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La plantilla de Chemastur acusa al Puerto, a Avilés y a Castrillón de abandono

Los trabajadores inician 14 días de huelga con una concentración en la planta para exigir limpieza y seguridad en las instalaciones

La plantilla de Asturiana de Fertilizantes (Chemastur) acusó ayer a la Autoridad Portuaria de Avilés y a los ayuntamientos de Avilés y Castrillón de abandono, por permitir que el polvo de sílice que se utiliza en la planta se extienda por las instalaciones portuarias sin actuar contra la empresa para evitar su emisión.

Los trabajadores están convocados a una concentración a las 12.00 horas de mañana, jueves, como medida de apoyo a la huelga de dos horas en cada uno de los tres turnos de trabajo y que comenzará ese mismo día. Los trabajadores demandan limpieza y seguridad en las instalaciones, unas carencias que vienen denunciando desde hace años y que siguen sin solventarse, “más que con parches”. Lo más preocupante es la falta de control del polvo de sílice. La situación ha llegado a tal extremo que ya han presentado una denuncia formal en Inspección de Trabajo.

La compañía y los representantes sindicales están citados para las 09.00 horas de esta mañana en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos, con el objetivo de llegar a un acuerdo que evite los paros. Desde que se hizo pública la convocatoria de los paros, no se ha mantenido ningún contacto entre la dirección de la empresa y los trabajadores.

La huelga convocada a partir de mañana se prolongará hasta el próximo día 30. Serán dos horas de paro al final de cada uno de los tres turnos, y también para el personal de oficina que está a jornada normal.

El SOMA–FITAG–UGT, que ha convocado las jornadas de paro, asegura que la compañía “no tiene ningún problema de liquidez, y hay cartera de pedidos. No hay problemas económicos. Así que se trata de un incumplimiento de la ley no sabemos si por desidia o por qué”.

Luis Riobello, miembro de la ejecutiva comarcal de UGT en Avilés, afirmó que “lo que está ocurriendo en esa empresa es increíble, y nadie hace nada pese a la cantidad de veces que se ha denunciado. El polvo de sílice se extiende por todas las instalaciones portuarias y ni siquiera se recoge, y tampoco los ayuntamientos de Avilés y Castrillón hacen nada en lo que les afecta. Aquí se utiliza el ácido sulfúrico como si fuera agua del grifo. Es una vergüenza. Los trabajadores no protestan por subidas salariales ni por falta de trabajo, sino por unas condiciones de seguridad laboral y de salud que cumplan con la legislación. Esta situación es insostenible por más tiempo”, remarcó.

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