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José Palacios Aguilar, presidente de Adeac: “Asturias ha demostrado ser un destino sostenible, seguro y fiable”

“El museo del Cañón y el puerto deportivo tienen opciones para nuestro distintivo"

José Palacios Aguilar.

José Palacios Aguilar.

José Palacios Aguilar es el presidente de la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor, responsable en España del programa Bandera azul. Es también profesor titular de la Universidad de La Coruña en la facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física. En esta entrevista analiza el estado de los arenales asturianos y, en concreto, de la comarca avilesina en este inicio de agosto.

–España ha obtenido este año números récord: 713 banderas azules, 615 en playas, 96 en puertos y 2 en embarcaciones turísticas. ¿Significan que tenemos un litoral sobresaliente?

–Sí, sin duda. Y lo demuestra el hecho de que España es, una vez más, líder mundial en Banderas Azules. La Bandera Azul se ha convertido en un símbolo que demuestra la colaboración de distintas administraciones locales, autonómicas y estatales con la participación de personas que están dispuestas a cumplir con sus obligaciones. Un símbolo de calidad y seguridad que está ayudando a que España, sus comunidades autónomas y sus municipios demuestren al mundo que son destinos turísticos sostenibles, seguros y fiables, cumpliendo con unos estrictos criterios consensuados internacionalmente y relacionados con la calidad excelente del agua, la información y gestión ambiental, la legalidad, la accesibilidad, la prevención y la seguridad.

–¿Cuáles son las virtudes de la costa asturiana?

–Sus características naturales se han conservado sin demasiada densidad de infraestructuras, lo que repercute en un paisaje con una belleza especial. En cuanto a la Bandera Azul, después de las inspecciones que ha realizado ADEAC este mes, me gustaría destacar la mejora de los servicios de socorrismo, con recursos humanos más preparados y con mejores recursos materiales para una adecuada prevención e intervención, el esfuerzo que se está haciendo en la accesibilidad y que está permitiendo que todos puedan disfrutar de las playas, su limpieza y una diversidad de los centros azules, desde un Museo de Anclas al aire libre hasta una antigua mina subterránea, pasando por museos educativos e históricos.

–Hábleme de los defectos, ¿en qué se podría mejorar?

–Algunos municipios deben realizar un esfuerzo para seguir mejorando, sobre todo en las actividades de educación ambiental, que deberían hacerlas más visibles. La educación es la base de todo, también de la Bandera Azul. Y, en general, yo pediría que Asturias siguiera su positiva evolución, demostrando que es un destino turístico sostenible, seguro y fiable.

–Además de playas, tienen bandera azul puertos, senderos…. ¿cree posible en un futuro próximo incrementar el listado con el puerto de Avilés?

–Sí, por supuesto. El programa Bandera Azul es voluntario, por lo que en primer lugar debe darse la voluntad de presentar la candidatura, aunque yo aconsejo que primero se aseguren de cumplir los criterios que se exigen y que se resumen en: Información y Educación Ambiental, Gestión Ambiental, y Seguridad y Servicios. Pueden contar con nuestra asesoría y una visita previa si es necesario.

–Hay interés también porque la bandera azul ondee en el Centro de Interpretación del Cañón de Avilés, un museo recientemente inaugurado en los viejos astilleros de San Juan de Nieva. ¿Qué posibilidades tiene?

–Los Centros Azules son espacios que fomentan la educación ambiental en el litoral, el conocimiento del entorno y alternativas educativas. Como en el caso del puerto deportivo, cuentan con nuestra colaboración y asesoría, así es que tiene muchas posibilidades si, finalmente, deciden presentar su candidatura.

–En algunos arenales asturianos, varios de Castrillón, han lanzado la campaña “playas sin humo”. ¿Qué le parece?

–Me parece excelente y cuentan con todo nuestro apoyo, ya que es una iniciativa de salud que lucha contra la primera causa de morbi-mortalidad evitable. Quiero recordar a todos que, según la Organización Mundial de la Salud, el tabaco mata cada año a más de 8 millones de personas, de las que más de 7 millones son consumidores del producto y alrededor de 1,2 millones son no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno. Peor que la pandemia a causa del covid-19 que tanto daño está causando. El primer municipio de España que nos pidió respaldo en relación a este tema fue Baiona (Galicia), que en 2012 comenzó declarando sin humo una de sus playas, al año siguiente fueron tres y después, en 2016, nació la red gallega de “Praias sen fume”, con un fin educativo y de sensibilización social, que está teniendo un gran éxito. En este año son ya 187 playas en 77 municipios de las cuatro provincias gallegas. Desde ADEAC esperamos que todos los municipios de Asturias y de España se vayan animando a luchar contra el tabaco, que es una causa de muerte evidente, evitable y catastrófica.

–Convivimos con un virus que parece que no se quiere ir: ¿las playas son lugares seguros o habría que realizar hincapié en el control de aforos?

–Este tema está muy controlado. El verano pasado, en el 50% de las playas con Bandera Azul de tamaño grande se utilizaron medidas tecnológicas para el control del aforo y en el 52 % se contrataron vigilantes para controlar el aforo en playas. En lugares sin grandes aforos un control estricto es menos necesario. Hemos comprobado que a raíz de la pandemia se ha incrementado la higiene en los puestos de socorrismo, tal y como ADEAC con el programa Bandera Azul venía insistiendo desde hace años, al ser considerados el primer eslabón de la cadena sanitaria. Además, propusimos la eliminación de las duchas en playas por ser un posible foco de contagio y un gasto innecesario de agua, a pesar de la controversia social que provoca. Y también seguimos insistiendo en una medida propuesta desde hace tiempo para una mejor gestión ambiental de los residuos, que consiste en colocar las papeleras fuera de los arenales, preferentemente en los principales accesos, lo que incidiría positivamente en una imagen más natural de la playa y en evitar posibles focos de contagio por covid-19. El año pasado se logró en un 54% de las playas urbanas y en un 56% de las playas naturales con Bandera Azul.

–Siguiendo con el virus: además de los plásticos y otros muchos residuos que van a parar a las playas, ahora hay, también, mascarillas. ¿Es preocupante?

–Lo preocupante son las personas que no respetan las normas y que con sus acciones maleducadas van dejando sus porquerías por lugares públicos. Sin embargo, debo aclarar que en las inspecciones que se han realizado ya este mes en playas Bandera Azul de Asturias se ha encontrado muy poca suciedad y casos puntuales de mascarillas, lo que no quiere decir que relajemos nuestra insistencia en divulgar conductas respetuosas con el entorno natural y urbano.

–¿Unas playas “sanas”, con esa bandera azul, son un motor económico?

–Sí, los respaldos y los datos lo confirman. La Organización Mundial de Turismo de Naciones Unidad ha escogido a la Bandera Azul como el mejor programa para playas entre todas las iniciativas existentes a nivel mundial. Nos encontramos ante un cambio de cultura en torno al turismo, en el que la sostenibilidad será cada día más relevante. En lo económico, cito el caso de dos municipios completamente diferentes y poco conocidos turísticamente: en Orellana la Vieja (Badajoz), su alcalde informó en el acto de entrega de Banderas Azules en Extremadura que desde que su playa tiene este galardón se han incrementado los puestos de trabajo y el valor de la vivienda en su municipio. En Melilla, el consejero de Medio Ambiente informó que cien personas trabajan diariamente en el servicio de playas y que se han invertido más de 1.100.000 euros para que los melillenses disfruten las playas.

–Si la bandera azul está contribuyendo a dar una imagen de seguridad y calidad en las playas, ¿qué datos tienen?

–Son algo más de 2.700 guardavidas-socorristas (cuatro de media por playa), para afluencias de entre 2 y 4 millones de personas. Estos guardavidas-socorristas realizan una gran labor de prevención que reduce a 5.981 rescates sencillos (9 de media por playa en toda la temporada) y a 1.061 rescates complicados (2 de media por playa en toda la temporada). En los servicios de socorrismo de las playas se realizaron 141.970 intervenciones de primeros auxilios (210 de media por playa y temporada), entre las que destacaron 94 RCP y uso del desfibrilador, que lograron la resucitación de 36 personas (38%). Las muertes de personas se reducen a 0,08 de media por playa y temporada, a pesar de los millones de usuarios que van a las playas con Bandera Azul.

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