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Los pescadores denuncian la “mala planificación sanitaria” en alta mar

Las cofradías solicitan explicaciones de por qué los dos barcos hospital estaban en puerto el día que murió el patrón Fidel Álvarez

Los barcos  Berriz amatxo" y "Esmeralda Tercero" amarrados en los muelles pesqueros avilesinos tras su llegada el pasado viernes.

Los barcos Berriz amatxo" y "Esmeralda Tercero" amarrados en los muelles pesqueros avilesinos tras su llegada el pasado viernes. R. Solís

La Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias criticó ayer la “mala planificación” de los servicios sanitarios del Instituto Social de la Marina (ISM) en el caso de la muerte en alta mar del patrón del buque “Berriz Amatxo”, Fidel Álvarez Garaot, que falleció de un infarto el pasado jueves en aguas del Golfo de Vizcaya, donde se hallaba con motivo de la costera del bonito.

Según aseguró el presidente de la Federación, Adolfo García Méndez, y como ya publicó este diario en su edición del domingo “los dos buques hospital del ISM, el ‘Esperanza del Mar’ y el ‘Juan de la Cosa’, que habitualmente acompañan a la flota que toma parte en la costera del bonito, estaban amarrados a puerto el pasado 29 de julio, cuando ocurrió el incidente”.

En rueda de prensa, García Méndez señaló que “la planificación” de los servicios de apoyo de los buques sanitarios del ISM “ha sido mal hecha”. Los dos buques hospital estaban amarrados a puerto, uno en Vigo y el otro en Santander, “cuando al menos uno de ellos debería estar navegando en una zona próxima a la flota pesquera”, afirmó.

El presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores no hizo más que reflejar ayer con sus palabras el fuerte malestar reinante en todos los puertos asturianos, donde los pescadores se muestran quejosos por la ausencia de buques de apoyo sanitario en el mar en el momento en que se tuvo conocimiento del fallecimiento de Álvarez Garaot: “Lo mínimo que pedimos al ISM es una explicación de por qué los dos barcos hospital estaban atracados a la vez en puerto en vez de que uno de ellos, al menos, se hallase cercano al grueso de la flota. Su presencia podría no haber servido para nada o podría no haber llegado a tiempo de prestar auxilio porque las distancias en la mar se tardan tiempo en cubrir, pero lo menos que la comunidad pesquera merece es una explicación de qué ha ocurrido y un compromiso de revisión del protocolo si se concluye que es mejorable”.

Además, el dirigente pesquero asturiano anunció que pedirá al ISM que modifique el protocolo de traslado de los cuerpos de marineros que fallecen a bordo, “para que no se demoré tanto como en este caso”, que requirió 18 horas de travesía. Fidel Álvarez, patrón del “Berriz Amatxo”, de 46 años, falleció de un infarto en la madrugada del 29 de julio, mientras dormía en su camarote después de haber hecho la última guardia cuando navegaba en aguas del Golfo de Vizcaya a la altura de la localidad francesa de Nantes.

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