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La III Escuela de Verano de la Academia de Artes Escénicas de España

Sagi: “Lo que busco es que la ópera se conciba como un drama con música”

El asturiano reivindica a su generación: “Salimos porque nos fue fácil: lo anterior era un espanto”

Emilio Sagi y César Oliva, ayer, sobre las tablas del Palacio Valdés.

Emilio Sagi y César Oliva, ayer, sobre las tablas del Palacio Valdés.

El director de escena asturiano Emilio Sagi protagonizó la primera sesión de la última jornada de la III Escuela de Verano de la Academia de Artes Escénicas de España. Lo hizo, entre otras cosas, para explicar su trabajo como director de escena, un oficio en el que lleva cuarenta años: “Empecé en Oviedo en el año 80”, le dijo a César Oliva, uno de los directores de la Escuela, uno de los hombres totales del teatro español. Esta carrera de Sagi la está desarrollando ahora mismo. Suyo es el “Nabucco” del teatro Campoamor, la primera ópera de la temporada ovetense.

Le explicó a Oliva sus rudimentos como director: “Lo que busco es una la ópera se conciba como un drama con música, como una obra de teatro cantada”, apuntó. Esta manera de trabajar su arte, aseguró, le llega tras su experiencia en el Reino Unido (su tesis, de Filología Inglesa, vincula música y literatura, las óperas basadas en Shakespeare).

“Entonces las óperas se hacían con decorados de papel. Pasaba la soprano y se movía como un abanico”. Añadió: “Entonces importaba poco lo que era una dramaturgia, no se buscaban ideas para traer la obra al presente”. Sagi confesó que es partidario “traer una ópera a unos parámetros políticos y sociales interesantes” con el fin de evitar trabajar sobre un espectáculo “obsoleto porque la ópera que tengas la hubieran estrenado en 1853”.

Sagi es un director de escena de la misma generación que José Carlos Plaza, que Lluís Pasqual, que Pilar Miró... “Salimos todos porque nos fue fácil, porque lo anterior a lo nuestro era un espanto”, destacó. Pese a esta reivindicación, a Sagi no le dolieron prendas al reconocer de que “hoy en día hay otros jóvenes que buscan otras novedades”.

Dijo: “Claro, yo ya tengo una edad”. “Es su deber buscar más allá e intentar buscar adelante”, añadió. Sagi confesó que “hoy hay propuestas que yo las veo llamativas, pero, a la vez, interesantes”. Es decir, las artes escénicas, como la vida, tienen que “ir adelante”.

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