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El PP fuerza a Industria a dar explicaciones sobre la crisis de la Fundación Metal

Los ingresos de la entidad, que está a un paso del concurso de acreedores, se desplomaron en más de 5,5 millones en la última década

Esther Llamazares y el concejal Jorge García, ayer, en la sede del grupo municipal del PP de Avilés. MARA VILLAMUZA

El Gobierno regional dará explicaciones sobre la crisis de la Fundación Metal, que se encuentra en preconcurso de acreedores y adeuda varias nóminas a sus trabajadores. El director general de Industria, Juan Carlos Aguilera, comparecerá el próximo 3 de febrero en comisión a petición del Partido Popular (PP), que puso el foco hace meses en la crisis de la entidad y que viene urgiendo el pago de lo que se debe a la plantilla, integrada por unos 70 empleados.

“Hay trabajadores que acumulan diez mensualidades sin cobrar, entre nóminas y pagas extraordinarias, es inaudito”, criticó ayer la portavoz del PP de Avilés, Esther Llamazares. La reiteración de los problemas económicos que sufre la Fundación Metal, la “opacidad” que rodea a todo lo relacionado con el control de esa entidad y la necesidad de volver a inyectarle dinero público para sacarla a flote encendieron las alarmas en el PP avilesino y asturiano. Este último ha forzado la comparecencia sobre el presente y futuro de la entidad.

El Ayuntamiento de Avilés, patrono de la Fundación Metal, compró el año pasado por 1,9 millones de euros el edificio de la Fundación Metal en el Parque Empresarial Principado de Asturias y en la recta final del año abonó 200.000 euros para cumplir el nuevo plan de viabilidad en macha, que incluye además el pago de 65.000 euros anuales hasta 2025. Llamazares interpeló en el último pleno sobre este asunto al portavoz socialista Manuel Campa, al que acusa de mentir: “Nos dijo que había trabajadores con dos y tres nóminas pendientes y en algunos casos hablamos de diez. A un trabajador le deben más de 17.000 euros, seis de los integrantes del comité lo abandonaron y los trabajadores se han quedado sin representación. ¿Qué está pasando en esta entidad? Es inaudito. Hay mucha tolerancia por parte de los sindicatos y de las administraciones. Avilés está poniendo dinero y los trabajadores siguen sin cobrar. Los trabajadores se enteraron hace 15 días, y de forma informal, que se acababa de entrar en preconcurso y que las soluciones pasan por la disolución, la participación de un inversor o que la administración asuma toda la financiación. Ni los ayuntamientos ni el Principado ofrecen información oficial”, incidió Llamazares.

Fundación Metal Asturias es una entidad participada por el Gobierno del Principado (27,27%), los ayuntamientos de Gijón y Avilés (10,91% cada uno), Femetal (25,45%) y los sindicatos UGT y CC OO (12,73% cada uno). Su objetivo es el desarrollo de todo tipo de actividades socio laborales dirigidas al fomento de la formación profesional, la cualificación profesional y la mejora del empleo en el sector metal y en la industria. Los recursos procedentes de subvenciones públicas para el desarrollo de programas de formación mantienen un peso que oscila entre el 75 y el 80% de sus ingresos totales, que se han desplomado en la última década.

La entidad se fundó en 2003 con unos ingresos de seis millones (el 91% fondos públicos y el 9% privados) que fueron cayendo durante la última década hasta quedarse en 2020 en 2,6 millones (5,5 menos), de los que el 83% fueron fondos públicos y el 17% privados.

En 2012 y 2013 se realizaron importantes ajustes laborales y de gastos corrientes tras una caída de ingresos del 72% en 2012 respecto al año anterior, ejercicio este en que la Fundación estuvo a un paso del cierre. Tras una sustancial reducción de la estructura, cerró 2013 y 2014 en positivo. En 2015 hubo pérdidas por valor de 438.259 euros, supuestamente por retrasos en las convocatorias públicas autonómicas y estatales que conllevaron nueves ajustes.

Fue en 2016 cuando la organización alcanzó la menor cifra de ingresos desde su creación, ejercicio este en que las pérdidas alcanzaron los 1,3 millones (se produjo una depreciación por importe de 1,5 millones de la inversión en el edificio del PEPA, ahora municipal). Se decidió entonces implementar un plan de viabilidad para el periodo 2017-2021.

Durante 2017 y 2018 la plantilla se redujo en 12 trabajadores y las pérdidas acumuladas después de impuestos entre ambos ejercicios fueron de 703.994 euros. Y un año tras otro la situación se ha ido agravando, hasta llegar a unas pérdidas de 2,18 millones en 2020, algo que desde la entidad atribuyen a la pandemia generada por el covid-19. No hay dinero para hacer frente a las deudas y la Fundación se encuentra en una situación de insolvencia grave.

Mientras, sus trabajadores siguen a la espera de cobro y se vienen movilizando para reclamar una solución. “Tienen que cumplir con ellos”, clamó ayer de nuevo la portavoz del PP de Avilés, Esther Llamazares.

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