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El último revés al saneamiento comarcal

“Vivo con miedo cuando llueve”, dice un empresario de Llano Ponte con su local aún rezumando

El Principado confirma que la obra llamada a aliviar las inundaciones en el centro “está en fase de contratación y comenzará este año”

Javier Granda, ayer, limpiando su estudio de fotografía en el número 23 de Llano Ponte. Ricardo Solís

“Vivo con miedo cuando llueve”. Lo dice Javier Granda, fotógrafo profesional, que desde el año 2015 ha sufrido una inundación por año en su local, en el número 23 de Llano Ponte que es, a su vez, el punto más bajo de la calle y donde se producen mayores acumulaciones de agua cuando se repite el mismo fenómeno: marea alta (pleamar) y lluvia. El miércoles su local volvió a anegarse. Al cóctel fatal se sumó, también, un fallo en la depuradora de Maqua. Como resultado, agua por todos sitios. Acto seguido llamó a sus clientes para posponer las citas de fotos en estudio: “Ante una cosa así todo son pérdidas. Hasta la semana que viene, con suerte, no podré recibir a nadie”, lamenta Granda, que estos días ha cambiado la cámara por la fregona y los decorados por deshumificadores.

“Hace cinco años tuvimos una reunión con la Alcaldesa tras la gran inundación del 15 de septiembre de 2016. Entonces todo fueron buenas palabras. Este miércoles nos visitó de nuevo, nada ha cambiado desde entonces, y tuvimos que escuchar que en año y medio estará resuelto el problema”, critica. Para los técnicos, las inundaciones en Llano Ponte se solventarán con la reforma del aliviadero del río San Martín. El proyecto está en fase de contratación y se prevé el inicio de las obras este año, según confirmaron ayer desde el Gobierno regional.

Unos chavales con una lancha neumática “navegando” por Llano Ponte el 15 de septiembre de 2016. | R. Solís

El sistema de saneamiento asociado al interceptor del río San Martín alcanza un área urbana de unas 65 hectáreas situadas, aproximadamente, entre el parque de la Ferrera y el colegio Marcos del Torniello. En el entorno de la plaza de los Oficios existe un aliviadero, conocido como aliviadero del río San Martín, que regula el agua residual conducida a la depuradora de Maqua –que el miércoles presentó un fallo– y que, en caso de lluvias, permite aliviar a la ría parte de las aguas transportadas por los colectores de aguas residuales.

“Ocasionalmente, en condiciones de lluvias intensas y pleamar elevada, no existe posibilidad de alivio de las aguas y, en diferentes puntos del entorno, la plaza de los oficios y las calles del Muelle y Llano Ponte, se sufren inundaciones y desbordamientos del sistema de saneamiento. Para paliar esta situación el Gobierno del Principado de Asturias va a ejecutar una actuación en el aliviadero del Río de San Martín consistente en introducir un bombeo de aguas pluviales que rebaje el nivel piezométrico en el aliviadero y evite el desbordamiento de la red. Esta solución permitirá minimizar las afecciones en caso de que coincidan fenómenos de lluvias intensas y pleamar”, explicaron desde el Principado de una obra que acumula ya varios años de retraso.

“Vivo con miedo cuando llueve”, dice un empresario con su local aún rezumando

Granda duda. “Donde tengo mi tienda había antes un garaje, hace muchos años. Jamás hubo inundaciones hasta que se reurbanizó la calle, una obra faraónica de la que parece que nadie tiene responsabilidad, ni arquitectos ni ingenieros”. El autónomo no oculta su enfado. “He subido los enchufes cuarenta centímetros, he puesto ruedas a gran parte del mobiliario para moverlo rápido cuando se inunda el local, tengo una cámara para poder ver la tienda desde el móvil cuando estoy en casa y llueve... En 2016 lo perdí todo y siguen las inundaciones”, subraya. Si bien Granda no es el único que sufre las inundaciones de Llano Ponte sí es uno de los más afectados. Sus compañeros de calle también saben lo que es achicar y recoger agua. Tanto es así que en 2016 crearon un grupo de WhatsApp para organizarse como colectivo. Salvo una reunión con Monteserín aquel mismo año no se han movido más. Pero cada vez que llueve todos miran la tabla de mareas, y ahora también a la depuradora de Maqua, esta vez parece que también culpable de la inundación.

De arteria comercial a una de las calles con más negocios cerrados

En Llano Ponte quedan negocios: algún bar, una confitería, peluquerías, una carnicería, un estudio fotográfico, restaurantes... Pero nada que se parezca a lo que había hace unos años, sobre todo en las inmediaciones del viejo ambulatorio. “Esta calle se está dejando morir. Ahora mismo los locales de Llano Ponte se han devaluado”, dicen algunos vecinos que urgen medidas para evitar más inundaciones. “Hay muchos empresarios que decidieron cerrar porque no se puede trabajar con tranquilidad: si un día hay una inundación se quedan sin mercancía”, lamentan estos vecinos que han sufrido ya unas cuentas “riadas” pero que mantienen como “la más gorda” la del 15 de septiembre de 2015, curiosamente el miércoles cumplió un lustro. A diferencia de aquel día nadie “navegó” por Llano Ponte, pero la calle se anegó igual.

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