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Los trabajos asociados a la FP en el metal y en informática rozan el pleno empleo

La mayoría de los parados tras finalizar Formación Profesional provienen de los ciclos más tradicionales, según los expertos

Alumnos en un taller de metal del Centro Integral de Formación Profesional Avilés. | Mara Villamuza

El desempleo se ceba con quienes se limitan a finalizar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). El 60% de las 8.810 personas inscritas en las oficinas del Servicio Público de Empleo del Principado (Sepepa) sólo cuentan con esa formación, mientras que las cifras se desploman entre quienes cuentan con titulaciones universitarias y de Formación Profesional. En el caso de la FP, apenas existe paro entre quienes apuestan por las familias de la industria y de tecnologías de la información y comunicación (TICS).

Las últimas cifras del paro en la comarca avilesina, correspondientes a marzo de este año, indican que de las 8.810 personas demandantes de empleo en Avilés y su comarca, 5.244 abandonaron sus estudios en la ESO. De ellos, 3.635 solo cursaron la primera etapa de Secundaria (1º y 2º), mientras que 1.609 la finalizó por completo, pero no siguió estudiando. La situación es bien distinta entre los que cursan algunas familias de Formación Profesional (FP). El registro del paro solo tiene 47 personas inscritas en el apartado de quienes han finalizado la primera etapa de una FP, y 6 de quienes finalizaron una FP de grado medio. En el caso de la FP Superior, la cifra aumenta hasta las 774 personas desempleadas en la comarca de Avilés.

Los expertos consultados coincidieron en señalar que las cifras de paro entre quienes finalizaron Formación Profesional dependen de la familia por la que hayan optado. Por ejemplo, una persona con una titulación superior en edificación es muy difícil que encuentre empleo, porque las posibilidades actuales son escasas en el mercado laboral. Y lo mismo ocurre en peluquería, en gestión administrativa, o en la rama química, por poner algunos ejemplos.

“Se produce el fenómeno contrario en el caso de las familias relacionadas con la industria y las nuevas tecnologías, donde la mayoría de los alumnos encuentran trabajo nada más finalizar”, coincidieron en señalar las fuentes consultadas. Es más, indicaron que en estos campos las posibilidades de encontrar empleo van en aumento, teniendo en cuenta que se va a acelerar el relevo generacional en los próximos años, y que las empresas apuestan además por la automatización, digitalización y la comunicación.

Una de las quejas persistentes de las empresas es que no encuentran profesionales cualificados en ramas como soldadura o calderería. Según señalan los especialistas, “no finalizan todos los años sus estudios en estas ramas tantas personas como para cubrir los puestos vacantes que surgen en esas especialidades. Por eso es difícil colmar las necesidades de todas las empresas”.

El director del Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) Avilés, Luis Fernando Gijón, explicó que las limitaciones de espacio en este centro impiden que cada año puedan finalizar sus estudios apenas una treintena del alumnado en las especialidades que requieren las compañías del metal asturiano. “El nuevo centro de La Grandiella aún tardará unos años en entrar en servicio. Cuando lo esté, se podrá ampliar el número de matrículas, pero ahora es imposible, y muchas personas que quieren estudiar con nosotros se quedan sin plaza”, aseveró.

“Urgencia” de La Grandiella

La construcción del futuro centro de FP en Avilés es “una urgencia”, asegura Fernando Gijón. “Los planes de las empresas son muchos y muy importantes y queremos dar solución a las necesidades que nos plantean. Avilés necesita una apuesta clara por la FP para acelerar estos procesos”, remarcó.

Los especialistas recomiendan como “muy importante que cuando se van a iniciar unos estudios tanto en FP como en la Universidad se tenga muy en cuenta las ofertas que existen en el mercado laboral y las expectativas de futuro”, recomiendan los especialistas. “Quienes acabaron solo Educación Secundaria tienen escasas posibilidades porque esos estudios no tienen ningún tipo de relación con el mundo. Así que no les quedaría más remedio que volver a estudiar o conseguir un certificado de competencias”, añadieron.

La situación es distinta en el caso de los graduados universitarios. Según los datos de paro del pasado marzo, hay 744 egresados en las listas de desempleo en la comarca avilesina. De ellos, 543 han cursado o cursan una carrera universitaria, y 179 cuentan con un grado y/o un máster. En el caso de los que han acabado un doctorado o lo están realizando, técnicamente no hay personas desempleadas, lo que se explica porque normalmente tienen becas y están en el circuito universitario.

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