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Windar Renovables pospone su salida a Bolsa al primer semestre del próximo año

La compañía avilesina, con una valoración preliminar de entre 800 y 1.000 millones, acudirá al mercado para impulsar su plan de expansión

Acopio de tramos de torres eólicas en el puerto de Avilés. Mara Villamuza

Windar Renovables, del grupo avilesino Daniel Alonso, ha decidido posponer su salida a Bolsa para el primer semestre del próximo año, sin precisar aún la fecha. Dependerá de la firma de varios contratos pendientes de concretar y de la evolución de la renta variable, según confirmaron distintas fuentes. La valoración actual del fabricante de torres eólicas en tierra (onshore) y marinas (offshore), además de estructuras soporte de aerogeneradores marinos, oscila entre los 800 y los 1.000 millones de euros.

La compañía nació en 2007 de la mano de Gamesa para la fabricación de torres eólicas terrestres. En la actualidad, Windar está participada mayoritariamente, en un 67 por ciento, por el grupo Daniel Alonso, mientras que Siemens Gamesa controla el 32 por ciento restante. La sociedad se ha convertido en líder mundial en eólica marina y está posicionada entre los grandes referentes en la terrestre. Cuenta con plantas de fabricación en España (Asturias, Navarra y Andalucía, además de la sociedad con Navantia en Ferrol), India, Brasil, México y Rusia.

Los preparativos para salir a Bolsa ya comenzaron en Windar en los primeros meses de este año, con la vista puesta en este próximo mes de diciembre. De hecho, durante los pasados meses estivales ya se realizaron varias operaciones y movimientos tanto internos como externos encaminados a la puesta de largo en el mercado continuo. Uno de ellos, quizás el más llamativo en los mercados, fue la conversión de sociedad responsable limitada a sociedad anónima. Este paso se tradujo como la confirmación de las pretensiones de la compañía asturiana, que incluso a día de hoy sigue sin oficializar sus planes haciéndolos públicos.

Las fuentes consultadas indicaron que, al menos de momento, no se piensa en una salida a Bolsa con una ampliación de capital, sino que los socios de Windar pondrán en el mercado acciones ya existentes.

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Las fuentes consultadas indicaron que, al menos de momento, no se piensa en una salida a Bolsa con una ampliación de capital, sino que los socios de Windar pondrán en el mercado acciones ya existentes. En un principio lo que está sobre la mesa es salir con un 25 por ciento de acciones, que es el mínimo que existe la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Pero las mismas fuentes también indicaron que ese porcentaje aún está por cerrar, pendiente de la acogida y la demanda que se vislumbre cuando llegue el momento.

La decisión de salir al mercado continuo está directamente relacionada con el plan de crecimiento internacional de Windar, que “es muy ambicioso”, siempre según las mismas fuentes. Pese a los vaivenes en los mercados y la incertidumbre económica, todo apunta a que el sector de las energías renovables tendrá un crecimiento exponencial en todo el mundo en los próximos años de la mano de la transición energética, ligada al cambio climático. Y Windar Renovables está bien posicionada para atender la demanda con su implantación en los tres continentes en los que ya tiene plantas productivas.

Si la escalada del coste energético para el proceso de fabricación afecta a la sociedad igual que al resto de empresas españolas, Windar Renovables supo y pudo esquivar mejor que otras compañías el impacto por la pandemia del covid-19, pese a las dificultades que vivieron en algunas de sus instalaciones, como ocurrió en Brasil.

Los últimos contratos

Windar Renovables ha suscrito tres contratos a lo largo de este año con Iberdrola que le aseguran cargo de trabajo hasta 2023. Se trata del parque eólico marino francés “Saint-Brieuc” (en alianza con Navantia), el estadounidense “Vineyard Wind” (84 cimentaciones para el primer proyecto de eólica marina de Iberdrola en Estados Unidos), y 50 estructuras de transición que se fabricarán íntegramente en los talleres avilesinos para el parque “Baltic Eagle”. A estos hay que sumar la carga de trabajo que aporte Siemens Gamesa además de otros contratos que aún están en proceso de negociación y que se podrían consolidar en los próximos meses, según las fuentes consultadas.

La compañía tiene capacidad para construir al año 5.500 tramos de torres eólicas en sus instalaciones para atender la demanda de cualquier país del mundo. De las fábricas en Avilés han salido torres con destino a los parques eólicos marinos de Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. Y la asociación estratégica con Navantia ha permitido a Windar posicionarse también en la fabricación de subestructuras “offshore”.

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