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Obdulia García, la primera avilesina en lograr la titulación de Bellas Artes, rompió “un techo de cemento”

El pintor y escritor Miguel Solís Santos desentraña la vida de esta pionera

Obdulia García en la imagen tomada por la fotógrafa Tina Prendes. MIKI LÓPEZ. REPRODUCCION

Obdulia García (Avilés, 1908-Astorga,1942) fue la primera avilesina que logró la titulación de Bellas Artes. Se diplomó en la Academia de San Fernando de Madrid. “Su padre, que era carrero (constructor de carros), hizo un gran esfuerzo para que ella lo lograse”, cuenta el pintor y escritor avilesino Miguel Solís Santos, que ayer, glosó “a la pionera que logró romper el techo de cemento” que impedía el desarrollo de la vida de las mujeres del primer tercio del siglo XX. Y dijo todo esto después del estreno del documental “Obdulia García. La llamada l’arte”, que ha producido la Estaya de la Llingua y que desde esta medianoche se encuentra disponible en el canal de Youtube de Prestaplay.

La glosa de Solís Santos la hizo sobre el escenario del teatro de Los Canapés. “Pero no sólo voy a hablar de Obdulia”, advirtió. La charla de Solís Santos se centró en las mujeres artistas que contribuyeron a cambiar el concepto cultural “de un pequeño pueblo” como era el Avilés de la corta vida de pintora. Esta circunstancia –su muerte temprana– explica que su obra haya sido tan corta y limitada a bodegones, retratos de familia y algún paisaje. “La hermana de Obdulia, Oliva, también estudió. Hizo Magisterio”, ponderó Solís Santos para destacar aún más el esfuerzo de los padres (obreros) para que sus hijas diesen “el paso prohibido” para las mujeres.

El pintor Ramón Rodríguez fue el encargado de recuperar la memoria y el trabajo de la artista avilesina que se había formado en el Liceo de Avilés, “al comienzo de la calle de Rivero”, señaló Solís Santos,a un paso, precisamente, del edificio en el que vino al mundo. Los primeros trazos, recordó el ponente, los dio en las aulas de la Escuela de Artes y Oficios de Avilés. “Allí aprendió de Manuel Soria, que era el catedrático de Arte”, apuntó Solís Santos.

La conferencia la fue trufando con imágenes relacionadas con la vida de la pintora. “Aquí tenemos una de las primeras fotografías de Obdulia”, dijo Solís Santos. Se trataba de un retrato de la mujer, con gafas, junto a una escultura. “La foto es de Tina Fernández, la primera mujer dedicada a este negocio en Avilés”, apuntó el conferenciante.

Picada con el veneno de la creación, toma dirección a Madrid. “Intentó entrar en la Academia de San Fernando, pero no lo logró hasta la segunda convocatoria”, señaló Solís Santos. “Entrar en la Academia era muy difícil. Había ‘numerus clausus’ y ella era mujer. Lo logró en la segunda convocatoria: cuando tenía 21 años”, subrayó.

Obdulia García murió en Astorga. Había ganado plaza de profesora de Dibujo en la Escuela de Trabajo. Completó su sueldo en la Nueva Academia. Murió en la capital de La Maragatería, pero sus restos los trasladaron a Avilés. Está enterrada en La Carriona. Y entonces cayó en el olvido.

Ramón Rodríguez la sacó del tiempo perdido. La colocó en el lugar que le corresponde de la historia del arte avilesino: en los dorados años veinte, los de las exposiciones de artistas avilesinos. Los años crecidos en torno al crítico José Francés. Cuando Avilés era la Atenas del Norte.

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