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La ocupación hotelera supera el 80% en Avilés, con previsiones al alza para agosto

Los turistas optan por la ciudad como base de sus desplazamientos para visitar la región y destacan su casco histórico y calidad de vida

Un grupo de turistas ante la iglesia de Los Padres, en el centro de Avilés y parte del Camino de Santiago. | Ricardo Solís

Un grupo de turistas ante la iglesia de Los Padres, en el centro de Avilés y parte del Camino de Santiago. | Ricardo Solís

Avilés, esa gran desconocida, se está convirtiendo en el gran descubrimiento turístico de Asturias. La ocupación hotelera se sitúa en lo que va de verano entre el 85 y el 90 por ciento de media, aunque son muchos los días en que una parte importante de estos negocios han llegado a colgar el cartel de completo. Y no solo eso. Las previsiones para el mes de agosto apuntan a que se va a mantener ese ritmo. Desde la dirección de los hoteles coinciden: Avilés resulta atractiva por su ubicación geográfica, por su atractivo cultural y su casco histórico, su gastronomía, sus precios competitivos, su calidad de vida y porque no existe masificación, un aspecto clave en momentos de alta incidencia de contagios. Otro apunte interesante es que muchos de los turistas conocieron Avilés previamente al participar en competiciones deportivas, seminarios o congresos, y ahora vuelven con sus familias.

“Es una ciudad pequeña, coqueta, con muchas actividades culturales para todas las edades y está en el eje de Asturias, lo que permite una gran movilidad por autopista y además tiene el aeropuerto a 15 minutos. Por eso muchos de nuestros visitantes se hospedan en Avilés como base para luego recorrer la región”. Julio Álvarez es el gerente del hotel Don Pedro, ubicado en el centro de la ciudad. Fue el primero en cerrar sus puertas en marzo de 2020, al inicio de la pandemia, y no abrió el verano pasado. “La verdad es que está yendo bien, y las previsiones son buenas. Hay que ser optimistas”, indicó.

María José Arias dirige el hotel 40 Nudos, situado cerca de la plaza del Ayuntamiento y asegura que “la previsión era que el verano fuera bien y se está cumpliendo. Algunos días llegamos al cien por ciento de ocupación. Y la previsión para agosto es igual. Hacía falta, eso sí, que ayudara un poco más el tiempo”, señaló. En su opinión, “Avilés tiene un enorme potencial turístico y sorprende a quienes nos visitan porque la entrada es fea y la imagen que se tiene es de una ciudad industrial y sucia, pero cuando luego entran y pasean por sus calles, les encanta. Es la gran desconocida”. Y un apunte añadido: “Esto está saliendo bien porque todos nos esforzamos, el sector, los ciudadanos y las administraciones”.

El hotel Zen Balagares también tiene una elevada ocupación. En julio ha superado el 80 por ciento y las perspectivas para agosto son de aproximarse al 90. “Estamos recuperando cifras de 2019, porque el año pasado fue más flojo, como del 70 por ciento aproximadamente”, explicó su director, Daniel Rodríguez. Al igual que sus homólogos del sector, coincidió en que las principales bazas de Avilés para atraer turismo son “que no estamos masificados, los precios son asequibles, tenemos buena gastronomía y es una buena base de operaciones para desde aquí visitar toda la región a la vez que se puede disfrutar de un buen descanso paseando o con actividades culturales”.

Conchi Gómez, directora del hotel Palacio de Avilés, mostró su satisfacción porque el establecimiento ha llegado casi al cien por ciento de ocupación, como en 2020, pese a la pandemia. “Estamos creciendo muchísimo. Avilés era una ciudad desconocida, pero se ha hecho un gran trabajo. Esta ciudad es una perita en dulce. Es pequeña, agradable, tiene cultura, gastronomía... Las estancias ahora son más largas de lo que era habitual. Muchos clientes descubrieron la ciudad el año pasado o el anterior, y repiten”, sentencia.

La desestacionalización

Aida Iglesias, directora de OCA Villa de Avilés, asegura que las reservas para la primera quincena de agosto la ocupación es elevada, aunque la segunda aún está floja. Dependerá muchísimo de cómo evolucione la situación sanitaria”. Aun así, este establecimiento está lejos de conseguir las cifras de 2009, un año récord para el turismo asturiano. “Hasta no hace mucho, las reservas eran de ultimísima hora, y ahora parece que se hacen con más previsión”.

Uno de los retos para el turismo en Avilés y su comarca es la desestacionalización. Para ello, los directores de los establecimientos hoteleros de la ciudad coinciden en que es necesario programar actividades para atraer visitantes entre septiembre y junio. Las actividades deportivas y los congresos son fundamentales, aseguran. El Camino de Santiago es otro de los potenciales turísticos que, a su entender, se le debería de sacar provecho y publicitarlo. El proyecto “Eco ruta: Orígenes de Asturias” contempla su consolidación.

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