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Los científicos inician el examen del estado de los fondos rocosos del mar Cantábrico

El Oceanográfico fleta un barco para evaluar la situación de los hábitats vulnerables al objeto de armonizar conservación y actividad económica

El buque oceanográfico “Ángeles Alvariño”, durante una pasada visita a Avilés.

El buque oceanográfico “Ángeles Alvariño”, durante una pasada visita a Avilés. Mara Villamuza

Los científicos del Instituto Español de Oceanografía continúan empeñados en desvelar los secretos que esconde el mar Cantábrico. Precisamente un equipo de investigadores zarpó la semana pasada del puerto de Santander a bordo del buque oceanográfico “Ángeles Alvariño” para realizar por primera vez una campaña de monitorización del estado ambiental de los fondos rocosos del Cantábrico y Galicia desde 75 a 800 metros de profundidad utilizando la más avanzada tecnología de grabación de imágenes submarinas.

¿El objetivo? El desarrollo de este programa de seguimiento estandarizado permitirá estudiar la evolución de los hábitats en las diferentes regiones litorales españolas. Esto implicará tener, por un lado, un conocimiento profundo de la distribución espacial de los hábitats así como de su estado de conservación y, por otro lado, conocer el impacto de actividades como la pesca o amenazas como el cambio climático sobre los mismos. “El análisis de los impactos sobre los hábitats vulnerables es esencial para el diseño de medidas de gestión enfocadas en su protección, tratando de armonizar la conservación de los ecosistemas marinos con los efectos sobre las actividades económicas que se desarrollan en la zona”, explicó Alberto Serrano, investigador del IEO y jefe de la campaña.

En el caso del sistema de cañones de Avilés, objeto de distintas campañas de investigación, los científicos están analizando ahora cómo conciliar la actividad pesquera y la conservación de los hábitats naturales. “El cañón de Avilés es una zona muy interesante, como todo el Cantábrico. En concreto, el cañón conecta desde zonas muy litorales a grandes profundidades y tradicionalmente es una zona muy relacionada con la sociedad por el sector pesquero… Dicho esto, este sistema de cañones es un centro experimental de cómo se puede explotar de forma sostenible unos recursos con respeto ambiental. Creo que por la proximidad a la costa, porque ha sido una zona explotada tradicionalmente y por el valor ambiental es una zona esencial de investigación, y creo que vamos a aprender todos mucho y todos vamos a salir ganando.”, decía semana atrás en estas páginas Antonio Punzón, investigador del IEO y uno de los mejores conocedores del sistema de cañones de Avilés.

En el cañón de Avilés continuará la actividad pesquera, se tendrá en cuenta cómo trabajan los pescadores… Lo que se haga se hará evaluando también la actividad pesquera”.

Antonio Punzón - Investigador del IEO

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Agregaba: “Ahora mismo estamos terminando los estudios, evaluando las actividades pesqueras que hay en la zona y los posibles impactos. También estamos mirando qué tipo de hábitats son susceptibles de ser protegidos para después pasar al Plan de gestión que haremos con la participación del sector pesquero. Quiero destacar que las áreas marinas protegidas no son áreas de exclusión: en Asturias hasta cierto punto es comprensible que se crea así por el Cachucho, pero nada más alejado de la realidad. Aquí continuará la actividad pesquera, se tendrá en cuenta cómo trabajan… Hemos gastado cantidades ingentes de dinero para ver qué impacto hay, cómo lo habrá… Entonces, lo que se haga se hará evaluando también la actividad pesquera”.

La nueva campaña que se está desarrollando estos días aportará luz al estado de conservación del sistema de cañones de Avilés, pero también de otros muchos puntos de interés del Cantábrico y Galicia. Dicha campaña se enmarca en el proyecto “Esmares”, el programa de seguimiento del Oceanográfico que servirá para dar cumplimiento a la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina y que supone un esfuerzo científico sin precedente: más de 25 campañas de investigación oceanográfica y campañas de observación mediante buceo científico planificadas para este año 2021 que suponen una inversión de 3,3 millones de euros en infraestructuras y contratación de nuevos científicos.

“El objetivo de la campaña es contribuir a reducir el gran desconocimiento que en la actualidad existe sobre los hábitats y comunidades presentes en los fondos rocosos profundos y no tan profundos, aunque inalcanzables con técnicas normales de buceo"

Alberto Serrano - Investigador el IEO y jefe de la campaña

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El diseño de la presente campaña, denominada “Circarock 0521”, trata de suplir el escaso conocimiento previo de los hábitats de la zona. La información de estos fondos en la actualidad es dispersa y limitada a determinadas zonas, principalmente áreas marinas protegidas que han sido objeto de estudio en el marco de otros proyectos. “El objetivo de la campaña es contribuir a reducir el gran desconocimiento que en la actualidad existe sobre los hábitats y comunidades presentes en los fondos rocosos profundos y no tan profundos, aunque inalcanzables con técnicas normales de buceo”, matizó Serrano.

Para cumplir estos objetivos, los científicos utilizarán tecnología de vanguardia, incluyendo el uso de un vehículo submarino controlado remotamente desde el barco, el “Liropus 2000” así como un trineo fotogramétrico, el “Tasife 2013”. Las características de ambas herramientas de muestreo permitirán al equipo científico muestrear profundidades de hasta 800 metros, grabando hábitats nunca explorados del Cantábrico y, por ende, de Asturias.

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