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Científicos estudian las primeras huellas del Antropoceno en las rías de Avilés y del Nalón

Los investigadores realizan sondeos en ambos estuarios para identificar la etapa geológica actual, caracterizada por la acción humana

Vista de la ría de Avilés con el faro, al fondo.

Vista de la ría de Avilés con el faro, al fondo. Ricardo Solís

La ría de Avilés y también la del Nalón, ambas entre las más afectadas por la actividad industrial y agrícola-ganadera del norte peninsular, son escenario de un relevante proyecto de investigación que pasa por el estudio multidisciplinar de sedimentos recientes que constituyen, a juzgar por los expertos, un registro único de la evolución de dicha actividad y su contaminación y degradación ambiental asociada a los dos últimos siglos. Además de en las rías de Avilés y el Nalón, los científicos también están interviniendo en las rías de Bilbao, Vigo y Mondego (Portugal). En resumen, la investigación pasa por hallar las primeras huellas de la nueva era geológica, bautizada como Antropoceno, aún sin definición formal, y vinculada al cambio climático en Avilés y la ría del Nalón.

Científicos estudian las primeras huellas del Antropoceno en las rías de Avilés y del Nalón

Con el proyecto (“Antropicosta-2”) se pretende examinar la evolución ambiental utilizando un conjunto muy amplio de análisis: sedimentología, geoquímica inorgánica y orgánica, metales pesados, magnetismo de rocas, presencia de plásticos y otros tecnofósiles, micropaleontología, palinología, radioisótopos tanto naturales como artificiales producidos durante los ensayos nucleares atmosféricos desde mediados del siglo XX, análisis de fotografía aérea histórica y actual”, explican los investigadores.

Tanto en la ría del Nalón como en la de Avilés se recogieron testigos sedimentarios el pasado octubre para hacer una reconstrucción ambiental del proceso de transformación de estos ambientes costeros durante los últimos dos siglos desde un punto de vista geológico. En total se realizaron 16 sondeos cortos (hasta 50 centímetros de longitud) en cuatro zonas diferentes de ambos estuarios que ahora los científicos están analizando a muy alta resolución, a escala centimétrica.

“La información recogida será de utilidad en la discusión actual sobre la aprobación de una nueva época geológica denominada “Antropoceno por parte del Antrhropocene Working Group””, manifiesta el investigador principal de este proyecto, Alejandro Cearreta, geólogo de la Universidad del País Vasco especializado en el estudio de una nueva era geológica: el Antropoceno.

La previsión es que este estudio financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación concluya en 2023. Hasta entonces trabajarán en él, además de Cearreta, personal del Instituto Geográfico Nacional perteneciente al Laboratorio de Magnetismo de Materiales y Magnetismo Ambiental además de investigadores de otras instituciones: Universidad de Cantabria, Universidad de Vigo, Instituto Español de Oceanografía, Universidad de Oviedo, Universidad Politécnica de Valencia, Universidad de Lisboa, Universidad de Coimbra y Universidad Nacional Autónoma de México.

A falta de conclusiones definitivas, los sedimentos “informan” a los científicos de la edad de los materiales mediante los radioisótopos naturales y artificiales, los principales procesos de cambio (vertidos contaminantes, metales principales, contaminantes orgánicos...), la respuesta biológica a esos procesos (asociaciones de foraminíferos y polen) y los nuevos materiales que hemos introducido en el registro geológico: plásticos.

“Durante los últimos tres años hemos publicado algunos trabajos en las rías de Pasajes (Guipúzcoa), de Deba y Zumaia (Geoparque de la Costa Vasca) y Bilbao caracterizando sus sedimentos recientes, identificando los procesos principales de cambio ambiental en estas zonas y comparando ese registro reciente con el registro natural previo a la intervención humana. La principal conclusión indica que, a partir de la mitad del siglo XX, los sedimentos son de naturaleza diferente en comparación con los materiales de los últimos miles de años y, por tanto, apoya la validez del término Antropoceno para identificar la etapa geológica actual caracteriza por la intervención humana como principal proceso geológico”, precisa Cearreta.

Los sedimentos recogidos en las rías de Avilés y del Nalón muestran, igualmente, un cambio de tiempo geológico, según el científico de la Universidad del País Vasco: “Los sedimentos recientes contrastan claramente con los más antiguos. El cambio climático actual está afectando a los ecosistemas y a los seres vivos que habitamos en ellos”. Las rías de la comarca avilesina guardan, pues, en sus rocas las claves de las que se valdrán los estudiosos para dar nombre a una nueva etapa geológica propuesta por una parte de la comunidad científica para suceder o reemplazar al denominado Holoceno, la época actual del período Cuaternario en la historia terrestre, debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido sobre los ecosistemas terrestres.

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