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balcón al muelle

La fiebre siderúrgica

El próximo desarrollo de Sepides en el área de Baterías como oportunidad para repetir éxitos del pasado y afrontar un mejor porvenir

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Las entrañas de las Baterías de coque Amaya P. Gión

Avilés y su historia industrial tiene una de sus señas de identidad en Ensidesa, en el Parque Empresarial del Principado de Asturias (PEPA) más recientemente, en Asturiana de Zinc y en la antigua Empresa Nacional de Aluminio (Endasa) y la extinta Alcoa Inespal, pero también en Cristalería Española Saint-Gobain, en Fertiberia, en la vieja azucarera de Villalegre...... Son todos ellos pilares de la industrialización de Avilés. Pero si hay uno que acompañará para siempre a este territorio es la llegada del coloso de la Empresa Nacional Siderúrgica (Ensidesa), cuya entidad era tal que fue capaz de ensombrecer a otras factorías ya muy importantes asentadas en la comarca.

De lo que representó aquello se habla, con matices, en la producción audiovisual titulada “La Fabricona”. Antes de iniciar las obras en el ámbito de Baterías, Sepides ha querido dejar testimonio en forma de documental de lo que fue ese pasado de Avilés, lo que representa para el momento actual y lo que puede suponer para el porvenir de la ciudad. El proyecto abunda en 70 años de historia a través de las voces de quienes trabajaron allí, de quienes vivieron en primera persona la “esperanza” de aquellas instalaciones fabriles en los cincuenta y también de los que pudieron contar la explosión demográfica de un Avilés que llegó a sumar más de 85.000 ciudadanos.

El montaje de la mayor siderúrgica de Europa atrajo a la ciudad oleadas de trabajadores procedentes de toda España para emplearse como obreros y como técnicos. “Trabajar en Ensidesa era como un seguro laboral para toda la vida”, dicen quienes conocieron aquella etapa. Y aquel maná, “El Dorado” a la avilesina, llegó a emplear a más de 20.000 personas y generar cerca de 25.000 puestos de trabajo inducidos en Asturias y unos 30.000 en el resto de España.

El plan de Baterías, en el que la sociedad estatal Sepides ha trabajado a conciencia de la mano del Gobierno del Principado y del Ayuntamiento de Avilés, está llamado a reproducir aquella ‘fiebre siderúrgica’ que convirtió a Avilés en meca industrial. Uno de los hitos fundamentales del plan de trabajo de Sepides para este año es la demolición de Baterías. Y, tras ese paso, llegarán los siguientes avances para dar forma al gran área empresarial del siglo XXI, donde Avilés ha puesto sus esperanzas de futuro.

La privatización de la siderúrgica, víctima de la reconversión industrial de los noventa, desinfló aquellas expectativas generadas cuatro décadas antes con el desembarco en Asturias de la “Fabricona”. De sostener parte de ese pasado industrial se encarga el documental que próximamente dará a conocer en la ciudad Sepides. Pero lo que queda por delante va mucho más allá de un proyecto audiovisual. Avilés afronta el ilusionante reto de comenzar a “‘coser” las bases de futuro industrial. Que no se engañen quienes, contaminados por el brillo efímero de las políticas de revitalización urbana, esperan que otra “Fabricona” nos devuelva al esplendor pasado.

Si el crecimiento y el declive son parte inherente a los procesos de desarrollo de las ciudades, hagamos un análisis exhaustivo del modelo que debe propiciar el cambio, ese “modelo Avilés”, que está llamado a convertirse en elemento imprescindible para construir el futuro: con una industria sostenible, avanzada y adaptada a las últimas demandas del mercado, preparada para adelantar los próximos cambios y atractiva para que nuestros jóvenes quieran quedarse en Avilés., en definitiva, que no vuelva a ser fábrica de éxodo juvenil.

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