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Mara reaviva la saga de los Garabaya: una historia familiar del balonmano asturiano

La jugadora avilesina debutó con 16 años con el primer equipo del Unión Financiera. “Tiene mucho futuro”, asegura Diego Lafuente, su entrenador

Mara Garabaya, con su tío Rubén (izquierda) y su padre Luis detrás, en La Magdalena. | | LUISMA MURIAS

De repente, el pasado domingo, el apellido Garabaya volvió a saltar a la cancha, durante el partido de División de Honor Plata Femenina entre el Unión Financiera Base Oviedo y el Camargo. Con 16 años, Mara Garabaya debutaba con el equipo ovetense en la segunda categoría del balonmano español. El técnico, Diego Lafuente, le dio la alternativa pese a lo ajustado de marcador (al final, 21-22), dando paso a la, de momento, última incorporación de la saga de jugadores avilesinos. Su padre, Luis, jugó hasta que las lesiones de rodilla le obligaron a retirarse y pasar al banquillo. Y su tío Rubén fue uno de los integrantes de la generación de oro del balonmano español, la que se colgó el primer oro mundial, en 2005, y el bronce olímpico en Pekín 2008.

“Está obsesionada con el balonmano”, coinciden en el diagnóstico Luis y Rubén Garabaya, dos locos por el deporte desbordados por la pasión que muestra Mara. Y eso que de pequeña prefería el ballet, incluso otros deportes, y no llegó al balonmano hasta los 9 años, en el colegio del Quirinal. Pese a que empezó en un equipo con niñas y niños que ya llevaban dos años practicando, Mara Garabaya no tardó en destacar. “Es delgada, fibrosa, atlética y bastante coordinada”, explica su padre, que nunca la empujó hacia el deporte familiar, pero la ha apoyado en todos sus pasos: el Bosco, Balonmano Gijón y, desde el pasado verano, el Unión Financiera.

Aunque es juvenil de primer año, Mara fue una de las jugadoras elegidas por Diego Lafuente para completar los entrenamientos del primer equipo y ya ha entrado entres convocatorias. Tuvo que esperas hasta el pasado domingo, cuando llegó el momento tan esperado, como ella misma confiesa: “Ya había jugando algún partido amistoso, pero cuando salí contra el Camargo pasé muchos nervios por estar en un equipo con jugadoras profesionales, algunas internacionales. Jugué diez minutos y me sentí más cómoda en defensa que en ataque”.

Mara Garabaya nació una semana después de que su tío Rubén se proclamara campeón del mundo. Tardó en darse cuenta de lo que suponía llevar el apellido paterno: “En casa siempre se habló de balonmano. Mi padre entrenaba y me hablaba de mi tío, pero no tenía clara la repercusión”. Ahora, volcada como está con su deporte, asegura que pondrá todo de su parte para llegar a lo más alto, aunque eso suponga en un futuro tener que marcharse de Asturias e incluso de España, como sucede con la mayoría de las “Guerreras”, las integrantes de la selección.

“Con 16 años, lo que tiene que hacer es divertirse”, tercia Rubén, consciente de que hay muchos factores que influyen en una carrera deportiva. Luis Garabaya está de acuerdo y tira de antecedentes familiares: “Su tío no jugó al balonmano hasta juveniles”, lo que provoca la apostilla de Rubén: “Yo hasta los 15 era el paquete del equipo. Mi hermano siempre fue mejor que yo, pero tuvo mala suerte con las lesiones. Lo que pasa es que después desarrollé físicamente y tuve suerte”.

Rubén Garabaya, que actualmente ejerce de entrenador ayudante en la selección de Egipto, pasa estos días en Avilés por la suspensión del Campeonato de África, debido al covid-19. Solo vio jugar a su sobrina hace dos años, cuando era cadete, pero ya le apreció cualidades: “Mimbres tiene. Mara es alta, atlética, espabilada. Se está poniendo fuerte con el trabajo de gimnasio. Y, muy importante, está muy implicada con los entrenamientos, algo que no es muy habitual en jugadores de estas edades”.

“Sí, ya es la sucesora en la saga”, añade el exinternacional, que no sabe lo que ocurrirá con sus hijos, de 12 y 8 años. Asegura que el juego de Mara, que actúa de central y lateral, se parece más al de su hermano que al suyo, de pivote. Luis está de acuerdo y se ilusiona con su hija, pero advierte: “Lo primero son los estudios”.

Mientras, Diego Lafuente recalca que “en el club creemos que Mara tiene mucho futuro. Intentamos que poco a poco vaya cogiendo nuestra idea de juego para que sea más constante su presencia en el equipo. Tiene parámetros físicos muy buenos. Debutó por merecimientos, no por las bajas, y la idea es que siga jugando con nosotros ”.

Alemania, prueba para los “Hispanos”

La selección española de balonmano tratará hoy de dar (18.00, Teledeporte) el primer paso hacia las semifinales del Europeo con un triunfo sobre una Alemania que se ha visto obligada a remodelar casi medio equipo a causa de los numerosos casos de coronavirus detectados en la expedición germana. De los 19 jugadores con los que el seleccionador alemán, el islandés Alfred Gislason, arrancó el campeona, siete han causado baja tras dar positivo por coronavirus.

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