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Raúl Medina, director del Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria: “La pérdida de arena es un problema de todos, hay que hacer un plan de futuro”

“Cuando cesaron los aportes de áridos del Nalón, las dunas retrocedieron; antes crecían pese a los dragados en el puerto de Avilés”

Raúl Medina, el miércoles pasado, en el palacio de Ferrera.

El doctor ingeniero de Caminos y Puertos Raúl Medina dirige desde 2011 el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria). Ha desarrollado herramientas y metodologías que se utilizan actualmente en muchos países alrededor del mundo, incluyendo el Sistema de Modelado Costero (SMC). Por su actividad investigadora, ha recibido dos veces el Premio Nacional de Medio Ambiente. Medina participó en la Jornada de Dragado que organizó esta semana la Autoridad Portuaria de Avilés. El IHCantabria ha realizado varios estudios para el Puerto relacionados con la dinámica sedimentaria en la playa de Salinas y su entorno y con los niveles de contaminación en la ría.

–¿Cuál es a su modo de ver el mensaje final de estas jornadas?

–Lo que ha quedado claro es que son múltiples los elementos que inciden en la pérdida de arena de la playa de Salinas. Los hay de carácter general y de carácter local. Desde mi punto de vista, el más importante es de carácter global. Durante muchos años recibíamos mucha arena del Nalón, de los dragados que se hacían en San Esteban. Se dragaban más de un millón de metros cúbicos de arena y se vertían a un sitio que llegaba a la playa de Salinas. Y las dunas crecieron. Durante los años 70 y 80, cuando los dragados del Nalón eran muy importantes, las dunas estaban creciendo, a pesar de que se dragaba en el puerto de Avilés. Cuando cesa ese aporte del Nalón, las dunas retroceden.

–¿Y cuáles son los elementos locales a los que se refiere?

–Hay tres que influyen en ese retroceso de las dunas: el propio paseo de Salinas (el muro que refleja la arena), la ocupación de la duna y el dragado. Todo interviene, cada uno en una medida.

–Los estudios constatan que el nivel de contaminación en el material dragado en la ría impide su devolución a la playa, lo que complica los aportes de áridos a Salinas.

–El mensaje que quiero dejar claro es que vivimos una realidad histórica, la que nos toca vivir. Tenemos una herencia del pasado, minera, de unos usos y de una contaminación que entonces no era relevante y que ahora padecemos; una actividad que hizo que llegara mucha arena, que ahora no llega; una actividad que contaminaba y que nos ha dejado sedimentos contaminados. Eso es una realidad que afecta a todos: al Puerto de Avilés, a Costas, a todas las instituciones. No nos queda más remedio que aceptar nuestro pasado y luchar por un futuro, y ese futuro hay que definirlo entre todas las administraciones.

–Pide consensos.

–No es solo un problema del Puerto o de la Consejería de Medio Ambiente, es de todas las instituciones, que tienen que sentarse juntas y hacer un plan de futuro de largo plazo. ¿Cómo queremos que sean las dunas dentro de 30, 50 años, cómo queremos que sea la calidad de los sedimentos? Y con todo eso hay que hacer un plan conjunto donde cada uno, con sus competencias y responsabilidades, ataque los problemas. Hay que luchar contra las fuentes de contaminación. Hoy ya no tenemos excusa para que haya fuentes contaminantes. La contaminación tiene que ser cero. Y aún así nos quedará la que ya está en los sedimentos, que también hay que limpiar y biodegradar. Hay que luchar juntos por la mejor playa de Salinas y por la no contaminación de los sedimentos de Avilés. El mensaje no puede ser la culpa es tuya o mía, hay que ir juntos por ese camino común.

–Y a todo esto se suma el cambio climático, que no se puede perder de vista.

–Independientemente de que tuviéramos arenas no contaminadas o que no hubiera una erosión de fondo, tenemos un cambio climático. Hemos estimado que para 2050, con los ratios que tenemos hoy en día, habrá un retroceso de unos 12 metros de la duna y que se añade al que ya tenemos por la no llegada de sedimentos. De ahí que haya que tener en cuenta el largo plazo. Y ese retroceso no se dará solo en Salinas, será el mismo en la playa de Xagó. Lo que ocurre es que en la de Xagó, como no está tan antropizada, se va a notar menos. En la zona de Salinas se nota más porque hay casas construidas y un muro. Eso retroceso significa que la playa desaparecerá en la zona de Salinas, que el agua va a estar chocando contra el muro y provocará erosiones locales. El efecto es el mismo , pero es más pernicioso en la playa de Salinas que en la de Xagó.

–¿Otros puertos españoles tienen problemas similares al de Avilés con los dragados?

–Todos los puertos interiores están protegidos del oleaje y el precio que hay que pagar es que hay sedimentación y hay que dragar. Todos tienen un problema similar, pero las circunstancias son distintas: en Santander se draga y se vierte en la playa para no perder ni un grano de arena, en Huelva también tienen nivel de contaminación y lo pasan a recintos. Hay un problema común en los puertos interiores con necesidad de dragado, pero las soluciones son diferentes porque la realidad de cada sitio es diferente.

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