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Marta Álvarez Presidenta del Club Natación Avilés

“Tenemos capacidad para crecer en número, en nivel y en presencia social”

“El club cuenta con dos técnicos muy cualificados; en Avilés siempre se ha trabajado muy bien y a largo plazo”

Marta Álvarez, en la piscina de La Magdalena. | Mara Villamuza

La vida de Marta Álvarez (Avilés, 1973) ha girado siempre en torno a la piscina de La Magdalena, primero como nadadora y después como madre de nadadora. Química que trabaja en calidad medioambiental, ahora ha asumido el reto de ponerse al frente del Club Natación de Avilés, como cabeza visible de la nueva directiva. Ellos serán los encargados de pilotar la salida de la pandemia y de afrontar nuevos retos, como el ensanchamiento de la base social.

–¿Por qué decidió subirse a este barco?

–La directiva anterior llevaba ocho años y estaba cansada, así que un grupo de personas que teníamos vinculación con el club desde hace muchos años decidimos dar el paso, aun conscientes de que no es un trabajo fácil en un club mediano-grande como este. He sido nadadora, técnico del equipo master y de la Federación asturiana, hasta que me desvinculé por temas profesionales. También soy madre de nadadora (de Lola Hurlé Álvarez, de 13 años).

–¿Cómo ha sido el aterrizaje?

–Hay que lidiar con muchos aspectos del día a día, económicos, de instalaciones, de socios, padres... estamos poniéndonos al día y estudiando datos, porque uno de nuestros objetivos es mantener la viabilidad económicamente y que el club siga saneado a largo plazo.

–¿Qué presupuesto maneja el club?

–En torno a los 90.000 euros.

–Llegar en plena sexta ola del covid no parece un escenario muy favorable.

–El covid nos ha hecho cancelar el Trofeo de La Magdalena, que tiene muy buena entrada en el calendario de la natación española, muy buena aceptación entre los clubes de fuera. Solemos reunir a 200 o 300 personas de fuera. Estuvimos hasta el último momento esperando a ver si podía celebrarse, pero diez días antes quedó suspendido. Ahora estamos centrados en el Trofeo de Avilés, que sería en abril. Esperamos que se pueda celebrar, porque los chavales necesitan alicientes, no estar entrenando para nada.

–¿Les ha pasado mucha factura la pandemia?

–Bueno, nos respetó más o menos. No hemos tenido que parar la actividad por las medidas de seguridad que tomamos en cuestión de mascarillas, entradas espaciadas en el vestuario, etc… De todas formas, sí pensamos que hay que relanzar la actividad porque algunos niños se desvincularon, perdieron el hábito y son generaciones que va a costar reenganchar. Hay que lanzar una campaña de promoción, con pruebas de acceso al club, con el mensaje de que este es un deporte seguro. Es un buen momento para comenzar con la actividad, quedando un semestre de curso.

–Las empresas también han sentido el golpe del virus. ¿Siguen apoyando al Natación Avilés?

–El patrocinador principal es el Ayuntamiento de Avilés, al que estamos muy agradecidos. Pero además tenemos mucho apoyo de comercios locales para el trofeo, que vamos a retomar de cara al Trofeo de Avilés. Estamos contentos porque la gente responde.

–¿Qué nivel deportivo tiene ahora mismo el club?

–Se acusa en las categorías mayores el hecho de que hace casi dos años que prácticamente no han entrado niños, pero tenemos un buen nivel. Los chavales de ciertas edades siguen compitiendo y siguen con sus rutinas. Es un deporte muy sacrificado y son muy organizados, es gente muy concienzuda que lleva los estudios al día. Tenemos una niña, Ana Tarano, trabajando por bajar del minuto en los 100 libres. Hugo Díaz, el capitán, de 18 años, tira del resto. Este es un deporte muy profesional y tenemos dos técnicos muy cualificados que se complementan bien, Ignacio Díaz, el director técnico, y Laura Marcos, entrenadora de categorías inferiores.

–¿Se trabaja bien la base?

–En Avilés siempre se ha trabajado muy bien, salen niños con buena técnica. Pero la planificación no busca el rendimiento de los niños a corto plazo, de muy pequeños. Todo está programado para primar la salud física y mental sobre los éxitos. Cuando hay que ser exigente es en categorías superiores, cuando su madurez se lo permite.

–¿Tiene margen de crecimiento el CN Avilés?

–Sí, seguro. El objetivo, además de vivir con tranquilidad en lo económico, es relanzar las actividades sociales, el sentimiento de pertenencia. Tenemos capacidad para crecer en número, en nivel y en presencia social.

–¿Y con qué mensaje piensa enganchar a nuevos practicantes?

–En la natación el ambiente siempre es buenísimo, muy sano. Veo ejemplos de problemas en otros deportes con los equipos femeninos, y en la natación siempre hemos vivido en la igualdad. Hay muchas árbitras, entrenadoras... no hay un mal gesto ni una mala palabra. Es un punto a nuestro favor muy importante, aunque no le damos importancia porque para nosotros es normal.

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