Ha fallecido esta tarde en el hospital de San Agustín de Avilés a los 76 años de edad Fernando Fueyo, uno de los mejores ilustradores de naturaleza de este país, considerado por la crítica entre los artistas de mayor renombre en su campo a nivel europeo y artífice gráfico de destacadas campañas del conservacionismo español. Fueyo, designado “Asturiano del mes” de LA NUEVA ESPAÑA en febrero de 2006, miembro de una familia de perdedores de la guerra civil española, nació de manera circunstancial en la provincia leridana, aunque pasó su infancia en la localidad llanisca de Parres, criado por su abuela.

Sus exposiciones han viajado por Madrid, Oviedo, Tenerife, Lisboa y Valencia, en España; Dusseldorf y Colonia, en Alemania; Fukushima y Sendai, en Japón, y sus trabajos artísticos se han centrado en gran parte sobre el patrimonio histórico-artístico. Fue autor además de la imagen gráfica de numerosas campañas de protección medioambiental y publicó varios libros, entre los que destacan “Árboles Notables de Asturias” (1999), “La Historia Cautiva” (2001), “El Mundo de Atapuerca” (2004), “Asturias, País del Agua” (2005), “La Historia de la Vida y el Hombre” (2009) y “La Espiga del tiempo” (2010).

En los últimos años fueron habituales sus colaboraciones con Juan Luis Arzuaga, codirector de las excavaciones del yacimiento de Atapuerca, en Burgos. Antes había sido ilustrador de la revista “Quercus”, de la que fue director otro de los ilustres del ecologismo asturiano, Benigno Varillas, y sus dibujos habían sido habituales en las publicaciones del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS), organización liderada por Roberto Hartasánchez.

El artista asturiano recién fallecido recibió varios premios nacionales e internacionales. Fue dos veces galardonado con el Premio Internacional de la Sociedad Científica de la Ciencia y la Ilustración, y premio de la Sociedad Geográfica Española.

Recientemente, uno de sus dibujos sobre el hallazgo del enterramiento humano más antiguo hallado en Africa, el de un niño de hace 78.000 años, apareció en la revista Nature y fue utilizado en una exposición en el Museo del Louvre. Fueyo había visitado África en compañía de Asrsuaga y de ese viaje conservaba un amplio bloc de dibujos que le sirvieron para recrear ese enterramiento, en el que aparecía un cuerpo humano de corta edad, recostado sobre el lado derecho, sobre una especie de almohada de hierbas y cubierto por una piel de animal a modo de sudario.