2015 puso rumbo a África, continente que no le era en absoluto desconocido porque para entonces ya conocía la mayoría del país por sus inquietudes viajeras (ha recorrido más de medio mundo). Y se asentó en Angola. A principios de 2003, recién acabada la guerra, visitó el país. No solo quedó prendado, sino que descubrió un mundo lleno de posibilidades. Puso en marcha una empresa de ingeniería con la que llevó electricidad y agua al sur de país. Hombre de contactos, estuvo asesorando a dos gobernadores angoleños, a los que conquistó por su visión global y sentido común a la hora de poner en marcha proyectos. Hasta participó en reuniones en las que se negociaban acuerdos pesqueros, en tiempos del ministro del PP Arias Cañete.

Una década después, con la crisis del petróleo, aquellos grandes proyectos en los que participaba con el Gobierno como cliente quedaron paralizados. Las empresas que mantiene activas en el país africano están enfocadas ahora al medio ambiente y entre sus actividades destaca la recuperación de espacios contaminados. La pandemia le ha devuelto a Asturias. Antes pasaba nueve meses en Angola y tres en casa. Ahora es a la inversa. Al menos un trimestre lo pasa en Angola. El año pasado participó en la organización del Forum Agrícola de Luanda, al que asistieron una veintena de empresas españolas. Y es que Marqués Flórez también es el vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Comercio Angola-España.

Fruto de esas relaciones suyas de alto nivel ha llegado a cónsul honorario de Paraguay en Asturias, un cargo de confianza para el que no se requiere la carrera diplomática. Cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Consulado General de Paraguay decidieron poner en marcha una delegación en Asturias, él fue el propuesto. El nombramiento por parte de la República de Paraguay se produjo el pasado septiembre y tres meses después tomó posesión del consulado honorario de este país en el Principado en un acto en Madrid.

Forma parte, además, de la Orden del Camino de Santiago, la comunidad religiosa y militar que surgió en el siglo XI en el reino de León para proteger a los peregrinos del Camino de Santiago y expulsar a los musulmanes de la península ibérica. La orden actual tiene hoy como misión unir mas a los distintos ayuntamientos y pueblos que forman los Caminos de Santiago e impulsar estos desde el punto de vista turístico. Javier Marqués llegó a ella apadrinado por africanos, concretamente por el comandante general de Policía de Angola, José Alfredo Ekuiki. “Tenemos sin explotar el Camino de Santiago en Asturias, hay que trabajar mucho para llegar al nivel de Galicia y Castilla León. Y no olvidemos que el primero partió de Oviedo. Hay que promocionarlo y explotarlo, daría mucha vida a las zonas rurales por las que pasa”, defiende.

Con todas estas tareas y encargos en la maleta viaja por la vida este asturiano que no deja de marcarse metas y que tiene entre sus cuentas pendientes labrar una huerta. “Confieso que he vivido y confieso que he viajado”, resume este aventurero que ha encontrado en Angola su segundo hogar.

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