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Los administradores concursales de Alu Ibérica ven viables dos ofertas sobre la planta

La oposición logra que el Gobierno del Principado explique en la Junta General los pasos dados en la crisis del aluminio

Trabajadores de Alu Ibérica, durante la última asamblea informativa.

El futuro de la producción de aluminio primario en España está a un paso de ser historia. La multinacional Alcoa –expropietaria de las tres últimas fábricas de este tipo de producto en España– inició una desbandada en 2018 que está llegando a su cúlmen con el anuncio del despido colectivo para sus extrabajadores de Avilés y de La Coruña, que están a expensas de que un juez apruebe una regulación de empleo, que es condición “sine qua non” de los posibles inversores de San Balandrán para dar un paso adelante.

En este sentido, los administradores concursales –Miguel Gómez Gordillo y GdP Legal– ven viables dos manifestaciones de interés que han recibido por la fábrica de manera directa, es decir, que no han pasado ni por las manos de la Consejería de Industria, ni tampoco por el Ministerio del ramo. Las dos ofertas tienen en común la exigencia del despido de toda la plantilla y la confirmación de que no fabricarán aluminio electrolítico como consecuencia del alto precio del megavatio hora (ayer, en 225 euros cuando en 2020 estuvo en menos de 40).

Los administradores concursales señalan además que el Ministerio de Industria les ha presentado a tres inversores y están convencidos de que dos de este trío actuarán de manera conjunta. Ninguno ha materializado oferta alguna, ni tampoco un proyecto industrial para algo que no sea el departamento de fundición. Se da la circunstancia de que la mayor parte de la superficie industrial de Alu Ibérica (más de un millón de metros cuadrados) está dedicada a la producción de aluminio primario.

Los administradores concursales desconocen qué futuro está previsto para estas instalaciones en caso de que se materializasen finalmente las manifestaciones de interés de los grupos industriales que están llamando a la puerta de San Balandrán.

Por otro lado, la crisis política generada en paralelo a la crisis del aluminio (los trabajadores acusan a los gobiernos de Asturias y de España de mentirles de manera constante) se va a desentrañar finalmente el próximo día 26 de enero en la Junta General del Principado. Y es que los portavoces han dicho sí a una iniciativa de Izquierda Unida a instancias de los trabajadores: la reprobación del consejero de Industria, Enrique Fernández, que el propio Fernández había tratado de atenuar proponiendo él mismo una comparencia en la comisión de Industria.

Así que, Alu Ibérica (su venta, su gestión judicializada) será tema único en la arena política asturiana: “Entendemos que ha sido un triunfo y entendemos que es el momento de tratar este tema, seriamente, porque ya los trabajadores no pueden seguir esperando o seguir contándoseles mentiras como hasta ahora. El Gobierno del Principado tiene que estar gestionando este tema en Madrid con la Ministra y defendiendo esta industria, no solamente asturiana sino de todo el Estado, porque si no se fabrica aluminio aquí, España tiene que comprarlo fuera”, señáló Ángela Vallina, la portavoz de IU, la promotora de una propuesta a la que han dado su apoyo el resto de los grupos de la oposición.

“Más allá de cualquier polémica lo importante es que se celebre un pleno extraordinario para abordar la situación de una empresa que tenemos que entender como estratégica para Asturias y también para el conjunto del Estado”, añadieron desde la misma organización.

Por su parte, Rafael Palacios, el nuevo portavoz de Podemos en la Junta, apuntó: “Nos parece imprescindible que se celebre este Pleno sobre Alu Ibérica”. A este respecto, el diputado mencionó un mandato político de la Junta General del Principado al Gobierno del presidente Adrián Barbón para que este defienda el sector del aluminio en Asturias. “Y nos parece que se ha incumplido”, destacó Palacios antes de reiterar que la fabricación de aluminio es “estratégica en Asturias, pero también en España”.

Por eso su formación se suma al Pleno de escrutinio de la política industrial defendida por Fernández a cuenta del futuro de Alu Ibérica. “Nos parece que era fundamental mantener una posición fuerte y firme sobre esta crisis y no lo hemos hecho”, señaló el diputado. “Tenemos que reclamar la intervención de la SEPI”, concluyó.

Los trabajadores de la aluminera marchan en caravana a las calles más céntricas de Oviedo

Los trabajadores de la fábrica avilesina de Alu Ibérica están citados mañana viernes a las once en la planta de San Balandrán. La intención que tienen es llevar su protesta a las calles más céntricas de Oviedo. Llevan tres años luchando por el mantenimiento del empleo y la producción de aluminio en España y todo apunta a que en unas pocas semanas van a recibir el último zarpazo: el despido colectivo.

Y es que los administradores concursales comunicaron este pasado día 30 que su despido temporal se tenía que convertir en despido definitivo porque la empresa, tal como la dejaron sus propietarios (Víctor Rubén Domenech y su socia Alexandra Camacho), no genera ni un gramo de aluminio ni tampoco el dinero suficiente para continuar con el día a día.

Los afectados por el despido colectivo no son partidarios de aceptar el planteamiento de los administradores concursales –camino que el Ministerio de Industria considera ahora el mejor para ellos– y por eso han pedido hablar hoy con el magistrado titular del Número 1 de lo mercantil. “Para que sepa que no estamos de acuerdo”, señaló José Manuel Gómez de la Uz.

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