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Las fechas señaladas de la industria avilesina del aluminio

Aludium plantea reactivar la fábrica avilesina de aluminio con un plan para generar 200 empleos

La inversión del grupo industrial, que ya se interesó por la planta de San Balandrán cuando Alcoa la puso en venta, conlleva una inversión de entre 50 y 70 millones

Instalaciones de Alu Ibérica, vistas a través de una ventana del edificio de asuntos sociales. | Mara Villamuza

Aludium, líder en la fabricación de productos laminados planos de aluminio, es una de las firmas interesadas en hacerse con parte de las instalaciones de la antigua Alcoa en Avilés, según ha podido saber LA NUEVA ESPAÑA de fuentes del sector aluminero. Este grupo industrial que aglutina las tres fábricas que el fondo Atlas Holding compró a Alcoa en 2015 –las españolas de Amorebieta y Alicante y la francesa de Castelsarrasin– ya había pujado por las instalaciones de San Balandrán en el proceso de venta que abrió Alcoa en enero de 2019 (finalmente se las llevó el fondo suizo Parter Capital) y ha trasladado de nuevo su interés por las instalaciones alumineras tanto al Gobierno regional como a la administración concursal, según las mismas fuentes. Su proyecto conlleva la reactivación de la fundición de aluminio a corto plazo y un plan en varias fases, con una inversión que oscila entre 50 y 70 millones de euros y que generaría cerca de 200 empleos.

Hace ya meses que el grupo industrial presentó a la Consejería de Industria su plan para la planta de Alu Ibérica (antigua Alcoa), que pasa por reactivar la fundición de aluminio secundario en tres fases, según las fuentes consultadas. La primera se podría activar a corto plazo (en menos de un año) con los equipos industriales de la fábrica, previa puesta a punto, con la incorporación de unos 70 trabajadores. La segunda abarca la renovación de parte de los equipos actuales y la tercera consiste en la activación de una línea de reciclado de aluminio para fundición.

Se trata de un plan a cinco años que incluye también un proyecto de tratamiento de escorias para reciclarlas, otro para segregar chatarras de aluminio y un centro logístico para agrupar las placas que Aludium recibe del extranjero aprovechando las posibilidades que ofrece el Puerto de Avilés. Las estimaciones iniciales apuntan a un movimiento anual por los muelles de entre 80.000 y 100.000 toneladas.

Las estimaciones iniciales apuntan a un movimiento anual de mercancía por los muelles de entre 80.000 y 100.000 toneladas.

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Fuentes del sector sostienen que se trata de un proyecto similar, aunque mejorado, al que Aludium tenía entre manos en 2019 y que se quedó finalmente fuera de la puja puesto que las partes implicadas en el proceso optaron por un inversor que se hiciese también con la planta de La Coruña. Aludium, propiedad del grupo Atlas Holding, solo tenía interés en la de Avilés y se comprometía a mantener a casi toda la plantilla de la antigua Alcoa a medio plazo.

Tras la planta desde 2016

Aludium estuvo cerca de quedarse en 2016 con las tres últimas fábricas de Alcoa que quedaban entonces activas en España: San Ciprián, Avilés y La Coruña. Aludium no estaba sola en ese proceso, ya lejano. Había sellado una alianza al 50% con Alibérico, grupo industrial propietario de tres plantas que en su día pertenecieron a Alcoa Inespal: Sabiñánigo, Linares y Alcalá de Henares, todas ellas transformadoras de aluminio. El proceso no llegó a fructificar.

Aludium, que era el principal cliente de Alcoa en España, es líder en la fabricación de productos laminados planos de aluminio. La empresa, que cuenta con más de 900 empleados, emplea un proceso de producción especializado para crear chapas y bobinas de aluminio. Los productos de Aludium se distribuyen a clientes a nivel global, que desarrollan sus actividades en los sectores de la arquitectura, la energía y el aislamiento, los equipos, los envases y el transporte. El reciclaje de aluminio es uno de sus pilares.

Una veintena de empresas han puesto sus ojos en la planta de San Balandrán, sólo tres con interés

El principal desempeño que tienen los administradores concursales de la empresa Alu Ibérica de Avilés es solucionar, precisamente, el concurso declarado en diciembre pasado. Para ello tienen que transformar todas las propiedades en dinero; es decir, tienen que vender todo y pagar a los acreedores de la compañía que, tras el paso de los investigados por la Audiencia Nacional Víctor Rubén Domenech y Alexandra Camacho, son varios cientos.

Desde la llegada de los abogados y economistas de los despachos de Miguel Gómez Gordillo y GdP Legal al control de la compañía –por orden del Juzgado de lo Mercantil Número 1 de Oviedo– se han abierto de par en par las instalaciones fabriles avilesinas: despachos de abogados, empresas de sectores heterogéneo han preguntado por la viabilidad de la operación.

De todos los que llamaron a la puerta, únicamente una veintena han mostrado un interés cierto en hacerse con la fábrica. Algunos nombres han salido a la palestra: Windar es uno de ellos. Otro es una compañía energética de reciente creación que cuenta, actualmente, con tres centenares de trabajadores y se encuentra en un período de expansión, sobremanera, desde hace un lustro. Esta empresa es la que tiene más números para hacerse con la fábrica. También existe una manifestación de interés de una compañía que no es industrial ni tampoco energética. La tercera opción que se señala –sin confirmar el nombre– es un grupo aluminero extranjero, el único que estaría dispuesto a mantener las instalaciones para lo que nacieron.

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