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Bulgaria y Turquía se suman a los países de destino de los fertilizantes de Trasona

Fertiberia amplía el catálogo de abonos e incrementa los productos que las térmicas utilizan para reducir las emisiones de contaminantes

Contenedor de Adblue en el muelle de Valliniello. | Mara Villamuza

La planta corverana del grupo industrial químico Fertiberia ha cerrado el año ampliando su catálogo de abonos, pero también con la suma de dos nuevos países a la lista de destino de sus productos. A Irlanda, Reino Unido y Escandinavia este año pasado se han incorporado Bulgaria, Turquía y Malta. La fábrica de Trasona distribuye equitativamente, sus abonos entre los mercados nacional y europeo: la mitad se queda en las granjas de las dos castillas, principalmente, y el resto se embarca en los muelles de Avilés.

¿Y qué se embarca? El producto más vendido de la fábrica de Trasona es nitrosulfato amónico (NSA), un abono químico que aporta nitrógeno y azufre al suelo y que es muy demandado por el mercado extranjero. En 2021, Fertiberia ha materializado su plan de diversificación de tal modo que ha incorporado a su catálogo de oferta fertilizantes agronómicamente más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. Los responsables de la fábrica de Trasona mencionan, en este sentido, el nitrato amónico cálcico (NAC 27) con inhibidor y el nitrosulfato amónico con magnesio, que es lo que en Fertiberia llaman NSA con Mg.

Precisamente, reconocen los representantes de la multinacional química, en la nueva línea de producción de NSA, en 2021 se terminaron las fases de ingeniería, adquisición de equipos e inicio del montaje de tal modo, que la compañía espera que esta ampliación y su correspondiente puesta en marcha esté lista para mediados de este mismo año. La inversión total de dinero en Trasona superará al final los 12 millones de euros.

Se da la circunstancia de que el Plan Operativo Anual (el proyecto de trabajo para cada ejercicio) se ha cumplido ce por be a lo largo del año que acaba de terminar “a pesar de las dificultades presentadas por la pandemia covid 19 y de los diferentes problemas logísticos a nivel mundial en el aprovisionamiento de ciertas materias primas y de repuestos mecánicos”, según señalaron fuentes oficiales.

Estas mismas fuentes destacan como novedad del ejercicio el incremento hasta el 10 por ciento de los productos químicos no fertilizantes, es decir, la fábrica de Trasona ha ampliado su oferta de elementos que requieren otras industrias, principalmente, para reducir sus particulares emisiones de gases de efecto invernadero. Sobre todos ellos, los responsables de la fábrica señalan tanto el ácido nítrico como la solución amoniacal. Pese a este incremento de productos industriales, la fábrica de fertilizantes de la comarca de Avilés sigue siendo “eminentemente de abonos”.

Todos estos objetivos los han conseguido los responsables de la compañía y sus trabajadores con una reducción del índice de frecuencia de accidentes en más de un 30 por ciento así como un fuerte descenso en su gravedad. Y esto es así porque la multinacional comenzó el pasado año “un proyecto para convertir al Grupo Fertiberia también en un referente”.

Fertiberia pertenece actualmente al fondo de capital Triton Partners, que es la matriz de inversiones internacionales establecida en las islas del canal de La Mancha. Los dueños se hicieron con el control del grupo químico que había puesto a la venta la familia Villar Mir.

En la fábrica de Trasona trabajan actualmente alrededor de 150 personas. La edad media de la plantilla es muy baja como consecuencia de una política de personal llevada a cabo en los años pasados destinada a rejuvenecer los equipos. La dirección la detenta Jesús Alberto González.

El depósito de los muelles de Valliniello empieza recibir adblue

El depósito de 12.000 toneladas que la multinacional Fertiberia puso en marcha a finales del pasado año 2019 en los muelles de Valliniello en un principio estaba destinado a garantizar el suministro ácido sulfúrico, que es la principal materia prima que consume la fábrica de Trasona.

Ahora, desde este mes, sirve también para almacenar adblue, que es una solución acuosa de urea, un compuesto químico presente, sobre todo, en la orina que sirve para atenuar los gases de efecto invernadero de los coches que funcionan con diesel, principalmente, el óxido de nitrógeno.

Este producto que fabrica la empresa Fertiberia en sus instalaciones de Palos, en Huelva, y también en las de Sagunto, en Castellón, no es tóxico, pero sí corrosivo. La empresa ha decidido distribuir este nuevo producto también desde Avilés y esta misma semana concluyó su operación portuaria al respecto.

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