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Estreno nacional en el Niemeyer de una obra teatral sobre Chéjov

“L’Om Imprebís” lleva a la escena avilesina el montaje titulado “Tu mano en la mía”

Víctor Luque, José Manuel Casany, Santiago Sánchez y Rebeca Valls, ayer, en el Niemeyer. Mara Villamuza

En “Tu mano en la mía” salen el dramaturgo Antón Chéjov (José Manuel Casany) y Olga Knipper (Rebeca Valls). El primero es el inventor del teatro moderno y la segunda, la actriz que le dio forma. “Estoy convencido de que sin Knipper, Chéjov no hubiera escrito ni ‘Las tres hermanas’, ni ‘El jardín de los cerezos’”. Esto lo dijo Santiago Sánchez, el director de la prestigiosa compañía valenciana “L’Om Imprebís” y del espectáculo que se estrena en España mañana viernes (20.00 horas) en el auditorio del Niemeyer, el segundo de la temporada otoñal tras “Tan noble reina como eres”, de “Luz de Gas” y Jorge Moreno. “En esta obra me emociono más de lo normal”, confesó Casany.

Antonio Ripoll, el programador de Escena Avilés, el ciclo que asocia las producciones que se ven tanto en el teatro Palacio Valdés como en el complejo cultural de la ría, se encargó de presentar a los contendientes de “esta historia verdadera que Carol Rocamora extrajo al 95 por ciento de las cartas que se enviaron los dos a lo largo de los pocos años que compartieron vida”, apostilló Sánchez, que en Avilés estrenó hace siete años “Un obús en el corazón”, el primer Wajdi Mouawad -el de “Incendios”- en español, la reválida de Hovik Keuchkerian como actor dramático, mucho antes de “Antidisturbios”, mucho antes de todo. “Este montaje lo seguimos haciendo después de tanto tiempo”, apostilló Sánchez que centró su intervención en la presentación de “Tu mano en la mía” en la belleza clara del teatro sobre las demás artes. “Al teatro no le vence el ‘streaming’”, destacó en referencia a lo que tanto Chéjov como Knipper hicieron en el Teatro del Arte, la primera factoría de arte dramático donde la verdad vencía la apoteosis de la declamación.

“Se conoce a Stanislavski y a Nemiróvich-Dánchenko como sus fundadores, pero se conoce menos que Knipper se encargó de dirigirlo durante cuarenta años, tras ellos dos, que fue una de las 39 personas que lo fundaron”, reivindicó Rebeca Valls, que da aliento, corazón y vida primero a la que fue novia de Chéjov y luego su mujer: entre una cosa se cruzaron las 400 cartas que sirven de base para una función que se estrenó en Broadway y en Londres y en París y el propio Sánchez hizo en Perú. “¿Qué fuerza tiene el teatro para conectarnos con la vida?”, se preguntó Sánchez. Porque en “Tu mano en la mía” se habla de teatro, pero también de vida, de la historia de amor que compartieron, de las conexiones sentimentales y sensuales que llevaron a cabo los dos artistas.

El juego escénico que plantea Carol Rocamora lo hace a partir de las palabras ciertas del dramaturgo ruso que murió a los 44 años víctima de la tuberculosis. “Hacer cualquier personaje de Chéjov es un reto, interpretar al propio Chéjov, desde luego, un atrevimiento”, explicó el protagonista del drama. Su compañera sobre la escena tuvo el camino menos hollado para crear a su Olga Knipper. “Fue la referencia vital de Chéjov, pero todo está en las cartas. La base de la función son las cartas. Lo que interpretamos es su propia intimidad: allí está ella y allí está él”, destacó Valls.

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