Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El aluminio asturiano teme perder el último tren: “Si hay inversores, que salgan a la luz”

El comité de la aluminera de Avilés envía una carta a la Ministra de Industria instándola a “reparar el daño derivado de su dejación en la venta de la factoría”

Asturias reaviva el clamor para salvar su sector del aluminio: centenares de personas se concentran en Oviedo al grito de "Alcoa no se cierra"

Para ver este vídeo suscríbete a La Nueva España o inicia sesión si ya eres suscriptor.

Asturias reaviva el clamor para salvar su sector del aluminio: centenares de personas se concentran en Oviedo al grito de "Alcoa no se cierra" Francisco L. Jiménez

Cuanto más se oscurece el futuro del sector asturiano del aluminio, el que tiene como pilar la antigua fábrica de Alcoa en Avilés, más se vuelven los ojos a la única luz que parece brillar en el horizonte: la supuesta existencia de inversores interesados en adquirir la planta y reanudar la actividad aunque sea renunciando a las series de electrolisis, cuyo funcionamiento está hipotecado por el precio de la electricidad. Si esos inversores a los que alude sin mayor concreción el Ministerio de Industria –y de los que se hace eco el Gobierno de Asturias– existen o si son cantos de sirena es la duda que carcome a los trabajadores de una empresa que tienen motivos sobrados para desconfiar de todo: en tres años su empresa ha tenido tres propietarios y con cada uno de ellos la situación ha ido de mal en peor.

Es por eso que ayer, en el transcurso de una manifestación convocada en Oviedo para reivindicar soluciones a la crisis del aluminio y secundada por medio millar de personas, la ministra de Industria, Reyes Maroto, estaba en todas las bocas y en el encabezado de una carta entregada en mano a la delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa, para requerir, según explicó Damián Manzano, secretario general de la federación de Industria de CC OO de Asturias, “que Maroto descubra las cartas, que explique su plan para salvar Alu Ibérica y que dé a conocer qué hay de cierto en los inversores de los que habla”.

23

Centenares de personas se concentran en Oviedo al grito de "Alcoa no se cierra" L. M. / F. L. J.

El presidente del comité de Alu Ibérica, José Manuel Gómez de la Uz (CC OO), instó a la ministra Maroto a “reparar el daño derivado de su dejación en el proceso de venta de las fábricas de Alcoa” y manifestó que “aún estamos a tiempo de arreglar la situación, empezando por poner sobre la mesa lo que hay de cierto en materia de inversores”.

"Aún estamos a tiempo de buscar una solución, empezando por poner sobre la mesa quién son los inversores que se han interesado por la empresa"

José Manuel Gómez de la Uz - Presidente del comité de trabajadores de Alu Ibérica

decoration

Mientras una comitiva sindical entregaba la misiva, delante de la sede de la Delegación del Gobierno se juntó medio millar de personas unidas por el lema “Alcoa no se cierre”, el mismo que presidió hace tres años la gran manifestación celebrada en Avilés (50.000 personas), también un 8 de noviembre y con el mismo objetivo: despejar los nubarrones que oscurecen el futuro del sector del aluminio. “Llevamos tres años de lucha y estamos peor que nunca”, lamentó Manzano.

Los manifestantes, ya de camino a la sede de la presidencia del Gobierno de Asturias para hacer llegar a oídos del presidente Barbón el malestar del sector, corearon consignas contra la Ministra (“Si no hay solución, Maroto dimisión”), alusivas a los presidentes de los gobiernos central y autonómico (“Sánchez, Barbón, aluminio solución”) y críticas con Alcoa, la empresa que puso en marcha con una venta presuntamente fraudulenta un culebrón cuyo final puede ser traumático para el tejido industrial asturiano. Barbón, finalmente, rechazó reunirse con los delegados sindicales, que le afearon su conducta: “El Presidente, una vez más, demuestra que carece de sensibilidad y de capacidad de liderazgo para encauzar una solución al conflicto del aluminio”, recriminó Gómez de la Uz.

Industria, sobre los inversores: “Ellos marcan los tiempos”

En ausencia de palabras de Barbón, fue el consejero de Industria del Principado, Enrique Fernández, quien ayer habló de la actualidad de Alu Ibérica. El Consejero aseguró que el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ya tiene en su poder (y se supone que ha iniciado su tramitación) el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afectará a 247 trabajadores de la planta de Alu Ibérica en Avilés durante un periodo de seis meses. En declaraciones a los periodistas en un acto matinal, Fernández señaló que la Consejería “trabaja en acelerar los trámites” para que los trabajadores, que llevan sin cobrar desde el pasado mes de agosto, puedan recibir cuanto antes las prestaciones económicas que lleva aparejado el ERTE “y esperar con algo más de tranquilidad la llegada de futuros inversores”.

En otro orden de cosas, el Consejero añadió que el Gobierno asturiano sigue trabajando en la búsqueda de nuevos inversores, pero a renglón seguido puntualizó que “son ellos los que marcan los tiempos, no podemos coger por la oreja a un inversor para hacerse con la planta de Avilés”. El objetivo, aseguró Fernández, es “encontrar el proyecto más solvente y que garantice un mayor número de empleos”.

El Consejero reiteró que la plantilla de la empresa es “víctima de un comportamiento de mala fe por parte de Alcoa”, anterior propietaria de la factoría, como demuestran las actuaciones judiciales en marcha que apuntan “de forma cada vez más clara” a que la multinacional y otras “empresas cómplices” son responsables de un plan “para cesar la producción de aluminio en Asturias y Galicia”.

También aludieron a Alcoa y sus empresas sucesoras (Parter Capital y Grupo Industrial Riesgo) los líderes sindicales que, como Damián Manzano, expresaron su deseo de que “los responsables de haber llevado la fábrica de aluminio a su actual estado lo paguen lo más caro posible”.

Asturias reaviva el clamor para salvar su sector del aluminio: centenares de personas se concentran en Oviedo al grito de "Alcoa no se cierra"

El secretario regional de CC OO, José Manuel Zapico, tiró por elevación y reclamó de los gobiernos “liderazgo en el caso del asturiano para revertir los problemas que amenazan a la industria regional y acción política en el caso del Gobierno central para evitar que la industria se quede en el camino, empezando por la adopción de medidas que favorezcan la competitividad energética”. A juicio de Zapico, “hay condiciones para la actividad industrial, incluida la del sector del aluminio; lo que hace falta es voluntad política”.

Jenaro Martínez Paramio, secretario de la federación de Industria, Construcción y Agro de la UGT (FICA-UGT), redundó en la idea de que “llegado a un punto en el que Alu Ibérica está peor que nunca, los responsables de habernos traído hasta aquí deben poner todas las cartas sobre la mesa y propiciar una venta fiable de la fábrica”.

El secretario de Acción Sindical y Salud Laboral de la federación estatal de Industria de USO, Raúl Montoya González, desplazado a Oviedo para unirse a la marcha de ayer, apeló a la “unidad sindical” y abogó por “una solución industrial impulsadas desde los gobiernos”, toda vez, recalcó, que “las batallas judiciales y laborales libradas por los sindicatos han sido encarriladas”.

Con esos deseos finalizó la manifestación, valorada por los organizadores como “exitosa y útil para mantener alta la moral”. “Porque estamos heridos, pero no muertos”, sentenció el presidente del comité de empresa de Alu Ibérica.

Compartir el artículo

stats