El campo de fútbol de Miranda y la pista central del Complejo Deportivo Avilés ya están dotados de una nueva iluminación que mejorará la visibilidad de deportistas y espectadores y que, en el caso del pabellón de El Quirinal, ha supuesto un cambio espectacular que permitirá la retransmisión de calidad por televisión. En los últimos días los técnicos han estado comprobando el remate de los trabajos y reorientando los proyectores para optimizar los niveles. Estas actuaciones se han realizado con cargo al remante presupuestario.

Los trabajos para la instalación de tecnología LED en ambos equipamientos fueron adjudicados a la empresa Ergon Electricidad. La iluminación del campo de fútbol de Miranda en 53.687 euros y la instalación de LED en la pista central de el Quirinal en 67.746 euros. Una inversión de más de 120.000 euros que, sin duda, mejorará las prestaciones de ambas instalaciones.

En la pista central del Complejo Deportivo Avilés se han retirado las antiguas campanas que llevaban unos 20 años en activo con el consiguiente coste de mantenimiento y de consumo y se han sustituido por 52 luminarias LED de última generación. Además de una reducción en el consumo eléctrico del 50 por ciento, se mejora la calidad del alumbrado ya que permiten unos niveles de iluminación más elevados, compatibles con retransmisiones televisivas, menor dispersión de la luz, mayor uniformidad y mejor reproducción cromática.

Además, a diferencia de las viejas lámparas, se logra un ahorro de mantenimiento por su larga vida útil y la práctica ausencia de averías, por lo que se evita de forma casi total las intervenciones en las luminarias, algo que no sucedía con las viejas, que tenían una menor vida útil.

En el campo de fútbol de Miranda con la instalación del moderno alumbrado se logra una reducción de consumo eléctrico, ya que se pasa de proyectores de halogenuros metálicos de 2.000 Watios a potencias en LED de 1.400 W. También se logra una mejora de la calidad del alumbrado al producirse una menor dispersión de la luz (se puede dirigir mejor el haz luminoso), mayor uniformidad y mejor reproducción cromática. Y también una disminución de los costes de mantenimiento porque su larga vida útil (alrededor de unas 100.000 horas) y la práctica ausencia de averías evita de forma casi total las intervenciones en la luminaria.

Este campo de fútbol de hierba artificial tiene una grada con una capacidad de 150 personas y su vieja iluminación que tenía 15 años de antigüedad estaba cubierta por 20 proyectores de halogenuros metálicos de 2.000 Watios, instalados sobre cuatro torres de 18 metros de altura, cada una de las cuales albergaba 5 proyectores. Su funcionamiento y mantenimiento suponían un gran coste, debido a su alto consumo eléctrico y a la necesidad de realizar la sustitución de las lámparas y equipos de forma periódica. Además, estas lámparas eran costosas y difíciles de localizar en el mercado por su antigüedad. Lo que se ha hecho es la sustitución de todos los proyectores que iluminan el campo de fútbol por luminarias LED de última generación.