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La demolición de las baterías de coque, ya desbloqueada, empezará en febrero

La sociedad estatal Sepides adjudica definitivamente a Erri Berri-Afesa el contrato que permitirá habilitar suelo industrial en la vieja coquería

Panorámica de las antiguas baterías de coque y los suelos que serán liberados. | Mara Villamuza.

La UTE vasco-navarra Erri Berri-Afesa es la adjudicataria definitiva del contrato para la demolición y el desmantelamiento de las antiguas baterías de coque en Avilés. Sepides, el grupo de promoción empresarial y gestión inmobiliaria integrado en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), calcula que a finales de febrero ya puedan comenzar los trabajos sobre el terreno. El plazo de ejecución es de 18 meses.

La adjudicación de las tareas para liberar los suelos de las antiguas baterías de coque se complicó más de lo esperado al anularse la primera de las adjudicaciones, realizada el pasado verano. La compañía Erri Berri recurrió ante el Tribunal de Contratos, dependiente del Ministerio de Hacienda, la adjudicación a la UTE vasco-asturiana Lezama-Los Álamos alegando una amplia batería de supuestas ilegalidades. Una de ellas era que se había incumplido la Ley de Contratación del Sector Público, ya que una persona que redactó el pliego había formado parte de la mesa de contratación y realizado el informe técnico de valoración. También planteó que “la valoración de las ofertas técnicas se hizo primando aspectos que únicamente la UTE” Lezama-Los Álamos “podía conocer” y relacionada con el conocimiento del emplazamiento.

La sentencia fue favorable a la empresa navarra, por lo que se anuló todo el procedimiento y hubo que volver a empezar. A la nueva licitación se volvieron a presentar las mismas empresas: Lezama-Los Álamos, Eiffage Infraestructuras y Erri Berri, en esta ocasión en alianza con Afesa Medio Ambiente.

La sociedad navarra y su socia presentaron la mejor oferta económica: 2,85 millones de euros, la diferencia entre el coste del proyecto y obra (12,7 millones) y lo que se obtendrá por la enajenación de materiales y residuos (9,84 millones). Pero resultó llamativo que esta propuesta económica fuera muy inferior a la de su principal competidora, la UTE Lezama-Los Álamos, que presentó 6,14 millones (su sobre incluía 13,29 millones por el proyecto y obra y 7,15 por la venta de los materiales).

Esta diferencia de cuatro millones a la baja obligó a Erri Berri-Afesa a justificar su propuesta. Fuentes de Sepides explicaron que “tras analizar la información, todo está en orden y se realiza la adjudicación definitiva”. Ahora se abre un plazo de 15 días hábiles por si alguna de las otras empresas quiere recurrir. Si la adjudicación se da por buena, se abre otro plazo de 15 días máximo para la firma del contrato, y después un mes para que la empresa presente el plan de demolición. La previsión es que a finales de febrero empiecen las labores sobre el terreno.

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