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La final de la liga de rap estilo libre llega a Avilés: la explosión de los juglares del siglo XXI

La cita, con todas las entradas agotadas, reunirá a los mejores “freestylers” del país, entre ellos la gran estrella del momento, el asturiano “Gazir”

“Gazir”, en una de sus últimas competiciones. Efe

Son los trovadores o los juglares del siglo XXI. Su disciplina, la de soltar rimas improvisadas en batallas contra otros raperos, bate récords de audiencia y beneficios. Las llamadas “batallas de gallos” se consideran ya uno de los pilares culturales de la “generación Z”. Este fin de semana, el pabellón de la Magdalena de Avilés acogerá la final de la liga FMS –como se denomina este tipo de circuitos de competición–, donde se citarán los doce raperos más conocidos del país, entre los que se encuentra el asturiano Gabriel Sánchez “Gazir”.

Gazir, uno de los grandes de las batallas de gallos españolas, participó el pasado sábado en la Red Bull Batalla Internacional que se celebró en Chile, donde obtuvo el tercer puesto. Hace más de una semana que se agotaron las localidades para la competición de Avilés.

Además de “Gazir”, estarán presentes en las batallas “Chuty”, “Skone”, “Sweetpain”, “Mnak”, “Zasko”, “Mr. Ego”, “Tirpa”, “Blon”, y Sara Socas y “Elekipo”. “Chuty” es tricampeón y volverá a las tablas en Avilés. Esta quinta temporada en España está organizada por Urban Roosters. Después de un año de restricciones, el público volverá a estar presente.

El asturiano “Gazir” reconoce que le enorgullece “muchísimo” ver su nombre en la lista de los campeones nacionales de España y poder competir con contra ellos. “Todos son leyendas. Es una forma de trascender, y sé que es algo que me va a ayudar el resto de mi vida. Es algo que queda para la posteridad”, subraya.

Elekipo.

Tras la tercera posición en Chile reconoce que uno de los grandes rivales en el plano internacional es “Aczino”. “Siempre que he tenido un encuentro con él han quedado batallas épicas. Lo mismo con ‘Klan’. Competir contra ‘Skone’ también me suele gustar”, señalaba poco antes del último campeonato internacional.

Cuando se le pregunta por la clave de su éxito, el joven “freestyler” lo tiene claro: “Creo que tiene que ver más con mi persona. He aprendido a gestionar mis emociones y el impacto mediático que causa mi carrera artística”.

“Gazir” reconoce que ha sido fundamental, en este ámbito, ser capaz de canalizar en cada momento la presión, la ansiedad y el estrés que acompaña a la competición para usarlo todo a su favor en lugar de convertirse en un obstáculo. “Si nos referimos más al plano competitivo, creo que durante todo este tiempo he desarrollado mis armas, pero ahora he aprendido a usarlas mejor. No hago más que antes, pero consigo más con menos, siempre fiel a mi estilo”, subraya.

La primera competición de “Gazir”, nacido en Oviedo, fue en el bar El Malecón en Avilés, donde consiguió superar dos rondas. Ahora regresa al lugar donde dio sus primeros pasos para intentar hacerse con otro título. “Gazir” define su estilo por su ingenio y capacidad para relacionar ideas rápidamente. Está recién llegado desde Chile, donde el pasado fin de semana alcanzó la tercera posición en la liga nacional de “freestyle” del país. Lo suyo es éxito tras éxito.

Chuty.

Chuty.

A “Gazir”, como a otros tantos jóvenes que se han profesionalizado en su disciplina, les toca lidiar con un entorno muy competitivo donde el nivel de autoexigencia y la presión va a más. No en vano son las estrellas de una industrias con audiencias millonarias, que en algunos caso nada tiene que envidiar a las del fútbol, por citar un entretenimiento de masas.

El número de visualizaciones de las jornadas de la FMS indica que cuentan con más espectadores que muchos de los partidos de La Liga en la televisión tradicional en abierto. Si dos equipos con la tradición de, por ejemplo, el Athletic de Bilbao y el Real Betis consiguen reunir a poco más de seiscientas mil personas ante el televisor, el enfrentamiento entre los raperos “Bnet” y “Gazir” el pasado mes de marzo superó los cinco millones de reproducciones en Youtube.

Su audiencia también triplica a la de otra competición de reciente cuño y target similar, la Liga Profesional de Videojuegos.

Sara Socas.

Los eventos de “freestyle” consiguen llenar estadios, como las grandes estrellas de la música. Sus seguidores en redes sociales se cuentan por millones, las editoriales se pegan por los derechos de sus obras y las marcas comerciales ven en su talento y carisma la oportunidad de conectar con aquellos que se resisten a seguir los pasos de sus padres en lo que a hábitos de consumo se refiere.

Nunca ha habido un mejor momento para ser “freestyler” que el actual. Con una comunidad superior a los 20 millones de seguidores, a pocos días del gran evento de Avilés, el crecimiento de este fenómeno ha superado cualquier expectativa.

Los número cantan. Entre 2016 y 2019, Urban Roosters, organizadora de este tipo de eventos, pasó de facturar 20.000 euros a casi dos millones y medio de euros anuales. “Ahora son las marcas las que nos buscan”, reconocen los “freestylers”, convertidos ya en fenómeno de masas.

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