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El tráfico en el área industrial de la ría de Avilés, entre los que más crece de Asturias

El acceso urbano al PEPA es el quinto más masificado de la región y la carretera al Faro, la tercera con mayor aumento medio de usuarios

El tramo hacia el PEPA, a la altura del puente Azud.

El tramo hacia el PEPA, a la altura del puente Azud. Lne

Con una intensidad media diaria de 15.544 vehículos, el kilómetro de carretera que va desde la avenida Marqués de Suances (a la altura del centro de I+D de Arcelor) hasta el cruce con la carretera al Faro (rotonda de La Palmera) es uno de los tramos más masificados de la red viaria regional. Solo le superan las dos autopistas de titularidad autonómica (AS-I y AS-II), la AS-17 (Avilés-Llanera), la AS-117 (el llamado Corredor del Nalón) y los accesos al HUCA (AS-390); es decir, vías concebidas y diseñadas para absorber tráficos de decenas de miles de vehículos.

Muy cerca del acceso urbano al parque empresarial “Principado de Asturias” (PEPA), la carretera que recorre la margen derecha de la ría avilesina y lleva al Faro de Avilés (AS-328) concentra una intensidad de tráfico de 4.453 vehículos diarios, si bien lo llamativo no es tanto la cantidad de usuarios sino que en el último año del que la dirección general de Carreteras facilita datos estadísticos ese punto registra el cuarto mayor incremento porcentual de usos: un 17,47 por ciento.

Solo la superan la AS-326 (Tabaza-Tremañes), con un 22,86 por ciento de crecimiento de vehículos; y la AS-19 (antigua vía de Avilés a Gijón) en su tramo de Trasona (Corvera) a Tabaza, con un 18,45 por ciento. El ya citado tramo que conecta Avilés con el PEPA por el puente Azud también tiene una dinámica fuertemente alcista de crecimiento de los tráficos: un 10,43 por ciento, el segundo mayor de toda la comarca.

El denominador común de las carreteras comarcales más masificadas y pertenecientes a la red autonómica es que prestan servicio a polígonos y áreas industriales. Del mismo pasa en la avenida Conde de Guadalhorce de Avilés (perteneciente a la red estatal), que con más de 18.000 vehículos diarios de media se halla en la horquilla de tráficos que según los expertos aconseja el desdoblamiento de una vía.

En el caso de la Arteria del Puerto, la solución a la deseada descongestión pasa por construir la ronda portuaria, pero este proyecto sigue atascado en la agenda de las administraciones públicas. Al margen de la industria, y con permiso de la Autovía del Cantábrico, la carretera más concurrida de la comarca es la variante de Avilés, cuyo tráfico se cifra en más de 22.000 vehículos de media diaria.

Volviendo a la AS-238 (Avilés-Luanco), los flujos de tráfico que mide el Principado permiten constatar con claridad la influencia de la actividad industrial: transportistas, desplazamientos de trabajadores y viajes por motivos laborales.

Por el “kilómetro caliente” que separa el perímetro urbano de Avilés y la Manzana del Acero se mueven cada día, de media, más de 15.000 vehículos, pero de Valliniello hacia Gozón solo se registra la utilización por parte de 4.465; esto es, dos terceras partes se quedan en las inmediaciones del PEPA o se desvían hacia la margen derecha de la ría, supuestamente al muelle de Valliniello, hacia la antigua Alcoa o, incluso, al polígono industrial de Maqua, ya en Gozón.

El tráfico en el área industrial de la ría, entre los que más crece de Asturias

Por el primer tramo de la vía que acaba en el Faro (el que finaliza en el cruce con la carretera a a Peñas) pasan de media cada día 4.453 vehículos y por el segundo (desde el citado cruce a Zeluán), 3.773. Tal volumen de vehículos en una carretera estrecha y sinuosa motiva desde hace años quejas vecinales y de usuarios, que ven necesaria la ampliación.

Las críticas a la inacción del Principado también se dirigen ocasionalmente al tramo de acceso al PEPA desde el puente Azud, un problema enquistado desde el mismo momento en que el parque empresarial que ocupa el suelo de la antigua Ensidesa fue inaugurado.

Desde entonces, y han pasado veinte años, el tráfico en la zona no ha hecho más que aumentar en paralelo a la ocupación del espacio industrial y al desarrollo de un polo tecnológico. Próximamente, la urbanización del terreno que ocupan las baterías de coque para actividades empresariales generará nuevas necesidades de movilidad.

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