Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La dueña de Azsa paraliza la producción en su planta de Italia por el coste energético

Alerta entre la plantilla de la fábrica avilesina por temor a que continúe el alza del precio de la luz y provoque más recortes que afecten al empleo

Instalaciones de Asturiana de Zinc (Azsa) en San Juan de Nieva.

Glencore, el conglomerado de empresas suizo propietario de Asturiana de Zinc (Azsa), comunicó ayer que su planta de Cerdeña (Italia) dejará de producir a finales de diciembre. La razón es el elevado coste de la energía, y la producción se mantendrá paralizada “hasta que haya un cambio significativo en los precios del mercado energético”, puntualizó la compañía. La planta italiana es similar a la de Azsa en San Juan de Nieva, que ya produce en pérdidas. De ahí que el anuncio de Glencore haya hecho saltar las alarmas en la planta avilesina, donde la plantilla teme que se aplique la misma medida dentro de unos meses si no se pone coto al alza de precio de la energía.

La instalación de Asturiana de Zinc en San Juan de Nieva está reconocida dentro de la multinacional Glencore “como una de las plantas de cinc electrolítico más eficientes del mundo, con mejor aprovechamiento de los recursos naturales y de la energía”. El temor es que el coste energético hunda las cifras récord de producción que se habían registrado hasta mediados de año, una vez que la dirección de la fábrica ha decidido reducir producción tratando de evitar, en la medida de lo posible, las horas punta del precio de la luz.

La compañía propietaria de Asturiana de Zinc cotiza en la Bolsa Londres, lo que significa que le es imposible trasladar a sus clientes el encarecimiento del coste energético. Glencore explicó en un comunicado que la decisión de parar la producción en la planta italiana, “se tomó debido a los desproporcionados precios de la energía experimentados en Italia y en el resto de Europa desde principios de este año. Al ser una industria con un alto consumo energético, Portovesme SRL depende en gran medida de unos precios de la electricidad competitivos y estables”. Esta medida afecta a unos 400 empleados directos y de empresas auxiliares. Pero la compañía fue clara en su comunicado al señalar que la planta italiana “continuará monitorizando la situación del mercado energético italiano para reevaluar su decisión tan pronto como las condiciones del precio de la energía lo permitan”.

El incremento de los precios del mercado de la electricidad en los últimos meses ha sido similar entre España e Italia, pero fue la dirección de la planta asentada en San Juan de Nieva la primera en anunciar una reducción de la producción en las horas en las que el coste energético es más elevado. La medida no afecta de momento al empleo, pero desde el sindicato SITAZ se matizó que “esto es de momento. Si se mantiene en el tiempo el elevado coste energético, las cosas pueden cambiar. Necesitamos una tarifa competitiva que no nos aboque a una situación traumática”.

Compartir el artículo

stats